viernes, 19 de marzo de 2010

Cuentos de los mandarines: be water, Mai-Fren

Cierto día, el maravilloso mandarín Ku Ñao, aquel cuyos ropajes rivalizaban en esplendor con la bóveda celeste, mando llamar a su discípulo, Par Di Yo, por el tradicional procedimiento del Ala-Ri-Do:


- ¡PAAR DII YOOOO! ¡Acude a mi presencia, zángano de las colmenas!

- Oigo y obedezco, Maestro – respondió Par Di Yo, al tiempo que se materializaba en el despacho del mandarín.

- Escúchame bien, Par Di Yo, chivo con coleta, pues tengo que darte un encargo de la mayor importancia. Debes transmitir a todos los funcionarios del mandarinato nuestra nueva filosofía.

- ¿Una nueva filosofía, Maestro?

- Los mandarinatos deben evolucionar y renovarse, Par Di Yo, cual gusanos de seda. El cambio está en todas las cosas, y es inevitable. Sin embargo, las gentes se aferran a sus costumbres, y hacen de estas leyes. Esto no debe ser, Par Di Yo. Quiero que les transmitas el mensaje de que sean flexibles, como el agua.

- ¿Cómo el agua? Pero, Maestro, el agua es líquida, así que no puede ser...

- ¡No empieces a Jo-Der ya, Par Di Yo! ¿Es que siempre tienes que destruir la poesía de los conceptos con tu manía de la corrección?

- Perdón, Maestro, perdón. Disculpad a este ignorante patán.

- A lo que iba, ciervo de las montañas. Deseo unos funcionarios preparados, dinámicos, activos, y flexibles como el agua. Debes transmitir lo bueno que es para ellos adaptarse a los cambios, lo hermoso que es el cambio y lo felices que debe hacerles, porque el cambio es evolución y...

- Esto, Maestro,...

- ¿Qué te pasa ahora, Par Di Yo?

- Maestro, disculpad la osadía de este súbdito pero, ¿dónde está el Tru-Ko?

- Oh, Par Di Yo, ¿es esto posible? ¿Desconfías de la honorabilidad de tu mandarín, simio de ojos oblicuos?

- ¡Piedad, Maestro!

- Pues haces bien en desconfiar, Par Di Yo, ¡je, je! A lo mejor no eres tan burro de la estepa como pensaba. Lo cierto es que, en breve, tengo pensado montar una del Kin-Cé. Pienso despedir a la mitad de los funcionarios, externalizar a la otra mitad, y empeorar las condiciones laborales de los que queden. Así seré más rico aún. Como preveo que esto no les gustará, me he inventado lo de la filosofía del agua. Debemos adoctrinar sus débiles cerebros, Par Di Yo, hasta convencerles de que estos son hechos naturales y hasta beneficiosos para ellos. Aborregarles para que no protesten. Convencerles de la importancia de ser flexibles, adaptarse a los nuevos tiempos y ver la parte positiva de los cambios que pueden llegar.

- Pero, Maestro, esos cambios no tienen parte positiva. Excepto para vuestra mandarinez.

- Ya lo sé, Par Di Yo, merluzo bocazas, pero hay que convencerles de lo contrario. De todos modos, sólo hay tres maneras de encarar los cambios que preveo: por las buenas, por las malas, o con la filosofía del agua.

- ¿Y eso no es por las malas, Maestro?

- Sí, Par Di Yo, pero por unas malas más elegantes. He aquí la sabiduría del mandarín: yo no me conformo con Chin-Gar-Les vivos. Además, les tengo que convencer de que es lo mejor para ellos.

- Qué refinada maldad, Maestro, digna de un mandarín.

- Cierto, Par Di Yo. Así que, ¡ha-la!, comienza a preparar un discurso abotargador de cerebros para convencerles de que el cambio es, además de inevitable, buenísimo para ellos y que no es bueno protestar, lo bueno es adaptarse con una sonrisa en los labios. Y tráeme un Ku-Ba-Ta, que tengo sed, calamar de dos patas.

- Oigo y obedezco, Maestro.


Y así fue como Ku Ñao instauró la filosofía del agua. Y los escribas recogieron estas enseñanzas para que no se perdieran y para asombro de los siglos venideros:


Cuando por Ku-Lo te dan

es en tu propio interés.

No sólo te has de aguantar,

te debe gustar, Mai-Fren.

18 comentarios:

la stessa ma altra dijo...

jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa... me gustan muucho los insultos que usa el mandarín... las realidades superan todas las fantasías...

Sebastián dijo...

Esa filosofía es la que llevan aplicando en Murcia los mandarines Pa-No-Chos desde hace décadas. ¡Si hasta colgaron en la puerta del Ayuntamiento un cartel que dice: "Agua para todos".

Vengo de la consulta del Dr. Krapp (muy reparadora, por cierto) y necesitaba echarme unas risas antes de irme a dormir.

Un abrazo y salud.

Troglo Jones dijo...

Muy buenas:

Saludos, Myriam, gracias por pasarte por aquí. Je, je, yo diría que la ficción imita a la realidad, y los mandarines insultan con estilo inimitable.

Hablando de nuestro compartido amor por la música, cuando pienso en Ku Ñao me vienen siempre a la mente las enfebrecidas notas de "El mandarín maravilloso". ¿Por qué será?

Sebastián, a ver si me paso por la consulta del Doc a por lo mío. Cuidado, que los mandarines sólo son graciosos cuando están a distancia, je, je.

Abrazos.

Dr. Krapp dijo...

La verdad no confío que mi terapia doctoral pueda vencer tu natural escepticismo, Troglo.
Respecto a tu mandarín Ku-Ñao lo veo algo sobrado, demasiado seguro de si mismo, en estos tiempos en que la moda es ser dubitativo y algo impreciso. Tiene buenas intenciones, no hay duda, pero es más fácil recorrer a nado el Yang-Tsé y hacerse un footing dando tres vueltas a la muralla china que convencer a los funcionarios de que les pueden tocar la estabilidad de su puesto de trabajo.
Salud

Troglo Jones dijo...

Doc, las terapias musicales hacen maravillas incluso con chiflados de mi calibre, je, je. Y nuestros funcionarios lo son en sentido figurado, no son más que curritos como tantos. Aunque no te fies de nada, que resulta que lo de la refundación del capitalismo era más, pero peor. Pintan bastos, así que yo tengo al loro sacándole brillo al kalashnikov.

Abrazos.

Mr Blogger dijo...

Los mandarines solo son graciosos cuando están a distancia... vertical hacia abajo. Bajo tierra vamos xD. bueno, alguno se salvará (el que convenza a todo el mundo de lo bueno que es y eso).

jesus dijo...

manipulacion, creacion de opinion... ¡yo para ser feliz quiero un camión!!!! (en realidad no, pero rima)

Troglo Jones dijo...

Saludos:

¿Qué pasa, Mister? Los mandarines son como las hidras, cada vez que les cortas una cabeza, brotan tres, je, je. Y cortar cabezas a ellos se les da de miedo. Sólo se les puede vencer cachondeándose de ellos. Y una manita de kalashnikov no viene mal.

Jesús-Artal, ¿otra vez has cambiado de blog? Eres un consumista virtual, je, je. La manipulación es la esencia de los mandarines. En realidad, es lo único que saben hacer.

Abrazos a los dos.

Hector Aguilera S. dijo...

Troglo, pareciera ser que el problema del mundo actual, es que todavía hay mucho de la casta de estos mandarines. Aún con la profundidad del texto que has escrito, me he reído mucho.
Saludos para tí y el loro Bocazas (hace tiempo que no sé nadade él)

Troglo Jones dijo...

Hector, tú lo has dicho, el mandarinismo está demasiado extendido. De hecho, es la ideología dominante, y así nos va. El loro y yo te devolvemos los saludos. Está curándose un catarro pre-primaveral con generosas dosis de cubata.

Abrazos.

Miazuldemar dijo...

A veces me das miedo, bueno, me da miedo kuñao, jeje.

Lo que también me da muuucho miedo es ser un borreguito y no darme cuenta. Aunque lo que me da más miedo miedo miedo es ser un borreguito y no poder dejar de serlo y encima darme cuenta. Aisss qué dura es la vida.

Saludines Trog.

Troglo Jones dijo...

Mamen, hay que tratar de mantenerse fuera del alcance de los mandarines, aunque no es fácil, je, je. Al menos, que seamos capaces de ver la trampa y el cartón. Ya luego, haremos lo que podamos, que es más de lo que parece.

Abrazos.

Ralph dijo...

Creo que los funcionarios no van a picar tan facilmente, terminarán convenciendo al mandarinato que con abrir un ojal más en el cinturón de los prin-gaos pueden lograr una década más de prosperidad y beneficio propio. Saludos.

Troglo Jones dijo...

Ralph, espero que la gente en general no seamos tan prin-gaos y nos dejemos convencer por el mandarinismo. Y es que esto recuerda a "1984". No sólo lo tienes que acatar, te lo tienes que creer.

Abrazos.

ESTHER dijo...

Jelou Troglete,

estamos todos super manipulados. Es así y va a ser difícil cambiarlo. Como dice Mamen lo peor es darte cuenta y no poder hacer nada. O muy poco.

Bueno, pero ¿tu eres un mandarín de los buenos o de los malos? Manipulas o te manipulan?

Un fuerte abrazo!

PD. Jesús-Artal, poeeeta!

Troglo Jones dijo...

Muy buenas, Esther. Ya te iba a poner falta, je, je. Sí, muchas veces no te lo crees, pero tienes que hacer cómo si te lo creyeras.

No hay mandarines buenos. Trato de ser cada vez menos manipulable y menos manipulador. Estoy en el buen camino, pero me falta trecho, en las dos direcciones, je, je.

Abrazos.

Ralph dijo...

Pues no se yo que decirte, creo que en 1984 se quedaron cortos je je je. Saludos.

Troglo Jones dijo...

Ralph, no lo dudes. Ya sabes eso de que la realidad supera a la ficción. Más bien lo que pasa es que es imposible separar una de la otra. Sobre todo si ves el telediario.

Abrazos.