miércoles, 13 de enero de 2010

Haití

Haiti es un país que está al lado de la República Dominicana. Hoy, se calcula que unas 100.000 personas han muerto a causa de un terremoto.


Esto nos asombra y causa pavor. Es lo que tienen los grandes números. Sin embargo, hay números que siempre están ahí, pero no los vemos. Por ejemplo, el 80% de la población está por debajo del umbral de la pobreza. Más del 50% ni siquiera llega a eso, está por debajo del umbral de la ¿miseria? Más de dos terceras partes de la población activa viven de la ¿economía? sumergida o, llamémosle informal. Este es también el primer país en que los propios esclavos abolieron la esclavitud, de forma perdurable. Y el segundo país de América en conseguir su independencia, tras los Estados Unidos. El país que derrotó a los ejercitos de Francia, España y Gran Bretaña El mismo donde la esperanza de vida de un varón es de 59 años, siendo muy optimistas. El mismo al que ya sólo le quedan un 2% de sus bosques.


Como véis, en Haití no preocupa mucho la cuesta de enero. O la crisis de las hipotecas. Se mueren de asco en cualquier época.


Yo estuve allí, hace ya tiempo. Y confieso que no veía el momento de irme. Sólo ir por la calle es abrumador. El infierno existe, tíos. Está a la izquierda, según se mira, de la República Dominicana.


Nuevamente, y como siempre, una desgracia nos viene a recordar que existen. A mí, el primero. Ya sé que es una burrada, pero a lo mejor ellos dicen, bueno, por lo menos, cuando hay terremoto, o huracanes, u otras putadas, se nos ve un poco en la tele y nos mandan ayuda. Algo es algo.


Esto es Hatí. Y no es una catástrofe puntual. Es una catástrofe permanente. Crónica.


- Y ahora, ¿qué vas a hacer, Troglo?


Esa es, como no, la voz de mi loro, Puto Bocazas. Le puse bien el nombre.

13 comentarios:

ESTHER dijo...

Menuda tragedia terrible en Haití. A mi me pasa un poco como a tu loro, me pregunto siempre, ¿y ahora qué voy a hacer, Esther? Ayer leyendo las noticias me quedé helada. Sin embargo pasó el día y seguí con mi rutina habitual. ¿Qué es lo que nos pasa? ¿Por qué no reaccionamos? Quizá dar ayuda económica. Sí, quiero hacer algo. El mundo es muy injusto y nos hemos habituado a ello. Y a eso no hay derecho. Maruja Torres, a la que adoro, escribe hoy en El País una crónica titulada: Volquémonos. Qué razón tiene.

Un fuerte abrazo, Troglo.

Troglo Jones dijo...

Jelou, Esther. Echaré un vistazo a ese artículo, a ver si nos da alguna idea. El problema de la ayuda económica es que nunca sabes cómo está gestionada. El problema, me temo, es más profundo.

Abrazos.

ESTHER dijo...

MARUJA TORRES 14/01/2010

Una nueva cabronada de la Naturaleza -con mayúscula siempre, cuando mata, como si nombráramos a la majestuosa Parca- ha dejado un país devastado y a una comunidad internacional que se vuelca para enviarle ayuda. Devastar y volcarse son dos verbos en trance de devaluación, a causa del uso y abuso. Pues no sólo la madre tierra se sacude de vez en cuando para machacar a los más parias entre sus ocupantes. El primer mundo también ayuda, con sus invasiones, sus expolios, su echar una mano a los gobiernos corruptos y su necio y nulo entendimiento de las realidades locales. El mapamundi está nimbado de chinchetas que señalan los vertederos de la historia creados por la mano humana, y los esparadrapos que la misma mano ha permitido aplicar, en vano intento de contener la hemorragia.

Así que las catástrofes de este año se inician con Haití, terremoto y vuelta al ruedo. Conozco Haití. Sus montañas azul violáceas, su paisaje seco y, sin embargo, dulce. Su olor a miseria, a fango podrido y a leña quemada. Sus cuarterones enriquecidos con la corrupción y la explotación de sus compatriotas. La dignidad de sus intelectuales asfixiados. Haití, tan cerca de Estados Unidos y de África.

Abajo del río Grande, fueron los primeros americanos en independizarse, los primeros en abolir la esclavitud. Habían sido víctimas del colonialismo atroz de los franceses y luego, durante gran parte de su historia, lo fueron de los delirios de grandeza y de la crueldad de sus propios caudillos. De cuando en cuando, Estados Unidos mandaba a sus tropas a defender la democracia y afianzar a algún cacique.

La devastación de Haití no viene del terremoto. Mucha mierda se ha volcado sobre la mitad occidental de la isla La Española, desde hace demasiados años.

Y eso no se arregla con paños calientes.

Dr.Krapp dijo...

En realidad si lo pensamos bien estas cosas solo remueven la parte superior de nuestra conciencia. Una pequeña inquietud antes de afrontar otros problemas más perentorios.
¿Somos duros o es un mecanismo de supervivencia?
Quizás sea de la índole de las que deba afrontar un médico para sobrevivir ante la inmensidad del dolor que ve todos los días.
No había visto tu entrada hasta que comentó Esther en su blog que no se actualizaba el tuyo.
Salud.

artal dijo...

al perro flaco todo son pulgas. estas catastrofes, en los paises pobres quedan amplificadas por su caos, corruciones... es el loop que periodicamente nos da un toque de atencion a que hay otros mundos mucho mas jodidos que el nuestro. luego, la vida sigue igual. es loq eu tiene que las cosas pasen lejos, a otros....

Troglo Jones dijo...

Saludos:

Esther, pone el dedo en la llaga: la devastación de Haití no viene del terremoto.

Cierto, Doc, es que realmente nos es ajeno. No me quito de la cabeza que hay "desgracias espectáculo", como esta, como el tsunami, es como una película, queramos o no. Pero la tragedia cotidiana, la sordidez diaria, eso no lo enseñan. Ya habló aquel sabio de "la sociedad del espectáculo".

Así es, Artal, las cosas pasan lejos, y a otros. Lo malo es pensar que en esos otros mundos vive gente, y mucha. La excepción es el nuestro.

Abrazos a todos.

Armando dijo...

Cuando ocurren catástrofes como la de Haiti, tan cercano, lo digo por la experiencia vivida y sentida con mayor intensidad durante el terremoto de 1976 aqui en Guatemala y menor en otras posteriores, uno espera y agradece la solidaridad internacional que ayuda en primera instancia a rescatar a tus gentes, aunque sean sus cadáveres, y a prevenir otros efectos inmediatos. Lo demás, ya lo saben, el sabio que mencionas, los encargados de la gestión y lo resume bien Maruja. Lo menos que se puede hacer es volcarse de la forma que uno pueda, como esta entrada, por ejemplo.

Troglo Jones dijo...

Armando, supongo que el haber vivido una situación como esa da distintas perspectivas sobre el tema. Yo espero que esa solidaridad internacional pueda paliar el sufrimiento de, al menos, algunas personas. Eso ya sería muy importante. Pero, como decimos,ser solidario ahora está bien, pero es como ser bueno sólo en Navidad. La solidaridad creo que debe ir mucho más lejos, en el caso de Haití y en otros muchos.

Abrazos.

Hector Aguilera S. dijo...

Troglo, es realmente conmovedor lo que le ha sucedido a Haití. Pareciera que pesa una maldición sobre este sufrido pueblo. Ayer escuchaba a un experto chileno en materia de este tipo de desastres, y señalaba que el gran problema con que se enfrentará Haití, es que no está preparado para utilizar adecuada y efectivamente la ayuda que le llegará de la comunidad mundial. No tiene una organización, ni procedimientos que hagan expedita y efectiva la utilización de esa ayuda, por ejemplo: canales de distribución, almacenamiento, conservación de alimentos y drogas, etc.
Saludos,

Troglo Jones dijo...

Saludos, Héctor. La verdad es que Haití no está preparado para gestionar nada. Las mismas tormentas que en 2008 dejaron en Cuba 4 muertos, causaron centenares de víctimas en Haití. Creo que eso nos da una visión más o menos clara del problema. Cierto es, también, que a perro flaco, todo son pulgas.

Abrazos.

Miazuldemar dijo...

Muy de acuerdo con Maruja Torres y contigo, Haití tiene sobre sus hombros una catástrofe desde hace mucho tiempo.

¿Qué hacer? Pues desde mi humilde morada lo único que puedo hacer es protestar y hacer una aportación económica, ya que físicamente no puedo ir allí, que por pequeñísima que sea (hay gente que está metiendo sólamente un euro), si entre todos se aporta algo a las ONG, quizá tengan más posibilidad de mandar más recursos (médicos, medicinas, comida...etc) al país. ¿Cómo lo van a gestionar? ¿lo usarán con buen fin? Pues no lo sé, pero prefiero darles un voto de confianza que quedarme parada viendo esas imágenes sin hacer nada. No creáis, también es una forma de dejar la conciencia tranquila pensando que sí que hiciste algo por ayudar.

Recordando que Haití no es la única desgracia que hay en el mundo, se pueden hacer aportaciones económicas a las ONG todo el año por una cuota mínima al mes (por ejemplo 5 euros, ¿quién no puede dar 5 euros al mes?) sólo hay que concienciarse. Un poco de todos es un mucho para ellos.

Troglo Jones dijo...

¿Qué tal, Mamen? Sí, podemos hacer dentro de nuestras posibilidades, pero creo que también habrá que intentar atacar la raiz de los problemas, no sólo paliar las desgracias. Temo que no confío demasiado en la eficacia de ciertas cosas. Haití parece una convención de ONGs hace tiempo, pero sus tremendos problemas siguen ahí. La respuesta debe incluir varias vías.

Abrazos.

Miazuldemar dijo...

Es cierto, pero ahí ya sí que nosotros no podemos entrar, no podemos hacer nada. De todas formas eso no es excusa para ayudar en lo que podamos y hasta donde podamos.