lunes, 26 de enero de 2009

Booker Little y unas herejías


Buenas. Primero, presentaros (la foto es de Don Schlitten) al trompetista Booker Little, descomunal potencial que en eso se nos quedó, ya que murió con 23 años, de fallo renal. Le dio tiempo a hacer algo de música y a soltar una frase lapidaria que me encanta. Ojo, porque puede provocar que algun@ se trague las semicorcheas del susto:


“Miles Davis, sin ser como tal un gran trompetista, tiene un sonido distintivo, muy personal”.


El silencio se corta con un cuchillo. ¿Cómo? ¿He oído bien? ¿Este niñato se atreve a decir que Miles no era un gran trompetista? Pues lo dijo. Y es que, de vez en cuando, hay que herejizar.


No me queméis el blog todavía. Pensemos lo que quería decir y. entonces, a lo mejor,...descubrimos que algo hay de cierto en ello. O no. ¿Quién se atreve a abrir el melón de uno de los debates gordos del jazz? Yo sólo diré que, en parte, estoy de acuerdo con Booker.


Además de decir cosas políticamente incorrectas, Booker también sabía tocar la trompeta, con un toque peculiarmente melancólico. Aquí se hace acompañar de un grupo pocho: Tommy Flanagan al piano, Scott LaFaro al bajo, y Roy Haynes en la batería. Este es un tema del propio Booker, y se llama “Life’s a little blue”. Pues sí, es cierto.



15 comentarios:

Toni dijo...

Jeje, Troglo, dices abrir el melón.. ¿o la caja de Pandora?

Miles, además de un músico excepcional, era muy buen trompetista, pero no excelente. Técnicamente presentaba algunas deficiencias - que ya las querría para mí... Tampoco era una cantante excelente Billie Holliday, ni un saxofonista canónico Charlie Parker... pero ahí quedan sus obras de arte. Y no hablemos de otros artistas.

Sin duda Kenny Dorham o el mismo Booker Little eran excelentes trompetistas, pero para pasar a la historia no es suficiente con eso. Hace falta algo más, algo que no se aprende estudiando. Miles lo tenía y lo sabía.

Con todo, seguro que el bueno de Booker no le tenía ninguna envidia a Miles. Según he podido comprobar, tenía un swing y una técnica impecables, y cuantos buenos discos no nos quitó el Destino, el mismo que nos ha dejado la marca indeleble de hasta los solos deleznables de los considerados Grandes.

Pues nada, voy a escuchar una vez más el tema antes de ir a la cama. Gracias por el descubrimiento y un saludo.

ESTHER dijo...

Hola Troglo, yo no entro en herejías que hoy ya tengo bastante.

Tengo su mejor disco, eso he leído, Out Front, con magníficos músicos. Así que me lo pondré mañana en su honor, al igual que tu tema elegido, que ahora es muy tarde y no quiero despertar a la familia. je je je

Hubo una época que ser músico de jazz era muy peligroso. je je je Por una cosa o por otra muchos grandes músicos fallecieron jóvenes.

Un abrazo.

Troglo Jones dijo...

Saludos:

Toni, con esto de la trompeta te hemos tocado la fibra sensible, je, je. Tienes toda la razón. Hubbard, o Marsalis, son trompetistas impresionantes, pero la técnica no es todo. Es aún más difícil saber trascender las propias limitaciones técnicas, y yo creo que Miles lo hizo, y de qué manera. Buen apunte el de Billie, a veces oigo hablar de "la gran voz de Billie Holiday". ¿Gran voz? Ni hablar. Gran intérprete, que supera las limitaciones de su voz.

Ninguna envidia, Booker admiraba a Miles. Y, ya que lo sacas, te contaré otra frase de Booker:

"Kenny Dorham es el trompetista más infravalorado que existe".

Macho, aquí sí que tenía más razón que un santo, ja, ja.

Esther, si a ti te va la polémica, je, je. Tienes un gran disco, sí, y tienes suerte, porque no es fácil. Disfrutalo.

Y es verdad lo que dices. ¡Cuantisima gente murió joven en determinadas épocas! En fin.

Abrazos a los dos.

Dr.Krapp dijo...

En todas las comunidades animales y sobre todo aquellas de tipo patriarcal con un macho dominante y también donde hay una reina como en las abejas, los elementos jóvenes quieren ocupar el liderazgo que ostentan los maduros. Es casi una ley de la naturaleza. La ley que veíamos en las películas del Oeste cuando el joven pistolero desafiaba al viejo en el saloon. Nada nuevo bajo el sol del mediodía, trátase de músicos de jazz o de termitas.

Mamen dijo...

Pues yo leo, escucho y aprendo.

Troglo Jones dijo...

Saludos:

Bueno, Doctor, pero no me he enterao, ¿era buen trompetista Miles o no, ja, ja, ja?

Sí, algo de eso hay. Un buen detalle ese de las películas del oeste. Me ha recordado aquella portada de Sonny Rollins, desafiante.

Bueno, Mamen, je, je, pero también puedes meter baza, que aquí aprendemos de todos. Oye, y dice el loro que a ver si le dotas unas provisiones majas.

Abrazos tu ebribodi.

Toni dijo...

El diagnóstico del doctor es preciso, además es una respuesta digna del mismísimo Miles (aderezándola con unos cuantas palabrotas, claro, jejeje).

Es buena la portada del disco ese de Sonny, aunque no le pega mucho al bueno de Sonny, la verdad, jejeje

Saludos

Hector Aguilera S. dijo...

Hola Troglo, creo que Miles era un músico con una gran creatividad, pero no muy buen ejecutante de su instrumento. Así como Booker Little, se atrevió a hacer ese comentario, también Ornette Coleman quien mantuvo una muy mala relación con Davis, dijo en una oportunidad "el sonido de Miles es como escuchar a un gato que le están tirando de la cola".
Saludos cordiales,

Troglo Jones dijo...

Saludos again:

Toni, es cierto que Sonny era un buenazo, más del estilo místico que agresivo. Uno de mis favoritos, a ver si pongo algo de él algún día. Y sé que esa portada le gusta mucho a la amiga Esther.

Hola, Hector, encantado de verte por aquí. Hay quien dice que Miles era todo lo bueno que necesitaba ser, pero es cierto que siempre ha habido estos comentarios, por parte de unos y otros.

Je, je, Ornette se pasa un poco, pero es que hay que ver la mala leche que gastan los músicos. Lo cierto es que Miles se lo ganaba a pulso. De Ornette decía de todo, como lo dijo, por ejemplo, de McCoy Tyner, pianista al que detestaba, o de Eric Dolphy, al que tampoco podía ni ver. Y es que no era el Príncipe de la Oscuridad sólo por ser muy negro, je, je.

Abrazos a todos.

Dr.Krapp dijo...

Siguiendo con el símil del Oeste Miles era Billy El Niño y todo el mundo quería llevarse su cabeza de negro guapo pero...no hubo un Pat Garret que lo consiguiera y eso que traidores de su causa tuvo unos cuentos.
Pocos gatos han maullado tanto en el jazz y los que maullaban mucho se acabaron muriendo. ¿Ser Príncipe de la Oscuridad le daba demasiados poderes, Troglo?

Troglo Jones dijo...

Doctor, ser Príncipe de la Oscuridad es lo que tiene: te da mucho poder, pero te crea muchos enemigos. Miles nunca pidió ni dió cuartel. Había mucha gente (como en cualquier otra profesión) deseando que se estrellara.

Sin embargo, Miles hizo mucho daño a mucha gente. Unos lo merecían, otros no. Creo que, en ciertos momentos, debió haber estado algo más generoso, porque el sabía que una frase suya te podía hundir o encumbrar. Y eso es una gran responsabilidad.

Un abrazo.

Sebastián dijo...

Como Clifford Brown, Booker Little tenía una técnica, un sonido y un estilo propios. Y trabajó junto a los mejores. Para ser sincero, a Miles Davis lo tengo desde hace una larga temporada de cara a la pared. Son ya muchas millas de Miles Davis, y hay mucho por oír. Yo pienso que hoy los verdaderos genios tienden a ser más humildes y a sentirse cada día mejores personas. Gracias por traer a este pedazo de músico y su “Life’s a little blue”, que para mí es un temazo.

¡Salud!

Troglo Jones dijo...

Hola, Sebastián. Sí, es un buen tema, y dice mucho del futuro de Booker, un futuro que no tuvo al final. También Miles puede darnos mucho todavia. Creo también que es justo separar la obra de la persona, para bien y para mal. Así que, por muy genial que uno sea, hay cosas que no son admisibles.

Un abrazo, y gracias por venir.

Félix dijo...

Poniéndome al día con tu blog.....

Sí, puede que Miles no fuera un gran trompetista, dogmática, purista y académicamente hablando, pero su grandeza residía en otras cosas: en sus silencios, en su ansia por llegar más allá, en su carisma.

Y sigue siendo mi músico favorito.

Troglo Jones dijo...

Félix, te voy persiguiendo. Sí, manejaba maravillosamente el silencio, y estuvo prácticamente en todos los avances y/o revoluciones en el jazz durante toda su vida, fueran bop, cool o fusión. Corrió todos los riesgos, y eso le honra.

Un abrazo.