martes, 29 de septiembre de 2009

El túnel de la risa


El día que inauguraron el nuevo tunel, Sebastopolio Melindres estaba contento. ¡Por fin se acabaría el caos de tráfico en la ciudad y podrían circular con fluidez, que ya era hora! ¡Cuánto tiempo iban a ganar! Sebastopolio le dio un beso a su mujer, Boibodina, y un capón a cada uno de sus hijos, Culapio, el mayor, y el pequeño Pompéllido.


- ¡Hasta luego, cariño! ¡Y vosotros, portaros bien! Nos vemos luego.

- ¡Hasta luego! ¡Decid adiós a papá, niños!


Los niños le sacaron la lengua, y Sebastopolio se marchó. Bajó al garaje, se metió en su coche, y se fue a trabajar. Tenía pensado acceder al túnel por la entrada de la plaza del Loro, y allá que se fue. Sí, ahí estaba. Sebastopolio entró en el tunel.


- ¡Eh, esto es una maravilla! – dijo Sebastopolio - ¡Qué fluidez circulatoria, con tantos carriles! ¡No recuerdo haber circulado a esta velocidad por la ciudad en mi vida! ¡Estoy haciendo un tiempo record!


Y siguió circulando por el túnel. A las nueve de la mañana, un coche se puso a su altura:


- ¡MOOOC! ¡MOOOC!


Sebastopolio bajó la ventanilla:


- ¡Buenos días, jefe!

- ¡Hola, Melindres! ¡Menuda diferencia con el túnel nuevo!

- Ya lo creo.

- Bueno, tenga – el jefe le pasó unos papeles por la ventanilla – Aquí tiene las últimas cifras de ventas. Revíselas y prepare un informe. No se olvide que a las 11 tenemos reunión con el cliente.

- Tranquilo, jefe. Nos vemos a las 11.

- Bueno, hasta luego, Melindres.


El jefe aceleró y se perdió de vista. Sebastopolio se puso a hacer los informes mientras seguía conduciendo.

A las 11, dos coches se pusieron a su altura, uno por cada lado. Sebastopolio bajó las dos ventanillas. A su izquierda estaba el coche del jefe, y a la derecha el de don Gargarismo, uno de sus mejores clientes.


- Buenos dias, don Gargarismo – dijo Sebastopolio con su mejor sonrisa comercial.

- Buenos días a todos – dijo don Gargarismo – Oigan, esto del túnel nuevo es una maravilla. ¡A qué velocidad se puede circular!

- Ya lo creo, don Gargarismo. Y es que ya era hora – dijo el jefe – Bueno, ¿empezamos la reunión?


A las dos de la tarde, el coche de su compañero Plastasio se le acercó por la derecha.


- ¿Qué, Sebastopolio? ¿A dónde vamos a comer hoy?

- Podemos ir al chino.

- Puf, está lleno. Desde aquí veo la furgoneta del chino y lleva una cola de coches detrás. ¿Pedimos unas pizzas? Llama tú, anda.


A los pocos minutos, un motorista pizzero se colocó entre los dos coches, y nuestros héroes se pusieron tiernos de pizza barbacoa.


A las 8 de la tarde, tras una dura jornada de trabajo, Sebastopolio se relajó mientras seguía conduciendo por el túnel. Se aproximó por la izquierda al coche de su mujer y tocó el claxón.


- Hola, cariño, ¿qué tal el dia? – dijo Boibodina.

- Bien, churri, bien. ¿Qué tal tú?

- Bueno, con mucho lío. Llegas justo a tiempo porque voy a acostar a los niños. Niños, darle un beso de buenas noches a papa.


Sebastopolio asomó la cabeza por la ventanilla y besó a sus hijos. Ellos le sacaron la lengua y luego Boibodina los acostó en el asiento de atrás, mientras conducía con la otra mano.


- Oye, ¡y qué diferencia con el nuevo túnel! – dijo Boibodina.

- ¡Jo! ¡No veas el tiempo que se gana y lo fluido que va! Yo no he bajado de 60 en todo el día. Yo creo que esto va a cambiar nuestra vida.


Y es que el nuevo túnel, como ya habréis adivinado, es un tunel circular que tiene entradas, pero no salidas. Así que, una vez los coches en el túnel, se ponen a dar vueltas como idiotas, pero eso sí, como no hay semáforos ni nada, la circulación será fluidísima. Claro, como no se puede salir, pues hay que hacerlo todo en el túnel, pero merece la pena por el tiempo que se ahorra para no llegar a ningún sitio.


Yo que vosotros empezaba a usar el transporte público.

10 comentarios:

ESTHER dijo...

A ver si ese túnel llega hasta Valencia y atrapa toda la corrupción que hay allí, demasiada. Es un escándalo, eso sí que da risa por no llorar.

Bueno, dime dónde está ese túnel que me voy hacia allí ahora a darme una vuelta, si no vuelvo venir a buscarme. je je

Besitos de risa.

El hombre 335 dijo...

Troglojones,troglojones, que luego tenemos pesadillas, hombre!!! ya hablando en serio, hay ciertas cosas que son demasiado parecidas al túnel, no?? madre mía, voy a ponerme un disco, a ver si se me pasa el acojone...

Salud!!

Troglo Jones dijo...

Saludos:

Esther, no te preocupes, que seguro que tu amigo el trajeado encuentra un túnel para escaparse.

Cuidado, que aqui no se puede dar sólo una vuelta, je, je, es sesión continua.

Tranquilo, Hombre 335. Si nos dan las Olimpiadas, el alcalde de Madrid va a hacer un túnel así, para que los ciudadanos se lien a dar vueltas y no le molesten, je, je. Habrá que llevar unos cuantos CDs en el coche, por si acaso.

Salud.

Ralph dijo...

Menos mal que todavía no es muy conocido porque en cuanto haya cuatro espabilados que lo pregonen a los cuatro vientos se acaba el chollo je je je. Saludos.

solojazz dijo...

Buena idea, Troglo. A ver si hacemos una hermandad de comunidades y lo replican aquí, pero como elevado.

Saludos

Mr Blogger dijo...

El transporte público usa el mismo tunel, pero claro, contamina mucho menos y eso...

Félix dijo...

Totalmente surrealista. Claro que tener una empresa-túnel debe ser más barato que alquilar un edificio de oficinas y siempre que sea un túnel privado y no hay que subir los impuestos para pagarlo.....

Dr.Krapp dijo...

¿O sea que el progreso del que nos hablaban, al final no deja ser una vuelta circular a los tiovivos de nuestra querida y masacrada infancia?
Ni Verne, ni Wells, ni Orwell, ni Huxley, el escritor que mejor sabe reflejar lo que nos espera en el pesaroso futuro es el indomable Troglo Jones

Mamen dijo...

Jajaja, jo qué ocurrencias tienes Troglo. Está bien llegar a tu blog sin saber qué te espera leer. Como dicen por ahí es todo tan surrealista!! Me gusta.

Oye ¿sabes que yo tenía una amiga que de segundo nombre se llamaba Pompílea? ¿No sería hija de este señor?

Saluditos.

Troglo Jones dijo...

Saludos ebribodi:

Ralph, no te preocupes, se hace otro más grande, je, je. Podemos hacer uno que dé vueltas por el espacio.

Armando, con un poco de suerte la próxima autovía de circunvalación, la M-80, o la 90, o la 1.000, llegan hasta allí. Ya casi para ir a Fuenlabrada hay que pasar por Miranda de Ebro. Es mucho más rápido. Todo lo que te contaron sobre la línea recta es mentira.

Mister, debo confesar que me asusté un poco cuando aquí se inauguro la línea "circular" del Metro, je, je.

Félix, me alegro de verte por aquí. La vida es surrealista. El túnel será privado, pero lo pagáis vosotros, así funciona la economía. Eso sí, los mandarines estamos exentos de impuestos. El loro está empadronado en Gran Cayman.

Doc, gracias por ponerme en tan ilustre compañía, je, je. Más que al tiovivo me recuerda a mí al burro de la noria. Lo bueno es que no te puedes salir en las curvas.

Mamen, eso es así porque cuando me pongo yo tampoco sé lo que voy a escribir, je, je. Es como si me poseyera Puto Bocazas (en el buen sentido). Tu amiga ha tenido que sufrir en el cole, je, je, a no ser que ocultara su nombre. Yo conozco unos cuantos "Ildefonsos" que dicen que se llaman "Alfonos". El Ussía, por ejemplo. Dile a tu amiga que se lo cambie por Abderramán Tercero, que tiene más empaque.

Abrazos para todos.