
Me gusta esta portada, poderosa y cruda como su música, con ese rojo casi sangriento en la cara de Ornette. Reedición de 2008 de Gambit de una actuación en vivo del cuarteto, con Charlie Haden, Dewey Redman y Ed Blackwell acompañando al tío Coleman. El sonido no es que sea excelente, pero bueno. Interpretan “Song for Che”, el homenaje a Guevara que compuso Charlie Haden. Aviso, jazz del duro, como sugiere la portada.
11 comentarios:
Excelente cubierta, parece la pintura de guerra de un guerrero caníbal de Nueva Guinea. Como decía hace unos días en otro blog, la versatilidad de Haden es prodigiosa fue free entre los más free y ahora tiene algún disco country y hasta acaba de sacar un disco con Diana Krall, Norah Jones and company. Tema duro pero con el lirismo de Ornette en los momentos más inesperados.
La portada me gusta pero no me la pondría en mi dormitorio no sea que me despierte una noche con pesadillas y vea esta cara mirándome. je je je je
Muy buenas:
Doc, sí que parece algo así, je, je. Haden siempre contaba cómo le impresionó el escuchar a Ornette Coleman por primera vez, sin saber quién era. Versátil no hay duda que lo es, aunque algunas de las cosas que hace ahora me van convenciendo menos, la verdad.
Esther, hay que ponerla en un sitio que no te pille por sorpresa. A mí me pasaba en casa de mis padres, siglos ha, tenía un cuadro horroroso y si te dejabas abierta la puerta del baño se reflejaba en el espejo, y me daba unos sustos de órdago, je, je.
Abrazos.
Troglo, odio trabajar. No por vaga , que lo soy, sino por tratar de comprender lo incomprensible.
Pásate algún día por Kloster, se está de bien.
Esther, ¡pues anda que yo!, je, je. Tienes toda la razón, muchísimas veces hay que tratar con lo delirante y lo absurdo. A ver si algún día nos tomamos esas cervecitas, que ya nos toca.
Besos.
Pues de verdad que asustan un poco portada y música. Ya me va tocando también una vueltecita por el kluster de aquí por el vecindario.
Abrazos.
Saludos, Armando. Sí, tienen su punto terrorífico, je, je. Da recuerdos en el Kloster del vecindario, deben ser parientes del de aquí.
Abrazos.
Me gusta. Tiene una fuerza y expresividad tremenda, que me parece en completa consonancia con la música que estoy escuchando y que es como un grito angustiado ante el mundo aterrador y negro que está fuera.
Abrazos jazzeros
Saludos, Kuto:
Sí, eso decía Haden que le impresionaba de la forma de tocar de Ornette, que era casi un grito humano. No siempre es bonito, pero impresiona.
Abrazos.
Tiene un punto tribal, salvaje, como la música que hace.
Hombre, Mister, ¿haciendo la ronda, je, je? Sí, punto primitivo y tribal en ambas cosas. Así era el amigo Ornette.
Salud.
Publicar un comentario