domingo, 14 de agosto de 2011

Cuentos de los mandarines: los taimados rumores

En cierta ocasión en que el insigne mandarín Ku-Ñao se rascaba el interior de las orejas con sus largas uñas, le visitó en su despacho su inefable discípulo, Par Di Yo:

- Maestro – dijo Par Di Yo – disculpad mi osadía al interrumpir vuestras vitales actividades, pero os traigo las noticias mercantiles que me pedisteis.
- Trae acá, Par Di Yo, mosca aletargada, date prisa. ¿No ves cómo está de volátil la Bol-sa, merluzo oriental? Se ganan y se pierden mandarinatos en cuestión de horas, así que necesito información al segundo. ¡Um, ya veo! Ching más Xuan son cuatro, y me llevo Chou. Me cuadra, me cuadra. Veamos ahora las Bu-Rra-Das que dicen los informes de las agencias de calificación. ¡Je, je, perfecto, me veo comprándome otro yate!
- Maestro, me pregunto cuan sabias deben ser las agencias de calificación al ser capaces de separar el ying y el yang de los negocios.
- ¿Sabias dices, Par Di Yo? Así es, siempre que entendamos por sabiduría la capacidad de engañar a gorilas incautos como tú.
- ¿Cómo decís, Maestro? ¿No se basan los informes de esas agencias en millones de datos escrutados y analizados por algunos de los mejores cerebros de la tierra?
- Par Di Yo, eres más ingenuo que la abeja Ma-Ya. ¿Datos, bestezuela de río? El producto de las agencias de calificación no es otro que el rumor.
- ¿El rumor, Maestro?
- Exacto, ciervo con tres patas. Realmente, las agencias de calificación son una especie de reunión de Ma-Ru-Jas locas con nombres pomposos. Lo que hacen es propalar rumores que tienen el efecto de producir efectos beneficiosos para algunos avispados, como yo.
- ¡Vaya, Maestro! Pero aquellos contra los que va dirigido el rumor se defenderán.
- Par Di Yo, contra un rumor no hay defensa. Si no te defiendes, malo, y si te defiendes, peor. En ambos casos la gente asumirá que el rumor es cierto, por activa o por pasiva.
- ¡Cierto, Maestro, gran astucia! Pero, ¿cuál es el interés de las agencias en soltar esos rumores?
- ¡Jo, jo, jo! El interés es obvio, Par Di Yo, gamba obtusa: la Pas-Tá.
- No lo Pi-Yo, Maestro.
- Escucha bien, cenutrio con coleta. ¿Quién gana dinero especulando con bonos de compañías o con la deuda de países?
- Los mandarines financieros, Maestro.
- Exacto. Ahora dime el nombre de un mandarín financiero de los gordos.
- El Gu-Rú de O-Ma-Ha.
- ¡Bravo, Par Di Yo! El ejemplo viene al pelo de mis bigotes. Porque el Gu-Rú, que es uno de los grandes mandarines especuladores es, a su vez, accionista mayoritario de una de las más gordas de esas agencias. ¿Lo vas pillando, Par Di Yo? Y es sólo un ejemplo.
- ¡Glubs! Ya lo creo, Maestro. Huele a Cha-Mus-Qui-Na de la buena. Eso puede significar que gente como el Gu-Rú pueden influir en lo que la agencia va a decir. O que conoce por anticipado qué dirá, con lo cuál puede forrarse aún más.
- Así es, Par Di Yo. Eso sí, interesa que se crea que estas decisiones se basan en su gran sabiduría, en lugar de ser rumores intencionados.
- Pero, Maestro, algo me intriga con respecto a esa sabiduría. Si esas agencias ya metieron la Pa- Ta, o algo peor, cuando calificaron como Incienso Celestial lo que era Mierda De Dragón, ¿por qué no asumen ninguna responsabilidad ni pierden su crédito?
- ¿Asume responsabilidades la portera de tu casa cuando uno de sus rumores es falso, Par Di Yo, tarugo de bambú? Cuando esto ocurrió, se limitaron a decir que sus sesudos análisis eran tan sólo opiniones, por lo cual no se les podía pedir responsabilidad. Y aquí Zen, y después, gloria.
- ¿Opiniones, Maestro? ¿Cómo podría ser la opinión de cualquiera? ¿Daba lo mismo que lo hubiera dicho el loro? Entonces, ¿por qué les pagan si su opinión no es más fiable que la de nadie?
- De hecho, Par Di Yo, la opinión de un loro suele ser más fiable. Y no seas Ko-Ña-Zo, que ya te he dicho por qué les pagan: son un instrumento de rumorología al servicio de unos pocos listos, como yo, je, je. Ahora, desfila y traeme unos litros de licor de arroz fresquito, que el calor derrite mis mandarínicas meninges.
- Oigo y obedezco, Maestro.

Y así fue como Par Di Yo aprendió la realidad de la cosa. Y los escribas lo recogieron en los versos de rigor, ya se sabe:

Un rumor bien colocado
puede hacer un país crujir
y un pastizal conducir
a manos de espabilados.
Pues como dijo el anciano
y gran sabio Fu- Manchú:
si sale cara, yo gano,
si sale cruz, pierdes tú.


10 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

Muy buen fabulado y poetizado algo tan anodino y repulsivo, Troglo. Ahora bien recordemos que además de los gurús que manejan el cotarro también están toda esa inmensa manada de clientes, gobiernos por ejemplo, que las sostienen comprando rumores que en muchos casos acaban perjudicando sus propios intereses. Aunque a lo mejor cabe la posibilidad de que esa negatividad de las agencias les permita tener pista libre para arrancarse con políticas de austeridad antisociales.

Hector Aguilera S. dijo...

Troglo lo que describes en esta historia del mandarìn Ku-Ñao, sucede en muchas partes del mundo, este relato calza casi perfecto a un escàndalo reciente en una importante empresa de retail aquì en Chile. Ejecutivos de la empresa repactaron por su cuenta crèditos de clientes morosos, asì lograron que sus resultados de balance siempre arrojaran utilidades. Esto hizo subir las acciones, las que a travès de sociedades creadas por estos mismos ejecutivos adquirìan en la Bolsa de Valores, vendèndolas despues a un muy buen precio, antes de que se descubriera el ilìcito.
Saludos

Troglo Jones dijo...

Saludos, amigos:

Nada de fábula, Doc, je, je, la vida misma, ya te lo dice Héctor. Por supuesto, dentro de los gobiernos también existe el compadreo y el aprovechamiento. ¿O es que Warren Buffet no ha sido "gobierno" además de trillonario? Bueno, y lo sigue siendo.

Héctor, la sinverguenzería es universal, también porque tienes un sistema que lo permite y hasta lo premia. Lo grave suele ser que además no pasa nada, como te pueden comentar por aquí Botín y Alierta, por citar sólo un par.

Abrazotes.

Mr Blogger dijo...

Siempre he pensado que deberían contraatacar soltando rumores sobre las mismas agencias de calificación para que los inversores se coman un poco el coco más antes de meter sus dineros. Incluso acojonarlos un poco con investigaciones y demás... el problema es que tienen demasiada pasta para comprar bocas y producir arreglos beneficiosos para todas las partes.

Armando dijo...

Aunque siempre terminan afectando a más de medio mundo, trato de escuchar buena música y leer enfoques con buen humor como los tuyos para abstraerme de estos asuntos, sin embargo, ahora las cosas están llegando a un grado de desfachates que supera al de tu Ku Ñao y me veo en la penosa necesidad de poner en solfa hasta a mi admirado saxofonista Stan en todo este merengue. Puedes creer, amigo Troglo, que el guru más cercano al tesoro de moneda dura, en su años jovenes una promesa del saxo, frustada al conocer y escuchar a Getz, declaró recientemente para calmar el nerviosismo de las bolsas que ya estaban aceitando la maquinita. !Blame it to Jazz¡

abrazos.

kuto dijo...

Tengo una vecina experta en difundir rumores. Le voy a recomendar que lea esta entradita y se dedique a la especulacion profesional.

Anda a saber si termina con una Agencia de esas o un Banco. Hay otros que empezaron con una carpintería y una cruz de madera y ahora tienen paises, bancos, agencias, propiedades a mogollón, colegios y universidades por medio mundo. A ver si se anima la Pepi para comenzar a mover esa lengua de serpiente que tiene...
Ah! y como diria el mandarin KuÑao "especulen que siempre algo queda".
Felices especulaciones.

Troglo Jones dijo...

Saludos, amigos:

Mister, como les hagas algo, te bajan la calificación, je, je. La quiebra de Lehman, por ejemplo, ya debería haberlas hecho meter la cabeza debajo del suelo pero, sorpresa, ahí siguen. Es el truco, consiguen que salgan beneficiados todos...todos los que importa.

Armando, siempre que oigas hablar a un gurú, échate mano a la cartera. Pero bueno, esto se arregla imprimiendo más billetes, y así se refunda el capitalismo y eso. Si ahora Buffett dice que tendrían que cobrarles más impuestos a los ultra ricos como él, sería importante que reflexionaramos sobre qué está tramando.

Kuto, no sé, hay que ser rumorólogo con título, je, je, no vale cualquiera. Y el alucinante espectáculo eclesial que hemos visto por aquí desafía toda descripción. En fin.

Abrazos per tutti.

kuto dijo...

Hay que convencer a Mourinho, entonces. Tiene mucha pasta, echa a los jefes que no están de acuerdo con sus INTERESES; Cree que puede desbancar al presi si se tercia; tiene una chachara fácil y convincente en varios idiomas; tiene un montón de TITULOS europeos y una mala leche que no veas ... Este no se anda con chiquitas. te da una patada por detrás y te mete un dedo en el ojo si no está de acuerdo con tus INTERESES... ¡Da el perfil o no?

Troglo Jones dijo...

Kuto, un Mourinho dirigiendo el cotarro puede ser ya el fin, je, je. ¿Te lo imaginas de presidente? Aunque no le veo mucha diferencia con Esperanza Aguirre.

Abrazos.

kuto dijo...

Jajajajjajja!!! Excelente, amigo.