sábado, 24 de diciembre de 2011

Post Navideño


- ¡TROGLOOOO! – berreó de forma atronadora mi malvado loro, Puto Bocazas.
- ¿Qué tripa se te ha roto ahora, Puto Bocazas? ¡Y deja ya de comer polvorones, que eso es malísimo!
- Estos no, tarugo, porque son de mi invención. Van rellenos de concentrado de güisqui de garrafa, una botella por polvorón. Alegría navideña a saco, je, je. Pero, a lo que iba, ¿has subido ya algún post navideño?
- Pues no. Pero subí el de los reyes. Luego lo repito el día de reyes, y listo.
- Troglo, eres más vago que la hostia, lo cual te convierte en un hombre sabio. Pero estamos en una época de tópicos, y hay que vivir en el tópico. Y el post navideño ya se ha convertido en tópico.
- ¿Cómo las cenas de empresa?
- Pues sí. Esas cenas a las que nadie quiere ir pero que tienes que ir por huevos y poner cara feliz mientras el retrasado de tu jefe cuenta chistes verdes, se rie con rebuznos de jumento y se cree un benefactor por invitarte a unos langostinos que deben llevar congelados desde el paleolítico.
- ¿Cómo la lotería?
- Como esa estafa organizada y descerebrante, que juega con las ilusiones de la gente y asocia pasta con felicidad, sí.
- ¿Cómo el turrón?
- Como el turrón, los mazapanes, las uvas, el anuncio de Coca-Cola, las siete mil versiones televisivas de “Canción de Navidad”, los villancicos, el belén y el espumillón.
- ¿Cómo la nieve?
- Exacto. Aunque no recuerdo haber visto nevar en Navidad, y dudo mucho que nevara en Belén, que debe hacer 20 grados, y más con el cambio climático. Pero sí, como la nieve.
- ¿Cómo Papa Noel y los regalos?
- También, también. Además, eso reactiva mucho la economía. Ya sabes, Troglo, consume hasta morir mierdas que no te hacen falta.
- ¿Cómo reunirse con la familia?
- ¡Ah, la calidez del hogar! Exacto, Troglo. Estar con la familia es la mayor felicidad. Sin embargo, supongo que si a cualquiera le preguntaran a quién quiere llevarse a una isla desierta pues diría a Scarlett Johansson, o a Angelina Jolie, o a Brad Pitt, o yo que sé. No creo que dijera “a mi hermana, mi cuñao y el abuelo Flatulio”. Pero es un tópico, y a los tópicos hay que respetarlos, que mueven el mundo y hacen ganar pasta a los de siempre.
- ¿Pues sabes qué, Puto Bocazas? Que visto el plan, paso de tópicos y no voy a subir ningún post navideño.
- Pues también es verdad. ¿Subimos uno de Semana Santa?
- Ya veremos, pero, de momento, dame polvorones.

Que ustedes lo pasen bien.

martes, 20 de diciembre de 2011

Un cuento de reyes

Érase una vez un día que se reunieron todos los reyes y reinas que en el mundo han sido. Estaban los Reyes Magos y los Reyes Godos, el Rey Lear y el Rey Midas, la Reina de Saba, la Reina Mora, la Reina de los Mares y Juanita Reina. En fin, toditos. Y fue que celebraron un banquete, como suelen hacer los reyes, y al final estaban bastante borrachos, lo cual también suele ser habitual. Y entonces, el Rey de Bastos dio un par de porrazos en la mesa, para llamar la atención de todos los presentes:

- ¡Majestades, por favor! ¡Un poco de atención! Estamos aquí para tratar un asunto urgente, y que puede ser muy perjudicial para nuestros intereses. Todos sabéis que me refiero a los tejemanejes del malvado infante consorte Unmalandrín, que han dejado la reputación de la familia real a la altura del betún.
- ¡Es que la familia no da más que disgustos! – dijo el Rey León, mientras bebía de la Copa del Rey y le tiraba los tejos a la Abeja Reina.
- Tengo yo una sota que me tiene frita – dijo la Reina de Tréboles – El otro día…
- ¡Grrr! ¡Ya basta! – dijo, muy enfadado, el Rey Que Rabió – Se ha hecho demasiada publicidad sobre nuestras reales personas, y eso no conviene en absoluto. ¡Hay que buscar una solución urgentemente!
- Cierto – intervino el Anciano Rey de los Vinos – Con tanto estar en candelero, la gente podría darse cuenta de que somos unos inútiles que llevamos siglos viviendo del cuento.
- Sobre todo, que no me toquen la pasta – dijo el rey de oros.
- Sí, que los plebeyos son muy brutos cuando se cabrean – terció el rey Arturo - ¿A alguien se le ocurre alguna idea?

Los reyes pensaban pero, como no estaban acostumbrados, pues no se les ocurría nada. Hasta que levantó la mano el Rey Salomón:

-Yo tengo una propuesta. Hagámonos transparentes.
- ¿Transparentes? – se sorprendió la Reina del Baile.
- Exacto. El populacho ama la transparencia. Creen, y con razón, que escondemos cosas y que tenemos negociejos ocultos. Así que hagámonos transparentes ante ellos, y así ganaremos su confianza.
- ¿Y eso cómo se hace? – preguntó el Rey del Sofá-Cama.
- Bueno – dijo el Rey Salomón – creo que hay que concentrarse y apretar fuerte, así. ¡Umrrgg! ¡Umrrgg! ¿Qué? ¿Se me ve más transparente?
- ¡Sí, sí! ¡Se te ve como más difuso! ¡Es una gran idea! ¡Vamos a hacernos todos transparentes!

Y allá que se pusieron todas las reinas y reyes a apretar, ¡umrrgg!, ¡umrrgg!, y se iban haciendo cada vez más transparentes. Pero resulta que siguieron y siguieron apretando, porque querían ser más y más transparentes. Y se hicieron tan transparentes, tan transparentes, que se difuminaron, se hicieron invisibles y desaparecieron de la faz de la tierra.

Y así fue como se extinguieron todos los reyes y reinas. Y por eso los demás fuimos felices y comimos perdices.

Amén.

martes, 6 de diciembre de 2011

Arriba y abajo


Gobierno de Chorrivía.
Secretaría General de Trapicheos Numéricos, Vaciladas Plausibles y Demagogía Social.

PARA GENERAL CONOCIMIENTO

El presente documento se publica con la intención de salir al paso de infundadas malinterpretaciones con respecto a los resultados de desarrollo económico obtenidos en los últimos años.

De desatinadas se han de tildar, especialmente, las interpretaciones que se han hecho con respecto al último informe publicado por la OCDE. Cierto que este informe concluye que ha habido un aumento de la desigualdad, esto es, que los ricos son cada vez más ricos y los pobres, cada vez más pobres. Según algunas fuentes, este resultado pone de manifiesto el gran fracaso de las medidas tomadas por los distintos gobiernos y la profunda injusticia social de las mismas. Nada más lejos de la realidad, sin embargo.

Podemos comparar esta interpretación con la de aquel niño que, yendo en un tren, piensa que los árboles y las casas se desplazan hacia atrás, cuando sucede exactamente lo contrario, es él el que se desplaza hacia delante.

Porque, aplicando los más simples mecanismos de inversión lógica propios de las ciencias econoflaúticas, planteemos el problema en sus justos términos. Por supuesto que una de las labores fundamentales de los gobiernos es la redistribución de la riqueza. Pero, al contrario de lo que piensa el desinformado votante, no se trata de una redistribución hacia abajo, sino hacia arriba.

La lógica de tal estrategia cae por su propio peso. Sabido es que los creadores de riqueza y empleo son los estratos ricos de la sociedad, que son los que tienen dinero para invertir. Por tanto, cuanto más capital acumulen estas rentas altas, más invertirán y más dinero habrá para todos. Desde esta perspectiva, y a la vista de los datos, debemos decir con orgullo que las acciones llevadas a cabo por los sucesivos gobiernos han sido un completo éxito.

De hecho, se debería profundizar en esta línea, hasta conseguir llegar al punto en que absolutamente toda la riqueza haya sido redistribuida hacia una sola persona. Así, este inversor tendrá tal capacidad de generar empleo y riqueza que, indudablemente, viviremos un periodo de bonanza desconocido hasta la fecha. O dicho en términos técnicos, la rehostia.

Y si no cuela, pues me puedo inventar otra cosa.

Chorrivía, a 6 de diciembre.
Falacio Patrañas, Secretario General del Asunto.

martes, 15 de noviembre de 2011

Portadas que me gustan


Curiosa portada para un disco de azarosa vida, el disco de los tres líderes. Se grabó en el 61, e iba a ser el primer disco a nombre del trombonista Willie Wilson. Sin embargo, sabe dios por qué, se decidió no hacerlo así. Se publicó a nombre del pianista Duke Pearson, con el título de “Dedication!”. Y también se publicó, creo que en Black Lion, a nombre de Freddie Hubbard, con el título de “Minor Mishap”, el primer corte del disco. Y Willie se quedó sin su disco. Acompañan a Duke, Freddie y Willie el gran saxo barítono Pepper Adams, el bajista Thomas Howard, que tampoco se prodigó demasiado, y el batería Lex Humphries.

Que yo sepa, Willie Wilson jamás tuvo ocasión de volver a grabar nada, y murió muy pronto, en 1963, pasando a ser uno de los olvidados del jazz. A lo mejor ese título, “Dedication!” va por él, o así me gusta pensarlo. Porque para mí, Willie es el líder de esta sesión, aunque nunca llegó a serlo oficialmente. Aquí va, para que lo comprobéis, “Blues for Alvina” tema compuesto a medias entre Wilson y su mujer, la tal Alvina. Y, para que haya menos músicos de jazz olvidados, subo también una foto (creo que hecha por Gary Gladstone) de Willie, ¡hala!


sábado, 5 de noviembre de 2011

Que no me representen, oiga

- Puto Bocazas – le dije a mi loro, Puto Bocazas – prepárate, que otra vez nos toca ejercer nuestros derechos democráticos.
- ¡Ah, la democracia, Troglo, esa superstición tan extendida! ¿Ya toca votar otra vez? ¡Cómo pasa el tiempo!
- Pues sí. Enorgullecete, que ya sabes que votar es la máxima, por no decir la única, manera que tiene la peña de hacer política. No te quejes, que otros no pueden votar.
- Eso es cierto, nosotros por lo menos podemos votar antes de obedecer. Otros obedecen directamente.
- Je, je, cierto. Yo, cada vez que voto, me siento participante en la política de mi país. ¿Qué digo participante? ¡Protagonista! ¡Actor principal! Cada vez que meto un papelajo en una urna, me siento un Kennedy.
- Digo yo que por qué no establecen un turno rotatorio de gobierno y se dejan de rollos.
- ¡Uy, no sería democrático! Además, nos perderíamos buena parte de la sociedad del espectáculo.
- Eso sí. Por cierto, tengo aquí un montón de panfletos y estaba pensando en votar a Marqués del Chori, del Partido Butanerista.
- ¿Estás mal de la cabeza, Puto Bocazas? ¿Un anarquista como tú, votando? Además, ese partido no va a salir ni de coña.
- Por eso mismo, Troglo. Si hubiera la más mínima posibilidad de que saliera, no le votaría. Es más, yo votaré al candidato que me garantice que no va a obtener representación parlamentaria.
- Explícate, Puto Bocazas.
- En los partidos políticos está la salvación, Troglo. Necesitamos mogollón de partidos políticos, cuantos más, mejor.
- ¿Qué disparates dices?
- Imagina que todos hacemos lo mismo, Troglo. Conseguimos que se presenten miles, o millones de partidos, y toda la peña distribuye su voto, de forma que ningún partido obtenga el suficiente porcentaje de votos para obtener representación. ¿Te imaginas? De este modo, las elecciones quedarían desiertas, y yo reinaría supremo.
- Querrás decir “reinaríamos”.
- Claro, qué despiste, je, je.
- Puto Bocazas, es una burrada de aquí te espero. Claro que, comparado con lo de Grecia, es hasta coherente.
- Pues claro, Troglo. Lo dicho, hay que votar al candidato que no te pueda representar, al que te garantice que tu voto será inútil.
- ¿No sería más fácil abstenerse?
- Pero entonces mi voto no es inútil, simplemente se lo pasan por el forro. Yo quiero un voto que paralice el sistema al no obtener nadie la representación necesaria.
- Puede ser, puede ser, pero yo creo que algo se les ocurriría. En la duda, yo creo que hay que volver a los clásicos políticos, Puto Bocazas: tres litros de cubata y kalashnikov en ristre.
- ¡Ah, “Los hermanos Kalashnikov”, qué buen libro! Y hablando de cubatas, ponme quince.

domingo, 16 de octubre de 2011

Portadas que me gustan

Me gusta esta portada, que firmó el amigo Ken Deardoff para éste “Gemini” (ya veis el símbolo de los gemelitos, je, je). Es un disco del 60, y es el único disco de Les Spann como líder. Les era un músico un poco raro, porque hay muchos músicos que tocan más de un instrumento, pero no es habitual que los instrumentos sean tan distintos como la guitarra y la flauta. Además, no parece que tuviera preferencia, no es un guitarrista que toca la flauta ni un flautista que toca la guitarra, es un guiitarroflautista o un flautoguitarrista, algo así. Además, aunque estuvo bastante activo durante los 50 y los 60, tocando con Quincy Jones, Dizzy o Johnny Hodges, de repente desapareció de escena, por lo menos en cuanto a grabaciones. Dicen que no era un músico muy ambicioso, y probablemente se dedicó a ganarse la vida como músico de estudio (no hay tantos que toquen dos instrumentos con igual maestría).

Me gusta la imagen del humo del cigarrillo subiendo, eso ya es imposible de ver actualmente (¡el tío fumaba mientras tocaba la flauta, qué bárbaro!). El disco es bastante bueno, y le acompañan el trompista (que no trompetista) Julius Watkins, Tommy Flanagan al piano y Sam Jones al bajo. Para que veáis, he puesto dos temas, un original de Les, “Q’s Dues Blues”, donde toca la guitarra (el batería es Louis Hayes) y otro blues, éste firmado por Watkins, “Blues for Gemini”, donde le da a la flauta (y el batería es “Tootie” Heath).



domingo, 9 de octubre de 2011

Portadas que me gustan


¡Cómo me gusta esta portada! ¿Por qué seré tan politicón? Aquí tenéis un disco mitológico en la historia del jazz, y un disco muy de su época. Cuando mezclas la música con la política te puede salir un truño o te puede salir una joya. En 1960, con el tema de los derechos civiles y demás en plena efervescencia, Max Roach se lanzó a hacer un disco políticamente comprometido. Lo cierto es que Sonny Rollins ya lo había intentado un poco antes, pero su discográfica no le había dejado. Roach se salió con la suya y, en colaboración con Oscar Brown, sacó adelante esta suite de la libertad. Los que le acompañaron en aquel viaje fueron el trompetista Booker Little, prematuramente fallecido, el trombón Julian Priester (de quien creo recordar que colgué una portada), los saxofonistas Walter Benton (que fue saxofonista de Pérez Prado) y el gran Coleman Hawkins (ex-jefe de Max, y que a su edad y con su carrera ya podía hacer lo que le diera la gana sin temar consecuencias), el poco habitual bajista James Schenk y los percusionistas Michael Olatunji, Ray Mantilla y Tomás DuVall. Y, por supuesto, la cantante Abbey Lincoln, mega-activista que sacrificó parte de su carrera musical por dedicarse a aquello en lo que creía.

Y ahí tenéis la portada. Tres negros, desafiantes, sentados en un bar, mientras un camarero blanco les mira suspicazmente. Puede parecer una chorrada, pero la foto era un puñetazo para la época, por el hecho de que hubiera un blanco sirviendo a negros, y porque se habían producido hacía poco conflictos cuyo desencadenante fue que unas personas negras se habían negado a abandonar un bar para blancos. La protesta y el desafio hechos portada. Lo malo es que no sé nada de ella. Ni de quién es la foto, ni el diseño, ni nada.

En cuanto a la música es, en muchos momentos, una oleada de rabia y mala leche. Y a veces no sé si es jazz, pero me da lo mismo. El tema central del disco es el famoso “Tríptico”, con sólo la batería de Roach y la voz de Abbey. Tiene tres partes, “Prayer”, “Protest”, “Peace”, que distinguiréis fácilmente, y que me siguen poniendo los pelos de punta.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El cuento de las elecciones (y va con segundas)


Érase una vez que se celebraron elecciones a la presidencia de Chorrivía. La gente estaba muy ilusionada, porque era la primera vez, y ya se sabe. Así que se preparó una gran campaña electoral, los partidos salieron a la calle a dar cientos de mítines, se tiró confeti, y el presidente en funciones dio un emotivo discurso:

- ¡Chorrivianos! ¡Este es un momento histórico en la historia de nuestra patria! ¡Por primera vez tenemos el derecho y el privilegio de elegir a nuestros representantes! ¡Somos totalmente libres para decidir quién guiará los destinos de nuestro país! ¡Os pido que ejerzamos este derecho con responsabilidad!

Y llegó el día de las elecciones, y los chorrivianos fueron en masa a votar. Cuando se cerraron las votaciones, y como era un momento histórico, el presidente en funciones hizo acto de presencia en un céntrico colegio electoral.

- ¡Chorrivianos! ¡En este momento histórico y solemne, vamos a proceder a la apertura de la primera urna y al recuento de los primeros votos de la historia de nuestra joven democracia!

La sala estaba abarrotada. Prensa, televisión, ciudadanía, de todo. El presidente en funciones dijo:

- ¡Procédase a la apertura de la urna!

Así se hizo, y el presidente en funciones introdujo su mano en la misma, y dijo:

- ¡Aquí extraigo el primer voto! ¡Quede para la posteridad este momento! Veamos, el voto es para…¿eh? ¿qué pone aquí?, “mi hermano Paquito, que hizo Ciencias Econoflaúticas y es buena persona”. ¿Pero qué es esto? Bueno, señores, no pasa nada, sacaré otro y esto será mera anécdota, je, je. A ver, éste…¡será posible! “A doña Conchádula, la del estanco, que es muy responsable”. ¿Qué está pasando aquí?

Presa de los nervios, el presidente en funciones empezó a sacar votos a toda velocidad.

- “A Serafín Cascarilla, que le conozco hace muchos años y es de fiar” ¡Grrr! “A Centrudis Tabernas, que tiene mucha paciencia” ¡GRRR! “A mi perro, que ese siempre te será fiel”. ¡Pero qué burrada de elecciones son estas! ¡Esto es un sabotaje democrático!
- Pero, señor presidente en funciones, - dijo un ciudadano presente en la sala - ¿Qué le pasa? ¿No teníamos libertad para votar a quién quisiéramos?
- ¡A los que quisieran entre los candidatos que presentan los partidos, ceporro, no al vecino del quinto!
- Pero es que los candidatos de los partidos no nos gustan – dijo otro ciudadano.
- Son muy feos – añadió una señora.
- ¿Es que no entienden que son libres de elegir, pero entre los candidatos de los partidos, merluzos? ¡Esto es una democracia representativa!
- Pero, señor presidente en funciones, entonces no seríamos libres de elegir, como usted nos prometió – dijeron los ciudadanos - ¿Elegir a un candidato que otros eligieron antes por mí, por una razón u otra, es ser libre para decidir quién quiero que me gobierne? ¿Por qué tengo que votar a un candidato que fue elegido por otra persona? ¿Cómo sé quién es ese señor o por qué razón está ahí? Nos dijo que podríamos votar a quien nos diera la gana, y es lo que hemos hecho.
- ¡Será posible! – dijo el presidente en funciones - ¡Ustedes han estado leyendo! ¡Ya sabía yo que ese vicio traería malas consecuencias! Venga, hombre, no sean así, que los partidos han elegido sus candidatos con mucho cariño, no les den este disgusto.
- De eso, nada – dijeron los ciudadanos – Nos dijo que votáramos con responsabilidad, y es lo que hemos hecho. Así que, hale, a contar.

Y es por esto que Chorrivía no sale en los mapas.

sábado, 1 de octubre de 2011

Portadas que me gustan


Hemos vuelto, amiguetes, y volvemos en tranvía. Tras mis movidas con los ordenadores, empezamos octubre con una portadita. Nada menos que cosecha del 59, buen año de jazz. Gran disco (como casi todos) de Monk, y portada firmada por el dúo William Claxton – Paul Bacon (podéis ver la firma en el lateral). Como en este disco todas son buenas, he cogido la primera, “Blue Monk”. A disfrutar, y que no se os escape el tranvia jazzero.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Escritos blasfemos y más

Mi loro, llamado Puto Bocazas, lleva un rato escribiendo furiosamente. Como no me fío de él, voy a cotillear un poco:

- ¿Qué corchos estás escribiendo, Puto Bocazas?
- Troglo, acabo de demostrar de forma inequívoca la no existencia de Dios.
- ¿Y eso? ¿Has hablado con el Papa cuando estuvo por aquí?
- Yo no hablo con teloneros, Troglo, yo me ocupo directamente del pez gordo.
- Menos loros, digo lobos, y a ver esas pruebas irrefutables.
- Verás, se supone que Dios creó al hombre. Bueno, antes creó al loro, por supuesto. Pero, a lo que iba, Dios creó al hombre...
- Tengo mis dudas de que a los loros los creara Dios, Puto Bocazas. Pero sé políticamente correcto: Dios creo al hombre y a la mujer.
- Troglo, no te documentas. La Biblia dice claramente que Dios creó al hombre. A la mujer la hizo después, de una costilla, como si estuviera en una barbacoa cualquiera.
- Anda, sigue, que nos van a cerrar el blog.
- A ver, se supone entonces que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, ¿no?
- Eso se dice.
- Por tanto, tú, que eres un hombre, estás hecho a imagen y semejanza de Dios, ¿no?
- Modestia aparte.
- Sin embargo, no hace falta un análisis psicológico muy profundo para darse cuenta de que eres un peligroso chiflado, ¿correcto?
- ¡Grrrr!
- Así que, si estás hecho a imagen y semejanza de Dios, ¿significa esto que Dios es un peligroso chiflado, además a nivel cósmico?
- Tal como andan las cosas, no lo descarto.
- Pero eso choca con nuestras informaciones sobre la pluscuamperfección de Dios, Troglo. Dios es perfecto, así que no puede ser un peligroso chiflado, pero los hombres, que están hechos a su imagen y semejanza, lo son. Esta contradicción no se la salta un gitano, Troglo. A ver que dice ahora Benedicto.
- Dirá que es cuestión de fe, y a otra cosa.
- Así cualquiera. Si es por fe, puedo creer en el Gazpacho Celestial. Me olvidaba de que siempre salen con eso.
- Sí, Puto Bocazas, es como cuando vas perdiendo y te llevas el balón porque es tuyo. Irrefutable.
- Más bien es como cuando jugabas a pillar y decías “¡casa!”, je, je. No hay quien te pille.
- En fin, yo no sé si estaré hecho a imagen y semejanza de Dios, pero voy a convertir esta combinación de líquidos en un cubata monstruoso.
- ¡Oh, milagro! El mío, que sea cuadruple.

Y es que ya lo decía Violeta Parra.

lunes, 29 de agosto de 2011

Poema horrible de Don Meopongo


Caminando por el puente
un vejete me decía:
esta juventud de hoy día
ni es juventud ni es valiente.
Les gobiernan los ladrones
y en vez de la rebelión,
organizan botellones
de Dyc y fanta limón.
En mis tiempos, muchachote,
peleamos como leones,
corriendo ante los garrotes
de grises y de marrones.

Pero entonces, cierta vez,
la juventud se movió.
Y el viejo, cachis en diez,
he aquí lo que me soltó:
¡Juventud de analfabetos!
En lugar de trabajar,
no muestran ningún respeto
y salen a berrear.
¿Perroflautas y anarquía?
¡Qué vengan los militares!

Por eso fue, señoría,
que lo tire al Manzanares.

martes, 23 de agosto de 2011

Músicas del mundo


- Puto Bocazas – le dije a mi loro, el deslenguado Puto Bocazas - ¿qué es ese aparatejo que tienes ahí?
- Troglo, como tenía 10 minutos antes de la siesta de las 12 de la mañana, he inventado una burrada de las mías: el DMM.
- ¿Ein?
- Son las siglas de Digeridor de Mierdas Musicales, pero DMM queda como más comercial. En esencia lo que hace el cacharro es que cuando le metes cualquier disco, por mierdoso que sea, le hace automáticamente un arreglo que lo hace agradable al oído humano y loruno.
- ¿Podría uno escuchar a Julio Iglesias, entonces?
- Hasta a Enrique Iglesias, Troglo, je, je. ¿Te das cuenta? Ya no tendrás que ser un marginado social, un raro que sólo tiene discos de jazz o de clásica. Podrás tener discos de Bisbal, que sonará como latin jazz, o de Shakira, que sonará como Shakira Vaughan, je, je.
- Eso es demasiado bueno para ser verdad, Puto Bocazas. Con Shakira no puede ni Duke Ellington. Vamos a probarlo, que lo creeré cuando lo oiga.
- Vamos con la prueba de fuego, Troglo. Voy a ponerle este disco de Paulina Rubio. Pásame las pinzas, que no lo quiero tocar, a ver si va a ser contagioso. Bueno, ya está. Vamos a darle a ver que sale.
- ¡Puto Bocazas, si suena como el Fary cantando una jota!
- ¡Grrr! ¿Qué le pasa a este cacharro? ¡Le ha metido un arreglo de flamenco-fusión! Lo controlaré manualmente. A ver, voy a meterle violines a punta pala...
- ¡Para ya, parece la abeja Maya cantando con una orquesta zingara! A eso le falta barroco, Puto Bocazas, métele barroco.
- ¡Y dale con el barroco! ¡Para ti a todo le falta barroco, Troglo, venga a echarle barroco a todo! ¡Si te parece le pongo un clavicordio! Voy a meterle un arreglo jevimetalero, a ver si así....
- ¡Virgen Santa, Puto Bocazas!
- ¡Joder, si suena como si Ozzy Osbourne se hubiera puesto de parto! ¡Pásame el Arreglador Supremo, corre!
- ¿Te refieres a este mazo enorme?
- ¡Trae acá! ¡Muere, monstruo!

¡CATACROOC!

- ¡Uf, qué descanso!
- En fin, Troglo, el fracaso es la madre de la ciencia. La moraleja es que hemos aprendido que hay cosas que no tienen arreglo posible. Así que tendremos que seguir siendo unos marginales, je, je. Y, por cierto, en este post todavía no nos hemos tomado ningún cubata, así que dale al invento.
- Amén, Puto Bocazas.


domingo, 14 de agosto de 2011

Cuentos de los mandarines: los taimados rumores

En cierta ocasión en que el insigne mandarín Ku-Ñao se rascaba el interior de las orejas con sus largas uñas, le visitó en su despacho su inefable discípulo, Par Di Yo:

- Maestro – dijo Par Di Yo – disculpad mi osadía al interrumpir vuestras vitales actividades, pero os traigo las noticias mercantiles que me pedisteis.
- Trae acá, Par Di Yo, mosca aletargada, date prisa. ¿No ves cómo está de volátil la Bol-sa, merluzo oriental? Se ganan y se pierden mandarinatos en cuestión de horas, así que necesito información al segundo. ¡Um, ya veo! Ching más Xuan son cuatro, y me llevo Chou. Me cuadra, me cuadra. Veamos ahora las Bu-Rra-Das que dicen los informes de las agencias de calificación. ¡Je, je, perfecto, me veo comprándome otro yate!
- Maestro, me pregunto cuan sabias deben ser las agencias de calificación al ser capaces de separar el ying y el yang de los negocios.
- ¿Sabias dices, Par Di Yo? Así es, siempre que entendamos por sabiduría la capacidad de engañar a gorilas incautos como tú.
- ¿Cómo decís, Maestro? ¿No se basan los informes de esas agencias en millones de datos escrutados y analizados por algunos de los mejores cerebros de la tierra?
- Par Di Yo, eres más ingenuo que la abeja Ma-Ya. ¿Datos, bestezuela de río? El producto de las agencias de calificación no es otro que el rumor.
- ¿El rumor, Maestro?
- Exacto, ciervo con tres patas. Realmente, las agencias de calificación son una especie de reunión de Ma-Ru-Jas locas con nombres pomposos. Lo que hacen es propalar rumores que tienen el efecto de producir efectos beneficiosos para algunos avispados, como yo.
- ¡Vaya, Maestro! Pero aquellos contra los que va dirigido el rumor se defenderán.
- Par Di Yo, contra un rumor no hay defensa. Si no te defiendes, malo, y si te defiendes, peor. En ambos casos la gente asumirá que el rumor es cierto, por activa o por pasiva.
- ¡Cierto, Maestro, gran astucia! Pero, ¿cuál es el interés de las agencias en soltar esos rumores?
- ¡Jo, jo, jo! El interés es obvio, Par Di Yo, gamba obtusa: la Pas-Tá.
- No lo Pi-Yo, Maestro.
- Escucha bien, cenutrio con coleta. ¿Quién gana dinero especulando con bonos de compañías o con la deuda de países?
- Los mandarines financieros, Maestro.
- Exacto. Ahora dime el nombre de un mandarín financiero de los gordos.
- El Gu-Rú de O-Ma-Ha.
- ¡Bravo, Par Di Yo! El ejemplo viene al pelo de mis bigotes. Porque el Gu-Rú, que es uno de los grandes mandarines especuladores es, a su vez, accionista mayoritario de una de las más gordas de esas agencias. ¿Lo vas pillando, Par Di Yo? Y es sólo un ejemplo.
- ¡Glubs! Ya lo creo, Maestro. Huele a Cha-Mus-Qui-Na de la buena. Eso puede significar que gente como el Gu-Rú pueden influir en lo que la agencia va a decir. O que conoce por anticipado qué dirá, con lo cuál puede forrarse aún más.
- Así es, Par Di Yo. Eso sí, interesa que se crea que estas decisiones se basan en su gran sabiduría, en lugar de ser rumores intencionados.
- Pero, Maestro, algo me intriga con respecto a esa sabiduría. Si esas agencias ya metieron la Pa- Ta, o algo peor, cuando calificaron como Incienso Celestial lo que era Mierda De Dragón, ¿por qué no asumen ninguna responsabilidad ni pierden su crédito?
- ¿Asume responsabilidades la portera de tu casa cuando uno de sus rumores es falso, Par Di Yo, tarugo de bambú? Cuando esto ocurrió, se limitaron a decir que sus sesudos análisis eran tan sólo opiniones, por lo cual no se les podía pedir responsabilidad. Y aquí Zen, y después, gloria.
- ¿Opiniones, Maestro? ¿Cómo podría ser la opinión de cualquiera? ¿Daba lo mismo que lo hubiera dicho el loro? Entonces, ¿por qué les pagan si su opinión no es más fiable que la de nadie?
- De hecho, Par Di Yo, la opinión de un loro suele ser más fiable. Y no seas Ko-Ña-Zo, que ya te he dicho por qué les pagan: son un instrumento de rumorología al servicio de unos pocos listos, como yo, je, je. Ahora, desfila y traeme unos litros de licor de arroz fresquito, que el calor derrite mis mandarínicas meninges.
- Oigo y obedezco, Maestro.

Y así fue como Par Di Yo aprendió la realidad de la cosa. Y los escribas lo recogieron en los versos de rigor, ya se sabe:

Un rumor bien colocado
puede hacer un país crujir
y un pastizal conducir
a manos de espabilados.
Pues como dijo el anciano
y gran sabio Fu- Manchú:
si sale cara, yo gano,
si sale cruz, pierdes tú.


domingo, 31 de julio de 2011

Vacaciones

- ¡Troglo! – me dijo mi malvado loro, Puto Bocazas - ¿Dónde corchos está el post de que nos vamos de vacaciones? ¿Por qué no lo has subido todavía? ¡Que siempre lo dejas todo para última hora!
- Puto Bocazas, este año nos quedamos de vacaciones urbanas, así que...
- Así que nada, Troglo. El post hay que subirlo de todas, todas. Que se pierden las buenas costumbres. Y, a todo esto, ¿por qué este año no nos vamos a la playa a hacer el burro, que se me ha olvidado?
- Alguna escapadita haremos, Puto Bocazas, pero hay mucho que hacer por aquí. Además, acuérdate de que la revolución no avanza sin nosotros. Imagínate que te pilla la revolución social en el chiringuito. ¿Tú te imaginas a Bakunin con la sombrilla y el cubito?
- Está bien, Troglo, todo sea por la causa. Pero, ¿no tendrás pensado trabajar?
- No pienso dar golpe, Puto Bocazas.
- Así me gusta. ¿Y qué haremos para refrescarnos?
- Cubatita va, cubatita viene, y zambullida en la bañera.
- La estoy usando para destilar güisqui.
- A mi, plim. Échale hielo, y al agua, patos.
- Será al güisqui, loros, je, je.
- Pues eso.

¡CHOF!


Felices vacaciones, amiguitos.

viernes, 22 de julio de 2011

El misterio de la bestia nocturna


Era un día típico inglés, gris y desapacible. Cerca de los muelles, en la calleja llamada Gazuzing Street, había una actividad inusual. La policia había cortado la calle, y concentraba sus efectivos investigadores en “Cogorhouse”, un tabernucho de mala muerte que parecía haber sido atacado por un tornado la noche anterior. Fue entonces cuando, con la parsimonia en él habitual y dando furiosas chupadas a su pipa, llegó al escenario del crimen el famoso detective Troglo Jones, acompañado de su inseparable ayudante, el loro Putobocatson.

- Saludos, inspector Despistrade – saludó Jones – Parece que nuestro visitante nocturno ha vuelto a atacar.
- Pues sí, Jones – dijo el inspector, mirando con cierta desconfianza al famoso dúo – Parece que ha cogido carrerilla.
- ¿Qué ha ocurrido esta vez?
- A medianoche, asaltó y destruyó un bar en Very Eggs Square. Posteriormente, atacó al banquero Sir Emil Littleboot cuando éste llegaba a su domicilio.
- ¿Cómo se encuentra Sir Littleboot?
- Grave. Por lo visto, le propinó una colleja de tal categoría que le incrustó la calva en la barbilla. No sé si saldrá de esta. Después, tomó por asalto esta taberna. Y aquí le perdemos la pista.
- ¿Algún testigo?
- Varios, pero las mismas descripciones vagas e increíbles de siempre. Mirada terrible, voz aterrorizante, aspecto terrorífico,...Todos los que hemos interrogado concuerdan en que no es un ser humano, sino algún tipo de bestia salvaje, o un monstruo, con aspecto espantoso y feroz.
- Y una enorme facilidad para escabullirse, Despistrade.
- Cierto, Jones, cierto. En cuanto se da la alarma y nos ponemos en marcha, parece que se lo hubiera tragado la tierra.
- O el aire.
- ¿Qué quiere decir, Jones?
- Nada, inspector, nada. Cosas mías. Le quedo muy reconocido por la información, buenos días.

La singular pareja se alejó del lugar de los hechos, dejando al inspector con sus pesquisas. Ante el semblante caviloso de Jones, Putobocatson preguntó:

- ¿En qué piensa, Jones?
- En nuestro nocturno amigo, Putobocatson.
- ¿Cree que hay algo de cierto en eso de que es una bestia, un ser inhumano?
- Aunque parezca increíble, los indicios apuntan a ello, Putobocatson. Recuerde cuando atacó y desvalijó las destilerías. Aquellas marcas en la puerta...ninguna mano humana ni ningún instrumento deja esa marca. Era una marca de garra.
- ¿Garras, eh?
- Elemental, Putobocatson. ¿Y recuerda cuando descalabró al gobernador Cramps?
- ¿El hombre de los mil trajes? Sí, claro.
- Le atizó en la cabeza con algo duro, contundente y afilado. De nuevo, la marca no cuadra con ningún tipo de cuchillo o de instrumento que yo conozca. Creo que ese ser le mordió, o algo parecido.
- A ver si va a ser un unicornio, Jones, je, je.
- Dejesé de burradas, Putobocatson. No, nada de unicornios, mis conjeturas van por otro lado. Nuestro nocturno personaje debe tener una boca muy particular...
- Jones, a todo esto, ¿por qué seguimos dando vueltas por estos callejones?
- Porque seguimos pistas, Putobocatson. ¿O es que no ha visto en el suelo aquella botella que acabamos de pasar?
- ¿Una botella en el suelo? ¿Y qué? Estas calles están llenas de basura.
- Esa botella es de güisqui de garrafa “Livercracker”. Sólo en un tascucio como el asaltado “Cogorhouse” sirven ese güisqui infecto. Estoy seguro que nuestro amigo afanó esa botella, se la bebió y luego la tiró. Así que pasó por aquí.
- ¡Vaya!

De repente, Jones se paró en seco. Dio un par de chupadas a la pipa, y se agachó.

- Fíjese, Putobocatson, mire esto.
- ¿Qué es? ¿Una huella?
- Nuestro monstruo debió de pisar ese charco, y ha ido dejando algunas huellas.
- ¿Qué clase de huella es esa?
- Elemental, Putobocatson. La de una garra.

Jones siguió caminando, hasta que la calle llegó a un punto en el que no había salida. Desembocaba directamente al borde del río.

- Parece que aquí acabó su viaje, Putobocatson. Ya no hay por donde seguir. A menos que...
- Jones, creo que deberíamos irnos ya. Está anocheciendo muy deprisa.
- Ya lo veo, Putobocatson. No se preocupe, sólo será un momento más. Dejeme ver...

Y entonces, ocurrió. A la vista de la luna, Troglo Jones empezó a temblar de pies a cabeza. Sus pies se transformaron en garras, su cara se estiró, convirtiéndose en un afilado pico, su cuerpo se cubrió de plumas y, con un esfuerzo supremo, sus brazos se transformaron en alas. La espeluznante transformación había terminado. La bestia estaba suelta de nuevo.

- ¡Putobocatson, me he convertido en un loro enorme!
- Elemental, Troglo. Te pasa todas las noches. ¡Eres un hombre-loro!
- ¿Qué me dices?
- La maldición del hombre loro empieza cuando un loro te arrea un picotazo en un martes y trece. A partir de entonces, cada noche te conviertes en loro y la armas, liándola pardísima en todos los garitos y atacando a prohombres y promujeres.
- ¿Y tú lo sabías?
- ¡Pues claro, si voy contigo cada noche, je, je!
- ¿Y la maldición incluye que cuando vuelvo a convertirme en humano por las mañanas pierda la memoria de mis andanzas?
- ¡Qué maldición ni niño muerto! Lo que pasa que te agarras unas tajás tan descomunales que luego no te acuerdas de nada.
- ¡Vaya! Sorprendente desarrollo de acontecimientos. Pero en fin, si estoy maldito y soy un hombre-loro habrá que tomárselo con flema británica y aprovecharlo, Putobocatson, así que vamos a liarla, je, je. Hoy me beberé hasta los floreros y luego pienso arrearle un picotazo de primera división a la presidenta Hope Aguirre.
- Je, je, me pido la coronilla.

domingo, 10 de julio de 2011

Facundo Cabral


Me entero de la extraña muerte de Facundo Cabral, o de su asesinato, debería decir, en Guatemala. He leído varias cosas contradictorias, aunque me inclino a pensar que, como ha dicho algún medio (de los que me fío, que son pocos) la víctima señalada no fuera él, sino quien le acompañaba. Bueno, imagino que las cosas se irán aclarando. O no.

Uf, a mí, Facundo Cabral me lleva a otro tiempo, a ese tiempo de cantautores sudamericanos, de un Zitarrosa, un Viglietti, Guarany, Yupanqui, Cortez a ratos. Qué tiempos aquellos, como diría aquel. Tiempos de cambio, de revoluciones. ¿Volverán? Quizá. Mientras esperamos, ahí va un recuerdo a Facundo. Supongo que su canción más conocida es aquella de “No soy de aquí, ni soy de allá”, pero creo que le define mejor este “Soy lo que soy”, con ese recitado al principio, antes de empezar a cantar, tan propio suyo. Pues así era Facundo, hombre de infancia durísima y que tuvo que vivir exiliado, como no. Que descanse.



Por cierto, el amigo Perrerac tiene más cosas sobre Facundo.

sábado, 2 de julio de 2011

Portadas que me gustan


Muy buenas. Ahora que no anda el loro cerca y Teddy Bautista está incapacitado para pedirme pasta, aprovecho para subir una portada de las mías. Esta es de “Cookin’”, del 56, el primero de aquellos cuatro albumes donde el quinteto de Miles de la época recogió todo su saber hacer. El diseño de portada es del amigo Reid Miles, veréis su firma, muy pequeñita, al lado de la del ilustrador Phil Hays, toda una leyenda a su vez.

Ese quinteto en plena forma ya sabemos de quién se componía: Miles a la trompeta, John Coltrane al saxo, Red Garland al piano, Paul Chambers al bajo y Philly Joe Jones a la batería. Dieron mucha guerra y de la buena. Aquí va “Tune-Up / When Lights Are Low”. A ver si nos refresca un poco. Y el enlace, que no se me olvide.

jueves, 23 de junio de 2011

Pestilencia

- ¡Troglo! – me dijo mi loro, el avieso Puto Bocazas - ¿A ti no te huele mal en esta casa?
- Sí que huele raro, sí. ¿Será el desagüe? A ver...¿Eh? ¡Con razón huele mal, Puto Bocazas! ¿No ves que te has dejado encendida la tele? ¡Y en el telenoticias, nada menos!
- ¡Yo no he sido!
- ¡Ya! ¿Y todos esos periódicos del revistero? Llevas semanas sin sacar la basura mediática, y así apesta. ¡Joder, si yo creo que se mueven!
- ¡Cuidado, que ahí va un editorial de Cesar Vidal, písalo, corre!
- ¿Eh? ¡Toma, bicho! ¡Uf, qué pestazo!
- ¡Ven, Troglo, que en la tele te están llamando perroflauta!
- ¿Ah, sí? Pues este perroflauta también financia esa mierda de cadena. Me temo que hay que llamar al exterminador, Puto Bocazas. Al Ángel Extermnador. Así que traeme las gafas de sol, el chaleco del coronel tapioca, el armamento pesado y 10 cubatas, y pon algo de música relajante.
- A mí me inspira mucho aquella de “Kalashnikov”, je, je.
- Je, je, es que hay música que te emociona.


P:D: El tema es del gran Goran Bregovic, y lo interpretan Antonio Serrano a las armónicas y Federico Lechner al piano. Y sí, se titula “Kalashnikov”. Por si acaso, el enlace.

sábado, 4 de junio de 2011

Portadas que le gustan al loro


- ¡Puto Bocazas! – dije, llamando a mi malvado loro, Puto Bocazas - ¿Has sido tú el culpable de subir este disparate de portada?
- Troglo, siempre me sorprende tu agudeza mental. ¿Cómo lo has podido averiguar? ¿Te ha dado la pista lo de “Portadas que le gustan al loro”?
- ¡Menos guasa, listo! ¿No sabes que en este blog sólo se suben portadas de arte y ensayo? ¿Cómo se te ocurre subir ésta?
- Para evitar la catástrofe, Troglo. Eres tan vago que llevas un siglo sin publicar nada, por lo que las audiencias caen en picado, así que era urgentísimo poner un post, el que fuera, para volver a primera línea. ¿Así me lo agradeces?
- ¿No sabes que estoy muy ocupado haciendo la revolución? Mira, pedimos que se cambie la ley electoral.
- ¿Cambiar la ley electoral es hacer la revolución? ¡Ni me acerques ese papel, so reformista!
- ¡Je, je, je, ya sabía yo que te ibas a cabrear! Pero no me cambies de tema, Puto Bocazas. ¿Cómo se te ha ocurrido subir esa alucinógena portada de Rogerio Duprat y su banda tropicalista? ¡Mira el careto de Rogerio, con ese pedazo de gafas, mirando con codicia a la muchachota de arriba! ¡Qué cosa!
- Porque los loros somos tropicales, Troglo, así que nos gusta lo tropicalista. Y, además, me sirve para rendir homenaje a mi pariente Rogerio.
- ¿Qué pariente ni qué niño muerto?
- Troglo, eres un ignorante. Rogerio Duprat era un loro.
- ¿Qué era un loro? Puto Bocazas, ya te he dicho que no te bebas el limpiacristales cuando se acaba el güisqui, que no te sienta bien.
- ¿No me crees, Troglo? Pues mira esta foto de la contraportada y alucina.



- ¡Por las barbas de Esperanza Aguirre! Subido a una mesa, con esa postura chulesca, pecho henchido, mirada aviesa y alucinada, ...
- Y mira esos brazos en forma de alas.
- Sí, sí. Brazos en forma de alas, paticorto,...¡Increible, pero cierto, era un loro!
- ¿Qué es eso de paticorto? ¡Grrr! Pues claro que era un loro, pero de incógnito.
- ¡Un momento, aquí algo no cuadra! Bien sabido es que los loros no pueden sobrevivir en un ambiente privado de güisqui de garrafa, y no veo garrafa alguna al alcance de las zarpas de Rogerio. ¿Cómo se explica eso?
- No seas cándido, Troglo. ¿No te llama la atención ese extraño extintor sesentero? Servían para llevar güisqui de garrafa a alta presión sin que cantara mucho.
- Ya veo. Por eso lo mira medio de reojillo, deseando insuflárselo en cuanto se vaya el de la foto. Está bien, Puto Bocazas, me has convencido, era un loro, pero este post no deja de ser una burrada. Encima, no te habrás privado de subir una cancioncita, claro.
- Como debe ser, Troglo, he subido la canción más estupefaciente del disco, un mix de “Cançao para inglês ver / Chiquita Bacana” en colaboración con Os Mutantes.
- ¡Tú sí que eres un mutante, Puto Bocazas!
- Adefesio, Os Mutantes eran aquel grupo de los hermanos Dias Baptista donde cantaba la amiga del compadre Armando, Rita Lee. Allá vamos...
- ¿No pensarás darle al play?
- Ya te digo y, si no funciona, al enlace. Y, además, me voy a poner a bailar. Yo con esto, tomo la Bastilla.
- ¡San Revolucio nos asista!

lunes, 16 de mayo de 2011

Portadas que me gustan

Buenas. Ya me tocaba poner alguna un poco peculiar, je, je. Aquí, Reid Miles, autor de foto y diseño, disfraza al bueno de Grant Green de...bueno, no sabría decir de qué. Es una especie de mezcla de gaucho con canotier de ala ancha y pañuelo pamplonica. Aunque el sombrero, yo creo haberlos visto parecidos en Chile, seguro que alguno lo sabéis mejor que yo. Pero la cosa tiene su encanto.

A Green parece que la crítica musical no le tuvo demasiado aprecio, es uno de esos músicos que casi aparecen por casualidad en las enciclopedias: que si no tenía una técnica depuradísima, que si no sé qué. Yo creo que tenía grandes cualidades, y que con el tiempo se le van reconociendo. Grant, el hombre aferrado al blues, al R&B, o incluso al soul, entra aquí en el toque latin-jazz. Veis que lleva unos acompañantes de postín, buenos conocedores del asunto latino, con el toque exótico del chekere de Garvin Masseaux. El disco no está mal, y no creáis que se hizo aprovechando la moda del jazz-bossa o similares, que este disco se grabó incluso antes que el “Jazz Samba” de Stan Getz and company. En fin, ahí va todo un clásico en las zarpas de Grant Green, “Tico Tico”, je, je. Veréis como se la acaba llevando a su terreno

Y el enlace, que no se me olvide.



Enlace

domingo, 8 de mayo de 2011

Portadas que me gustan


Una portada con un aire un poco tal que así. Foto de Jane Grauer con ese signo de admiración aprovechando la boca del trombón. Es un poco extraña, pero me gusta. El diseño es de Paul Bacon, por cierto. El disco es del 56 y lo firma el trombonífero Mathew Gee, el único disco que grabó como líder. Uno de esos músicos ocupados al principio de su carrera y que luego van desapareciendo. Tocó en bastantes ocasiones con la orquesta de Ellington, lo podéis oir, por ejemplo, en el “Back to Back”, que también puse por aquí hace un tiempo.

Realmente, en este disco hay dos sesiones, una con quinteto, con Ernie Henry al alto, Joe Knight al piano, Wilbur Ware al bajo y Art Taylor a la batería (sale en la foto de portada, ya le véis), y otra con septeto donde repiten Knight y Taylor y entran Kenny Dorham a la trompeta, Frank Foster al tenor, Cecil Payne con el saxo barítono y John Simmons al bajo. Con esta formación subo “Kingston Lounge”, original del tío Mathew y donde le pegan con bastante swing. Pues eso, un disco un poco olvidado de un músico bastante olvidado.

P.D: Está vez pongo reproductor y enlace, por si acaso.


Enlace

sábado, 30 de abril de 2011

Ernesto Sábato

Ahora sí que el héroe descansa en su tumba, tras casi 100 años. Creo que nunca alguien que escribió tan pocas novelas en tantos años ha tenido tanta influencia en la literatura. Supongo que no es necesario decir más cuando ya lo has dicho todo. Podrás seguir leyendo esas novelas dentro de otros cien, o mil años, y seguirán dejándote sin aliento.

“¡Yo soy un anarquista! Un anarquista en el sentido mejor de la palabra. La gente cree que anarquista es el que pone bombas, pero anarquistas han sido los grandes espíritus como, por ejemplo, León Tolstoi”.

Pues un abrazo, compa. Descansa.

domingo, 24 de abril de 2011

Portadas que me gustan


De nuevo, foto de Esmond Edwards para esta portada de Doug Watkins. “Soulnik” es un disco del año 60 en el que el bajista Doug toca ese instrumento raro en el jazz, el cello. Está muy elegante en esa foto tan “blue”, y es que el cello tiene su elegancia característica. Dice la leyenda que había cogido por primera vez el instrumento tres días antes, pero no sé si creerlo, je, je. Watkins tocó el bajo con Barry Harris, los Jazz Messengers y varios más. Prometedor tipo, pero un accidente de coche le costó la vida a los 27 años.

En fin, acompañan a Doug el gran Yusef Lateef, flauta y oboe, Hugh Lawson al piano, Herman Wright al bajo y Lex Humphries a la batería. Este tema se llama “Andre´s Bag” y tiene un aire misterioso, como gitano, a ratos.

domingo, 17 de abril de 2011

Otra vuelta de tuerca

Muy buenas tardes, damas y caballeros. Soy el loro Puto Bocazas, ilustre economista, y hoy estoy aquí para explicarles el célebre algoritmo de Embudaki o, como cantaba aquel, me matan si no trabajo, y si trabajo me matan. El sencillo gráfico que ven a continuación ilustra la primera parte del algoritmo, según la cuál el descenso de beneficios en una compañía da como resultado el que los trabajadores se van a la puta calle.



Sin embargo, ¿qué pasa cuando la compañía tiene unos beneficios de la hostia? Observemos el gráfico.



Curioso, ¿verdad? Resulta que el aumento de beneficios también da como resultado el que los trabajadores se van a la puta calle. Esto es lo que se conoce como la paradoja de Trilefónica, y será fácil de comprender si echamos un vistazo superponiendo las dos gráficas.



Efectivamente, si prolongamos la línea de beneficios mierdosos hacia abajo y la de beneficios de la hostia hacia arriba vemos que acaban encontrándose en la zona de confluencia mierdoso-bestial, lo cual demuestra que un descenso en los beneficios es igual a un aumento en los beneficios, siempre que se dé un coeficiente de petrificación de rostro de 9 o superior en la escala de Jétar. Resumiendo, que puedo hacer un ERE siempre que me salga de los huevos mientras me calzo un bonus del copón, que para eso es mío. Eso sí, con el dinero de los demás.

Que ustedes lo pasen bien.

sábado, 2 de abril de 2011

Portadas que me gustan


Más que gustarme, sobre todo me hace gracia la foto de Ray. Se la hizo Esmond Edwards, y en esa cara con esa sonrisa y en esos calcetines de rombos se ve lo que Ray Draper era por aquel entonces: un chavalín de 17 años que tenía la osadía de querer convertir la tuba en un instrumento importante en el jazz. Creo recordar que ya había grabado otro disco como líder antes que éste, aunque aquí tiene el morro suficiente para tocar al lado de todo un John Coltrane, que en este 1957 ya eran palabras mayores. La cosa prometía, pero a Ray se le apagó la luz cuando las drogas empezarón a formar parte de su vida en los 60, y grabó muy esporádicamente. Ray fue un ejemplo más de la mala estrella que ha acompañado a muchos músicos de jazz: en 1982, y cuando parecía que se había librado por fin de la heroína, un grupo de atracadores le disparó en plena calle después de robarle. Tenía 42 años. Dicen que el chico que le disparó tenía 13.

Pero en fin, en este disco Ray tiene aún 17 años y está bien vivo. Además de Trane, la acompañan Gil Coggins al piano (otro de corta carrera y que estuvo desaparecido muchos años), el bajista Spanky de Brest, uno de los favoritos de Art Blakey, y el batería Larry Ritchie, que tocó con Jackie McLean o Freddie Redd.

A Ray también la gustaba la cosa de componer, así que ahí va un trabajo suyo, de nombre tan curioso como “Filidia”. A ver si GoEar no da la lata.

domingo, 27 de marzo de 2011

Cambio de hora

Los que tenéis loros sabéis que tienen tendencia a irse de juerga y volver a las tantas, pero lo de mi loro, Puto Bocazas, pasa de castaño oscuro. Cuando venga le voy a echar una bronca que se le van a caer las plumas. Um, parece que abren la ventana desde fuera, así que tiene que ser él:

- ¡Hace tres días con hooy, que yo vengo parrandeaandoo...!
- ¡Puto Bocazas, loro degenerado! ¿Se puede saber qué horas son estas de llegar?
- ¿Qué dices, Troglo? Si sólo son las 12 de la noche.
- ¿Se te ha ido la mano con el güisqui de garrafa? ¡Son las 12 de la mañana!
- No, porque hoy era lo del cambio de hora.
- ¿Y eso que tiene que ver? El cambio de hora era que a las 2 de la mañana pasaban a ser las 3.
- Pero vamos a ver, Troglo, ¿eso no se hace para ahorrar energía?
- Eso dicen. ¿Y qué?
- Pues yo, como soy un buen ciudadano, en lugar de adelantar el reloj una hora, lo he adelantado 13, y así ahorraré mucho más, ¡je, je, je!
- ¡Burrada salvaje!
- Además, eso del cambio de hora se hace de forma totalmente arbitraria. Pues para seguir el criterio arbitrario de otro, sigo el mío.
- ¡Menuda jeta tienes, Puto Bocazas!
- Es que los humanos os lo montáis mal, Troglo. Sois esclavos del reloj, que os dice lo que teneis que hacer en cada momento. Los loros hacemos al revés: yo, si me lo estoy pasando en grande, atraso el reloj unas horitas para poder seguir de juerga. Sin embargo, si un pelmazo como tú me está dando la paliza, lo adelanto un par de horas y digo, uy, qué tarde, me tengo que ir, je, je.
- ¿Así que los loros cambiáis la hora según vuestras necesidades? Ahora que lo pienso, no está mal el sistema. Es mucho más racional.
- Pues claro. Imagina, cuando llegas al curro, adelantas el reloj 10 horitas y ya es la hora de salir.
- Mejor aún, cuando suene el despertador por la mañana, lo adelanto 16 horitas y así no hace falta ni que me levante de la cama, porque vuelven a ser las 12 de la noche. ¡No veas la de energía que voy a ahorrar, je, je!
- Pues yo tengo hambre, así que voy a poner el reloj en las nueve de la noche, ceno algo, y me voy de juerga otra vez.
- Pues yo voy a adelantar el reloj 25 días, con lo cual ya estoy de vacaciones de Semana Santa. ¡Hazte unas torrijas, Puto Bocazas!

domingo, 20 de marzo de 2011

Discurso de un loro ante la asamblea de la ONU


Excelencias, vuecencias, excrecencias, truculencias, incontinencias y flatulencias varias:

Son momentos duros. Llegó el momento de las grandes decisiones y de las grandes palabras. Hablemos claro. A todos nosotros nos importa un huevo de loro el bienestar del pueblo libio. O de cualquier otro pueblo, para el caso. Lo que nos importa es el poder y la pasta, como es natural. Así que ha llegado el momento, una vez más, de meter mano a saco. Esta vez en Libia.

Habrá que gritar mucho que queremos evitar sufrimiento. Por supuesto, ninguna intervención nuestra ahorra sufrimiento a nadie, más bien al contrario. Ahí tenemos Afganistán o Iraq. Evitar sufrimiento no es el negocio. El negocio es la guerra interminable. Y el negocio es el negocio, no jodamos. Aunque la gente no aprecie nuestros esfuerzos, aunque las decisiones sean duras, debemos perseverar. Unos cuantos miles de amistosos misiles con el logo de Hello Kitty, y todos los libios serán felices y tendrán derecho a dos teléfonos móviles.

Sí, es lamentable que nos hayamos caído del guindo ahora, y nos demos cuenta de repente de que Gadaffi era un malandrín, cuando lleva dando por culo desde una fecha tan erótica como el 69. Pero hombre, un despiste lo tiene cualquiera. También pensábamos que Mubarak era un tío muy majete, en fin, qué decepción más grande, je, je. Cuando nos pregunten, nosotros diremos que no los conocíamos, y haremos un exorcismo gritando seiscientas sesenta y seis veces la palabra “dictador”. Esto nunca falla.

La intervención se hace necesaria, amigos. Además, imaginaros que quitan a Gadaffi y ponen a alguien que no nos gusta. Quita, quita. Hay que garantizar el proceso democrático. El proceso democrático que yo diga, quiero decir. Disculpen un momento, que beba un poco. ¡Glú, glú! Lo siento, es que me ha dado una arcada, es un efecto secundario de los discursos, ya saben. Aprovecho para decirles que lo mejor para las arcadas es una operación de extirpación de conciencia, por si alguno todavía tiene, je, je. Disculpen la broma sus prepotencias, que ya sé que no tienen esas mariconadas.

Voy concluyendo, porque tengo ganas de emborracharme. Por supuesto, ni puto caso a lo que hagan en Arabia Saudí, o Bahrein, que eso es otra cosa. Y que ningún demagogo me mencione a Israel, eh, que me cabreo. Así que, hala, a preparar los pepinos que sólo matan gadaffianos, y aquí paz, y después pasta.

Por cierto, si alg
uien ha visto a Bin Laden, que llame al 091, porfa.

domingo, 13 de marzo de 2011

Portadas que me gustan


Portada tipográfica para este “Jenkins, Jordan and Timmons”, de un año de buena cosecha, 1957. El saxo alto John Jenkins tuvo muy poquitos años de actividad musical, desapareciendo del mundanal ruido a principios de los 60. Le acompañan el tenor Clifford Jordan, escuela Chicago, ni más ni menos que Bobby Timmons al piano, Wilbur Ware al bajo y Danny Richmond a la batería. No está mal la cosa.

Si a GoEar le da la gana, esto es “Princess”, un original del tío Jenkins. Que ustedes lo pasen bien.


miércoles, 9 de marzo de 2011

Insurrección en los grandes almacenes

- ¡Troglo! – me dijo mi loro, Puto Bocazas, al tiempo que se bebía un cubata de quince litros (los loros pueden hablar y beber cubatas a la vez, son ventrílocuos) - ¿Has visto este libro de “La insurrección que viene”? Estaba en la Casa del Libro, 10 euros.
- Ya lo conozco. ¿No lo habrás comprado, Puto Bocazas? Me lo bajé de Internet hace mucho. ¡Uy, perdón, que no se puede decir internet! ¿O lo que no se podía decir era bajar? ¡Qué duda!
- ¿Comprarlo? Lo he mangado, obviamente.
- Ah, bueno. Una cosa es bajarse cosas de internet, pero robar no pasa nada.
- Me lo he leído y es un libro de lo más revolucionario e insurreccionista. Casi que vengo con ganas de tomar la Bastilla.
- Así es, Puto Bocazas. Allons enfants de la patrie, y demás familia.
- Pero aquí hay algo que no me cuadra, Troglo. Hasta insinúa que en Francia han detenido gente por tener ese libro.
- Sí, algo así. Acuérdate de la policia del pensamiento.
- No lo dudo pero, un libro tan la leche de antisistema, ¿y se vende en la Casa del Libro o en el Corte Inglés? Si escribes un libro revolucionario, un libro que sea una andanada al sistema, ¿lo haces en una edición guapetona y lo vendes a 10 euros en grandes superficies?
- Tal que suena paradójico, Puto Bocazas. Pero ya sabes que el capitalismo te vende hasta la soga para ahorcarle.
- No le busques tres pies al loro que no tiene sentido, Troglo. ¡Y no te bebas mi cubata! Si tu objetivo es difundir la insurrección lo regalas, lo repartes por la calle en fotocopias, lo distribuyes por Internet, o lo tiras desde un globo.
- ¿Te huele a insurrección para exquisitos, Puto Bocazas?
- Me huele a revolución de salón, Troglo, a camiseta del Che de Dolce&Gabanna, para progretas que buscan emociones prohibidas. ¡Ah, fíjate, me pueden detener por tener este libro, qué malo soy, qué emoción! Pero para mí que eso de ser antisistema es otra cosa. ¿Qué es ser antisistema, Troglo?
- ¿Qué es antisistema, Puto Bocazas? ¿Y tú me lo preguntas? Antisistema eres tú.
- Que no toques mi cubata.