martes, 28 de abril de 2009

Portadas que me gustan


Tan simple como una cara y unas letras. Pero no es tan simple que, simplemente eso, quede bien. Tiene su arte, y mucho. De nuevo el duo dinámico, Francis Wolff en la foto, Reid Miles en el diseño, para un fenomenal disco de un fenómeno, Wayne Shorter, con reparto de lujo.

9 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

La negritud como despliegue en la que es imposible distinguir por ningún rasgo la fecha en que fue realizada. Podría ser a comienzos del siglo XX o en la época actual.
Lo mejor de Wayne Shorter es su técnica y versatilidad en cualquier saxo que se le ponga a mano.

ESTHER dijo...

Hola Troglito,

portada fantástica. De simple nada. Es muy buena. Y hay que tomar muchas decisiones para llegar a un resultado interesante. Qué fotaza más impresionante. Ya querría haberla hecho yo. Y el diseño también. Preciosa.

Por cierto, que eso me recuerda que hice fotos a Shorter, hace un par de años en San Sebastián. Fue en una rueda de prensa. Nunca he mostrado las fotos porque no tienen sabor jazzístico. Son frías, de sala de prensa.

Dr Krapp, muy buen comentario.

¿Todavía no va GoEar? Echo de menos un tema. grrrrrrrrr Seguro que es un disco buenísimo.

Abrazote de kiwi.

Yahvé M. de la Cavada dijo...

Pues la verdad, no me había fijado en la fuerza que tiene la sencillez de esta portada hasta tu comentario.
Muy buena, si señor...

ESTHER dijo...

Yahvé, disculpa que te conteste sin ser la dueña del blog. La portada tiene un diseño muy interesante por muchos motivos. En diseño "menos es más", te lo dice ya todo. Hay que ir a la esencia del motivo. Expresar lo máximo con lo mínimo. En eso consiste el buen diseño. Para empezar fíjate en la fotaza. La foto vale ya una portada. La tipografía (las letras) están muy estudiadas, para crear una armonía total con la fotografía. El tipo de letra elegido es perfecto. Esos colores sobrios en una esquina, van perfectos con la foto en bitono (byn más sepia). En fin.

Un abrazo, de nuevo! Y perdón por la intromisión.

artal dijo...

con los discazos que tengo de wayne, las creo que cuatro veces que lo he visto en directo estan entre los peores conciertos de nunca jamas. una continua desilusion.

solojazz dijo...

Y además el título mismo del álbum se integra con naturalidad a esa maravillosa fotografía.

Un abrazo

Ralph dijo...

Troglo como se nota que en esa época no le daban al photoshop si no le hubiesen puesto la cara como el culito de un niño.

Mr Blogger dijo...

La pregunta del millón. A donde narices está mirando el tío para poner esa cara...

Troglo Jones dijo...

Muy buenas:

Tras mandarínicos días, aquí estamos de nuevo.

Sí, Doctor, portada atemporal, y músico también. Uno de los grandes que nos quedan.

Jelou, Esther. Efectivamente, parece simple, pero habrá que ver cuantas comprobaciones habrá hecho con tamaños, colores o tipos de letra. Y puedes decir cosas sin ser la dueña del blog, estás en tu casa, je, je. No creo que a Yahvé le moleste.

Lo barroco te permite esconder limitaciones a veces. Aquí no hay nada que esconder, sólo talento que mostrar.

Yahvé, a mí me pasa, de repente me fijo en una portada a la que nunca había prestado atención. Y, de repente, la ves. Me alegro que te guste.

Artal, temo que nunca he visto a Shorter en directo. La vida tiene a veces misterios insondables. Aún así, estoy seguro que irías una quinta vez, a encontrar ese milagro que está en sus grabaciones.

Armando, eso creo que Reid lo hacía fantásticamente en muchas ocasiones. Efectivamente, a mí también me cuadra mucho el título con la imagen.

Pues seguro, Ralph. Y entonces, probablemente, sería una mierda de portada.

Mr.Blogger, ese es parte del misterio y la gracia de la foto. ¿Qué pasa por esa cabeza, qué hay en esa mirada?

Gracias a todos, y abrazos varios.