jueves, 5 de enero de 2012

Cuentos de los mandarines: la solidaridad de los ricos

Comenzaba el año de la cabra montesa, y el esclarecido mandarín Ku-Ñao, honra de su estirpe, meditaba sabiamente con la ayuda de una botella de O-Ru-Jo. Pero sus meditaciones quedaron interrumpidas cuando hizo acto de presencia en su soberbio despacho su discípulo, el poco sagaz Par-Di-Yo.

- Saludos, Maestro. Os deseo las mejores albricias para este nuevo año. Y, si se lo permitís a este ignorante patán, quería someter a vuestra consideración un hecho que me tiene sorprendido.
- Par-Di-Yo, choto de la estepa, ya te he dicho que cavilas demasiado. Pensar no es bueno para tu calenturienta cabeza. Un día se te puede ocurrir alguna idea. ¿Qué hecho es ese?
- Maestro, en estos tiempos de maligna crisis, resulta que hay algunos ricos que han asegurado que desean pagar más impuestos, para contribuir a la recuperación de todos. Confieso que esto me deja confuso.
- ¡Je, je, je! No es extraña tu confusión, Par-Di-Yo, grulla anestesiada. Desconfía siempre de la solidaridad de un rico. Porque, si fuera solidario, no sería rico, ¿no crees?
- Maestro, veo que el O-Ru-Jo presta una mayor agilidad a vuestra de por sí elocuente lengua. Ardo en deseos de saber.
- Escucha pues, lechuga de las cumbres, que como estoy algo Trom-Pa te contaré el secreto de la solidaridad de los ricos. Verás, el asunto tiene varias explicaciones. La primera es que en todas partes hay personas bienintencionadas, incluso entre los ricos y los obispos. Son los que no se merecen ser ricos. Pero son pocos, un porcentaje no significativo.
- ¿Cuál es la segunda explicación, Maestro?
- La segunda explicación, averroncho oriental, y la buena, es el Mar-Ke-Ting. Como la cosa está cruda y la gente lo pasa muy mal, los que somos ricos tenemos que hacernos un lavado de nuestra amarillenta Je-Ta. Así que lanzamos esa propuesta de pagar más para quedar bien.
- Pero tendrán que pagar más, Maestro, y los ricos como vuestra mandarinez son tremendamente taca…estooo, prudentes en sus inversiones.
- ¡Cuidado, Par-Di-Yo, víbora de las nieves! ¡Grrr! Atiende, caracol del opio. Que nos suban los impuestos a los ricos no significa que vayamos a pagar más.
- ¡Gran paradoja, Maestro!
- Nada de paradoja, hongo con patas. No vamos a pagar más porque conocemos mil formas de evadirlos. Si ya no los pagamos ahora, ¿por qué los vamos a pagar cuando los suban?
- ¡Ka-Ram-Ba, Maestro!
- Además, Par-Di-Yo, esto tiene un toque maquiavélico francamente oriental. Si suben los impuestos a los ricos y la subida tiene en la realidad un bajo efecto recaudatorio, ya que pasaremos de pagarlos, eso justificará la teoría de que, en realidad, subir los impuestos a los ricos es el chocolate del loro, que no soluciona nada y que retrae la inversión, y que a los que hay que meter mano es a los Prin-Ga-Os de siempre. ¿Pi-Yas, Par-Di-Yo?
- ¡Pi-Yo, Maestro, Pi-Yo! Sublime estratagema.
- Y además, flor del bambú, esto serviría para tener controladas a las masas plebeyas, que últimamente están demasiado soliviantadas, ¡Di-Ta sea su chinesca estampa! Aunque tuviéramos que pagar un poquillo más, puede ser necesario abrir la espita para que la O-Lla suelte presión. Al fin y al cabo, Par-Di-Yo, mejor es pagar más sobre unos beneficios bestiales que dejar de tener beneficios porque la Pe-Ña se harte de verdad. Si, total, ya lo recuperaremos más adelante. ¿Te ha quedado claro, molusco de río?
- Cristalino, Maestro, habéis iluminado mi tenebrosa mente con vuestra sabiduría.
- Puedes retirarte entonces, Par-Di-Yo, mendrugo asiático. Y, por cierto, ¿qué les vas a pedir a los Re-Yes?
- ¿Yo? Que abdiquen, Maestro.
- ¡Grrr! ¡Simio irreverente! ¡Desaparece de mi imperial visión, que voy a hacer rollitos de primavera contigo!

Y Par-Di-Yo salió velozmente, esquivando los jarrones Ming que le arrojaba con violencia el ínclito y sabio mandarín. Y así aprendió una nueva maldad, que fue recogida cabalmente en los libros de los escribas de esta guisa:

No te fíes del solidario
que tiene lleno el armario
y repleto el calcetín,
que es seguro, dromedario,
que estás ante un mandarín
o estás ante Urdangarín.

10 comentarios:

jesus dijo...

ah!, la solidaridad lucrativa

Esther dijo...

Lo que más me gusta es la última línea de tu entrada ja ja ja ja. Te ha quedado que ni José Hierro.

Lo de Urdangarín es una sinvergüencería intolerable. A ver si devuelve el dinero y lo meten en la cárcel.

Pero voy a decir algo que no tiene que ver con tu entrada. Prefiero a un rico que a un holgazán, esa sí es la auténtica lacra de la sociedad actual española , los holgazanes, la tremenda deserción en los estudios que hay y que no quieren estudiar pero tampoco trabajar, ni esforzarse lo más mínimo en nada. Eso es más insolidario todavía que tu Mandarín. Me preocupan más los holgazanes que los Mandarines, mucho más. Los Mandarines no pagan impuestos pero los holgazanes menos todavía y además se justifican, justifican lo injustificable, eso sí es un verdadero pecado, eso si es insolidario, luego van de pobrecitos.

Ralph dijo...

Está claro, por algo ha llegado al mandarinato, tú que tienes una relación cercana Troglo mira a ver si se presenta a las próximas elecciones, que por lo menos sabemos lo que esperar de él ;)

Hector Aguilera S. dijo...

Bonita historia de este mandarín y su fiel sirviente, retrata bien la diferencia que hoy existen en gran parte del mundo, la brecha entre los pocos que tienen mucho y los muchos que no tiene nada o casi nada.
Me han gustado los sobrenombres con que el mandarín se dirige a su siervo. El que mas me ha gustado es "serpiente de las nieves"
Saludos

Armando dijo...

Las políticos fiscales suelen olvidar su relación con otros instrumentos...., Troglo.

¿Cuándo van a dejar de pasar esas cosas en las mejores familias?

Un abrazo.

Troglo Jones dijo...

Salud, amigos:

Jesús, la solidaridad está bien, pero si rinde beneficios, mejor aún, je, je. A mí algunas solidaridades me parecen hasta insultantes. No hay que fiarse.

Esther, hay que ver el juego que ha dado Urdangarín, si no existiera habría que inventarlo, je, je, si no, no sé de que iba a hablar la gente. Bueno, no ser rico no es incompatible con ser holgazán, y se me ocurren algunos ejemplos. Está claro que siempre tendrás que apoyarte en los no holgazanes. Hay más de los que parece, no te creas.

Ralph, ¿es que de los demás no sabes qué esperar, je, je? En las elecciones procura colocar a algún subordinado suyo. Fíjate en los gobiernos, ya no es que los lobbys presionen, es que los lobbys son ministros.

Héctor, así es, y así seguirá siendo si se sigue permitiendo. Los mandarines tienen una gran capacidad insultatoria, y una fértil imaginación, je, je. Es lo que tiene ser seres superiores.

Armando, no dejarán de pasar. Tenemos un sistema que no es que favorezca la corrupción, es que está corrupto hasta las cachas. Si no se cambia no hay nada que hacer. Y puedes estar seguro que los mandarines no quieren que cambie.

Abrazotes para todos.

Dr.Krapp dijo...

Tu mandarín es un libro abierto y además el muy Ka-Brón ha leído a Maquiavelo. Parece exagerado y como muy caricaturesco, pero su forma de pensar se acerca más a la realidad auténtica de los magnates que todos esos mensajillos bien pensantes con la que nos educan y engañan hasta que despertamos a la cruda realidad.
Abrazos

Miazuldemar dijo...

Leyéndome todos tus post de tirón. No sabía que escribieras tanto.

Qué sabio el Maestro. No ha cambiado un Á-pi-ce desde que me eché a la buena vida.

¿Empezamos ya la Revolución o no?

Troglo Jones dijo...

Muy buenas, amiguetes. Perdón por el retraso en contestar, he tenido una semana un poco complicadilla.

Doc, ahí le has dao, pero yo creo que no queremos ver la realidad, aunque sea evidente. Creemos que Buffet es un tio muy majo y muy solidario. Y aguanta, que la cleptocracia suma y sigue.

Mamen, ¿que escribo mucho, je, je? Eso era antes, ahora ando muy justo, pero sí que intento escribir, aunque sea de vez en cuando. Yo creo que de este año no pasa la revolución. No te despistes, a ver si se te escapa.

Abrazos.

horoscopo del dia dijo...

la solidaridad por conveniencia jajajjj