lunes, 24 de noviembre de 2008

La señora Swing

Érase una vez la orquesta de Chick Webb, fenomenal banda. Tan buena que había vencido a la de Benny Goodman en una de las por entonces famosas “batallas de bandas”. Aún así, la orquesta no acababa de dar el gran salto. Chick, ágil negociante, se devanaba la sesera: ¿cómo podían aumentar su popularidad? Y, entonces, tuvo una idea: una cantante. Eso atraería a la audiencia masculina, y les daría glamour. Así que enganchó a su vocalista de entonces, Charles Linton, y le dijo: “Ve, busca por Harlem, por donde quieras, un talento, un diamante en bruto, una cantante, y traémela”.


Linton se fue. Chick se comía las uñas de los pies de nervios. Hasta que recibió un telegrama de Charles en el que sólo había escritas dos palabras: “Ella Fitzgerald”.


Cuando Linton volvió, Chick no podía más de impaciencia. Prepararon el escenario para que la escuchara. Cuando Ella salió, a Webb se le desencajó la mandíbula...del susto.


“¿Estás chalado?” – bramó Chick Webb – “Yo quería una Lena Horne, una Billie Holiday. Esta no atrae al público masculino, ¡esta lo espanta!”.


“Bueno, Chick, sé que no es una belleza” – dijo Linton – “pero escúchala”. “¡Ni hablar!” – replicó Chick – “¡Saca eso de mi escenario!”.


Vale que Ella no era un figurín, pero Chick era un poco cabrón, sobre todo teniendo en cuenta que era un enanito de metro veinte, deformado por la tuberculosis espinal, lo que tampoco le impedía ser un batería fenomenal. “Chick” – le dijo Linton – “si la echas sin haberla escuchado...yo me voy también”.


Ante este chantaje Chick se puso furioso, pero tuvo que aguantarse. Y cuando Ella empezó a cantar, a Chick se le desencajó la mandíbula...de asombro. Acababa de conocer a la señora Swing. Allí mismo la contrató. El resto, como decía aquel, es historia.


Muchos años después os traemos a Ella en Berlín, en concierto. Era una persona muy despistada, y aquí canta “Mack the knife”, pieza muy conocida, pero que había cantado muy pocas veces. Como no podía ser de otra manera (incluso se lo advierte al público), se le olvida la letra a mitad de la canción. Cualquiera se hubiera muerto del susto. La señora Swing opta por la práctica solución de... ¡inventarse directamente la letra sobre la marcha! El cachondeo empieza cuando canta: “oh, what´s the next chorus...for this song now...” en 1:55, aproximadamente. ¡Increíble! Puso al respetable boca abajo, y convirtió esta interpretación en una leyenda.


Con ustedes la mujer que era puro swing, Ella Fitzgerald, con Paul Smith al piano, Jim Hall a la guitarra, Wilfred Middlebrooks al bajo y Gus Johnson a la batería. Que lo pasen bien.



8 comentarios:

ESTHER dijo...

Qué bonita historia troglo, me ha encantado. Genial. O sea que así empezó Ella.

Es sin duda, una de mis favoritas. Y yo sí la veo guapa. Tengo bastantes discos de Ella.

Maravillosa e inigualable.

Besitos.

Troglo Jones dijo...

Jelou, Esther:

Así empezó todo. Poco tiempo después, el cuerpo de Chick no aguantó más. Dicen que sus últimas palabras fueron: "Cuidad de Ella". Bien pronto demostró que no necesitaba que nadie cuidara de ella. Pero esta es otra historia.

Me alegro que te haya gustado. Besos.

Dr.Krapp dijo...

Felicidades por tan fantástica entrada.
Dicen que Ella no era una desconocida cuando fue contratada por Chick ya que había ganado un concurso para nuevos valores en el famoso Apollo de Harlem. Respecto de la pequeñez de Chick Webb, al que muchos consideran ni más ni menos que el mejor batería de la historia, se cuenta que desde abajo en el Savoy Ballrooml donde actuaba la orquest,a apenas se le podía ver tras su instrumento al que había incorporado varias innovaciones como la colocación de los platillos etc...

solojazz dijo...

Es bueno saber detalles de estos "monstruos" del jazz, Troglo.
No creo que Kurt Weill ni Bertolt Brecht se molestaran por esta genial improvisación de la vieja balada de los tres centavos.

Un abrazo.

Mr Blogger dijo...

Lo más que me gusta del Jazz es que es como el circo. Casi pase lo que pase, la función debe continuar, y como todo es pura improvisación, siempre se las ingenian para salir adelante de algún modo.

Troglo Jones dijo...

Muy buenas.

Gracias por tus palabras, Doctor. Sí, Ella había ganado concursos, aunque parece que una cosa era ganar concursos y otra tener trabajo. Supongo que no ser una tía buena le restaba oportunidades.

Chick tenía que ser un espectáculo en directo. En la batalla con la banda de Goodman hizo fosfatina a todo un Gene Krupa.

Solojazz, tiempo sin verte por aquí. Encantado de recordar monstruosidades contigo. Estoy de acuerdo, Weill y Brecht estarían encantados, más al ser en Berlín.

Mr.Blogger, show must go on. Como decía Homer Simpson: "¿Jazz? ¡Menudo timo! Se lo inventan sobre la marcha".

Abrazos a todos.

Mamen dijo...

La he oído muchas veces. Pero no me importa volver a escucharla. Ha sido un placer.

Troglo Jones dijo...

Pues sí, Mamen. Nunca cansa.

El placer es mío. Abrazos.