viernes, 19 de diciembre de 2008

Teoría de la Deshuevación Cuántica

Cuando se despertó aquella mañana, Blumental Primero se notó raro. Entonces se dio cuenta de que estaba al revés. Donde debería tener la cabeza, tenía los pies, y la cabeza donde los pies. Así que se levantó, lanzándose de cabeza al suelo y, en vez de vestirse como las personas de bien, por los pies, empezó a vestirse por la cabeza. Claro que al estar la cabeza en el sitio de los pies, ¿no significaba esto que se estaba vistiendo como las personas de bien? Blumental Primero anotó esta paradoja con la mano izquierda, que estaba donde debía estar la derecha, en la última página de su cuaderno, que estaba en el lugar donde debería estar la primera, y se propuso revisarla cuando tuviera tiempo.


Blumental Primero se sentó sobre sus hombros en la silla, concretamente en las patas, que estaban donde debía estar el asiento, y en esta incómoda posición se puso a reflexionar con los pies. ¿Cómo hemos llegado a esta situación?, preguntose. Así que recapituló, a ver si encontraba alguna explicación. Y pensando, pensando...


“Sube la cotización en Bolsa de las empresas que despiden gente”, pensó Blumental. “Los honestos son considerados imbéciles, y se premia a quien no tiene escrúpulos”, se dijo después. “En vez de ayudar a los pobres, ayudamos a los bancos”. “Los gobiernos, que deberían servirnos, son nuestros amos”. ¡Ya sé que ha pasado!, dijo Blumental Primero, dándose una palmada en el empeine. ¡Esto es una variante de la teoría de la evolución! Como sucedían todos estos disparates y viviamos en el mundo al revés, la naturaleza, que es sabia, se ha adaptado para evitar un colapso cósmico, y lo ha puesto todo patas arriba para que cuadre con la realidad. Pero esto tiene arreglo, sólo hay que empezar a hacer las cosas bien para que todo vuelva a ser como debería ser.


Y allá que se fue Blumental Primero a pregonar su descubrimiento. Pero sucedió que, al ponerse los calcetines para no tener frío en la cabeza, no veía ni jota, así que se cayó de pies escaleras arriba, partiéndose la crisma al llegar al ático. Y así estamos desde entonces.

9 comentarios:

T. Amengual dijo...

Genial.

Troglo Jones dijo...

Hola, Toni:

Sí, yo soy así, je, je, je.

Gracias por venir. Abrazos.

Ralph dijo...

Joer, ya decía yo, después de tu explicación todas las piezas empiezan a encajar esa es la razón de que de un tiempo a esta parte todos vayamos de cráneo. Saludos

Troglo Jones dijo...

Ahí le has dao, Ralph, vamos de cráneo y pensamos con los pies.

Un abrazo.

ESTHER dijo...

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

TU POST ME HA RECORDADO ESTE POEMA DE JOSÉ HIERRO, MI PREFERIDO.

UN FUERTE ABRAZO.

Troglo Jones dijo...

Cuánto me alegro que este post pueda recordarte algo tan hermoso, amiga.

Abrazote.

Mr Blogger dijo...

Mientras pensemos con los pies y no pensemos con el culo...

millass dijo...

Ya me parecía a mí, que habiendo leído el post desde abajo, lo entendiera tan bien. Practico mucho al ver hablar a los políticos: dicen tal, es cual. Fácil.

Felices Navidades, Troglo
Y un abrazo

Troglo Jones dijo...

Hola:

Mr.Blogger, ¿qué tienes contra los culos? Si han dado mucho juego en la blogosfera. Y es que también hay cabezas que parecen culos.

Millass, si es que eres un rebelde. Me has dado la idea de hacer un post capicua, como en la lotería. ¡Ay, los políticos, cuánto les aprecio! Van a solucionarlo todo, ya verás.

Felices Navidades, y abrazos para todos.