sábado, 8 de enero de 2011

El justiciero


Cuando el guardia abrió la puerta de la sala, un señor con gafas, portafolios y cara de tener prisa entró rápidamente:

- Muy buenas, el señor Cándido, supongo.
- Sí, soy yo.
- Soy Leguleyo Curtis, su abogado de oficio. ¿Cómo está?
- Bien, bien, mucho gusto en conocerlo.
- Bueno, si le parece vamos al asunto. A ver, los papeles. Parece que se le acusa de robar dos docenas de huevos. ¡Dos docenas, nada menos! ¡Uf!
- Tenía hambre.
- ¿Y pensaba comerse dos docenas de huevos? ¿Y que se le pusiera el colesterol por las nubes? El juez no se va a tragar eso, perdóneme.
- Bueno, no iba a comérmelos de una sentada.
- Ya. ¿Es consciente de que le pueden acusar de tráfico de huevos? Con esa cantidad, se puede pensar que iba a revenderlos en el mercado negro.
- Si es que tenía hambre.
- Lo veo mal, señor Cándido, pero bueno. A ver qué se puede hacer.
- Yo sé que robar está mal, pero es que la situación está muy achuchada.
- Bueno, robar está mal, pero la justicia no es dogmática tampoco, es flexible.
- ¿Sí?
- Claro, hombre. Realmente, no es que robar esté mal, depende. Es el juez el que decide quién puede robar, cuánto y cómo. Si hubiera chorizado usted miles de millones del contribuyente, pues hombre, es comprensible. Además, a ver quién se los reclama. Pero claro, dos docenas de huevos tienen dueño. Vamos a ver, pero lo veo crudo.
- Pues ahora que lo dice, me acuerdo yo cuando aquello del Santander y el señor Botín, que habían escaqueado 150.000 millones a Hacienda. 170 años de cárcel le pedían. Ni siquiera hubo juicio. ¿No podemos usarlo como precedente?
- Claro, hombre, pero no irá usted a comparar. Una cosa es ocultar 150.000 kilos, que me estoy poniendo cachondo sólo de decir la cifra, y otra cosa es robar dos docenas de huevos. ¿No ve que los jueces no entienden los números de más de tres cifras? Si son de letras. Además, una cosa es el señor Botín y otra un capullo, con perdón, como usted.
- Eso también es verdad.
- Bueno, pues eso, ya le digo que lo veo regular, regular, pero usted no se preocupe, que tampoco adelanta nada. Si al final, los años pasan volando.

15 comentarios:

Dama del Castillo dijo...

Está bien saber que los jueces no entienden más de tres cifra. Me lo apunto para mi próximo desfalco, jajaja. La próxima vez, en vez de una docenas, que robe 10 (docenas, que si no estamos igual).

Un saludo.

Dr.Krapp dijo...

Es normal que solo sea abogado de oficio cualquier otro le hubiera dado falsas esperanzas y solo al final cuando macahacasen al reo le diría la verdad. Creo que el Dioni cuando robó el famoso furgón dijo algo parecido o sea que aquel dinero noe ra de nadie.

Sebastián dijo...

Pues a mi me parece que el abogado Curtis le da ciertas esperanzas al señor Cándido: comienza diciendo que ve mal el asunto y termina viéndolo regular, lo acojona al principio para acabar aconsejándole que no se preocupe por nada... Ese aguanta lo que le echen. ¡Si será pringado que ni siquiera tuvo tiempo de comerse los huevos!

Armando dijo...

A veces se roban la gallina, la esconden en la mera corte y no pasa nada mientra siga poniendo, Troglo. Bien se dice que la ley se hace para proteger al poderoso mañoso no a cándidos, y este Leguleyo... ¿no será pariente de Counce?

Saludos.

Troglo Jones dijo...

Saludetes:

Dama, lo mejor que puedes hacer es guardarte unos milloncetes para dárselos al juez, que eso siempre ayuda. O unas docenas de huevos, en su caso, je, je.

Doc, te veo experto en abogados, je, je. Es lo que deben pensar algunos Dionis de la política, que el dinero de todos no es de nadie, así que pa mí. Bueno, pido disculpas al Dioni por compararle con los políticos.

Sebas, más que regular, lo ve regular, regular, je, je. ¿Para qué preocuparse, si te va a dar igual? Y es que tocar los huevos del prójimo es muy peligroso.

Armando, bien dices. La ley se hace para proteger al poderoso, así de duro. Será difícil que los ricos entren en el reino de los cielos, pero en la cárcel es casi imposible. Más quisiera Leguleyo ser pariente del bajista, je, je. ¡Puf!, debe hacer casi 50 años que murió. Lástima, valía mucho.

Abrazotes.

Esther dijo...

Buenasssss, acabo de aterrizar de la luminosa Dénia. Uf, ya no me acordaba del frío que hace en Madrid, en realidad ya no me acuerdo ni de cómo me llamo. je je je

Robos, ladrones, eh, qué pasa? je je je. Los de siempre roban y seguirán robando y encima aplausos para ellos y los pringados cada día más pringados.

Besos, abrazos, miles y miles, Troglete!

Troglo Jones dijo...

Bienvenida, amiga Esther, je, je. Tú acabas de llegar y yo me marcho de nuevo a mis labores mandarínicas. No lo dudes, el robo institucionalizado y legal seguirá e irá a más. Y encima, es por tu bien.

Besotes.

Miazuldemar dijo...

¡Como la vida misma! Pero recordemos que la realidad siempre supera la ficción.

Curiosa historia la de Exprimitorio.
Feliz año Troglo!

Yo ya por aquí currando así que tendré muuuuucho más tiempo para pasearme por los blogs ;) como buena curranta.

Hector Aguilera S. dijo...

Troglo, el mundo está plagado de ejemplos de ladrones de cuello y corbata, estafan a los incautos ciudadanos y nada les pasa. El pobre ciudadano que roba, muchas veces para comer o alimentar a su familia, le cae la justicia y va a parar al chucho (cárcel. No es muy justa la justicia.
Saludos

Ralph dijo...

Es lo que tiene la Justicia, la vara de medir se les rompió hace tiempo y entonces tienen que echarlo a los dados para ver la condena. Si es persona influyente con 1, si no lo es 2 o más. Saludos.

kuto dijo...

... ¿Robarse 24 huevos?.... ¿Es que ese tío quiere hacerse mas huevon de lo que es?

Me parece que esta historia es difícil de comprender, a no ser que los 24 huevos hayan sido de caviar irani, que como todos vosotros sabéis, los jeques árabes están pagando a 100 000 Euros el huevo.... De todas maneras, esto que les he dicho me parece que es una soberana huevada.... Saludos huevones

Félix Amador Gálvez dijo...

Feliz y desagarrafonado año, sr. Jones, que la Fuerza le acompañe porque,como escribe, todo sigue igual.... de mal. ¿Justicieros? ¿Diálogo? ¡¡Jazz!!

Troglo Jones dijo...

Saludetes:

Mamen, y tanto que la realidad supera a la ficción, cada vez más. ¿O será que lo que vivimos es la ficción? ¿Seremos personajes de una obra del absurdo sin saberlo? Así me gusta, que dediques tiempo a lo importante (y lo digo en serio).

Héctor, así es la cosa. La justicia es una herramienta al servicio de algunos, así que no puede ser justa. Habrá que reinventarla.

Ralph, si es persona influyente ni se tira el dado, es que ni le juzgan, como le pasó al Botín. Si eres el dueño de la vara, pues eso.

Kuto, es lo que tiene andar manejando huevos, que al final resulta un deshuevo. Si el caviar iraní está a ese precio la invasión debe estar al caer, porque ni petroleo ni nada.

Felix, que el desgarrafonamiento era para los demás. Feliz año para ti también. ¿Igual de mal? Ni hablar, peor. Nos queda el jazz.

Abrazos multitudinarios.

Mr Blogger dijo...

moraleja: sobornar a un juez no es cuestión de huevos, es cuestión de poner más de 3 ceros detrás de cualquier cifra :P

Troglo Jones dijo...

Mister, los años de condena son inversamente proporcionales al número de ceros. Por eso al Botín por poco le dan una medalla, encima.

Abrazos.