martes, 17 de marzo de 2009

Delirio del dromedario Pérez


El dromedario Pérez estaba tumbado a la sombra de una duna, en el desierto que era su hogar, cuando se levantó, desplegando sus patas con esa elegancia innata de los dromedarios, y dijo:


- Joer, llevo todo el día tocándome los huevos.


Así que el dromedario Pérez volvió a tumbarse y meditó durante dos horas sobre esto, ya que era un dromedario muy filosófico. Entonces, se levantó de nuevo y dijo:


- Tendría que hacer algo.


Así que el dromedario Pérez volvió a tumbarse y meditó durante tres horas más sobre esto. Entonces, se levantó una tercera vez, olisqueó el aire, miró al cielo, y dijo:


- Mejor no.


Y volvió a tumbarse sobre la arena del desierto, a la sombra de una duna. Y de esta manera, el dromedario Pérez se libró de lo que el Destino pudiera tenerle deparado, fuera lo que fuera, que suele ser malo. Pero se lo podía haber ahorrado porque, tres dunas más allá, el Destino, que estaba tumbado a la sombra, se rascó un poco el culo y dijo:


- Joer, llevo todo el día tocándome los huevos. Tendría que hacer algo.


Ya véis que su pensamiento era menos secuencial y más directo que el del dromedario Pérez. Meditó sobre ello tres horas largas, se levantó, se estiró, se rascó otra vez el culo, y dijo:


- Mejor no.


Así que ya sabéis, hay Destino, pero es tan vago que como si no. Y así fue como demostré que existe el libre albedrío, que no es que exista, pero como si sí. Y si por esto no me dan el premio Nobel, ya no sé qué hacer.

19 comentarios:

Ralph dijo...

Troglo me has convencido, voy a ser una recogida de firmas para que el dromedario Pérez pueda participar como candidato a las próximas elecciones, seguro que arrasa je je je.

Troglo Jones dijo...

Hombre, Ralph, pues viendo alguno no te extrañe nada, je, je. Seguro que se toma la crisis con filosofía.

Salud.

solojazz dijo...

No te preocupes Troglo, que Borges en una de sus tocadas llegó a la conclusión de que el Nobel se inventó para no dárselo a él. Tus entradas, que son pura dinamita, bien podrían considerarse para un postnobel.

Saludos

Troglo Jones dijo...

Bueno, Armando, a lo mejor es verdad, je, je, lo hicieron para fastidiarle. Viendo la gente que no ganó el Nobel, casi parece un "Quien es quien". Aunque hay que reconocer que también premió a buenos. Los premios es lo que tienen. Ahora tenemos aquí polémica con unas medallas y unos toreros.

Haciéndolo al revés, lo que podrían hacer es inventar un Nobel para dármelo a mí. La categoría Troglo. Sería un detalle.

Un abrazote, y gracias por la visita.

Mamen dijo...

Jajajajajaja buenísimooooo.

A sus pies: la "omnipresente" Mamen.

Si es que menos currar cualquier cosa, en esa frase me incluyo, claro. ;-)

Troglo Jones dijo...

Mamen, si es que apareces donde menos se espera, je, je. Los dromedarios son animales muy filósofos, lo que pasa es que no les dejan en paz. Si ves alguno por ahí, me lo saludas.

Abrazos.

ESTHER dijo...

Muy bueno. Así te quiero ver a ti los domingos en la cama, como al dromedario Pérez.

Estos días con las alergias y la astenia primaveral yo creo que estamos todos un poco como Pérez.

A ver si te dan el Nobel. Besos.

Troglo Jones dijo...

Jelou, Esther. ¿Astenia primaveral? Si todavia estamos en invierno, o eso dicen. Y yo estoy así todos los días, no sólo los domingos.

Si me dan el Nobel ya te dejaré probarlo. Besos.

Dr.Krapp dijo...

Tenemos la versión del dromedario, tenemos la versión del destino ¿no falta la versión de los huevos? Seguro que ellos también preferirían que los dejasen tranquilos y tocárse a ellos mismos y no que los tocasen dedos ajenos.

Troglo Jones dijo...

Doc, ¿es un interés médico el tuyo? Hay cosas que es mejor no tocar mucho, je, je.

Saludos.

ESTHER dijo...

Por cierto, la foto mola mucho.

Troglo Jones dijo...

Muchas gracias, Esther. Es un gran piropo viniendo de quien viene. Claro que me sentiría más orgulloso si la hubiera hecho yo, je, je.

Abrazos.

Sebastián dijo...

¡Vaya, parece una reedición en versión camellesca del genial relato "Bartleby, el escribiente", de Melville. Profundo post donde los haya, Sr. Troglo. me encanta la idea de que el Destino sea tan vago que es como si no existiera. ¿Hay Nobel de Filosofía? Pues si no se la dan a Vd., que se lo den al menos al dromedario Pérez, leñe. ¡Es más abio que la mula Francis!

¡Salud!

Sebastián dijo...

Quería decir "sabio".

¡Que cosas! La palabra que he tenido que verificar ha sido "thing".

Troglo Jones dijo...

Hombre, si es Sebastián disfrazado de Pablo Neruda, je, je, que el otro día no te dije nada de tu "looK".

Opino que es una injusticia que no se les dé el premio Nobel a dromedarios. Probablemente Melville era un dromedario, porque no se lo dieron. Claro que no había premios Nobel por aquel entonces. Bartleby también me recuerda a mi amigo Escafoides, que se negó a marcharse. Qué cosas tan profundas encuentras en ciertos disparates, Sebastíán, je, je, ¿seguro que están ahí?

Abrazotes.

Sebastián dijo...

Pues no va Vd. mal encaminado. Una vez utilicé este psudónimo: "Pedro Blauna", que no es sino un anagrama de Pablo Neruda. Pero no hablemos de looks, porque no sé yo quién iba a salir perdiendo.

El caso es que he encontrado el vinilo de Tony Scott al que me refería ayer. ¡Uno de los primeros que me compré! Pero estaba quivocado. Es de Tony Scott Septet; se grabó en 1954 y se editó en 1955. ¡Últimamente tengo muchos lapsus de memoria!

Si quiere Vd. echarle un ojo a la portada, la he colocado en mi blog, al final del todo. Espero que le guste.

Un abrazo

Troglo Jones dijo...

¿No lo dirás por mi sombrero? Eso es envidia, je, je.

Voy a echarle un vistazo a esa portada misteriosa.

Salud.

Mr Blogger dijo...

No lo entiendo... ¿el destino es un dromedario?

Troglo Jones dijo...

Empieza otra vez, Mr.Blogger, tienes que repetir curso de dromedarios. Esto te pasa por venir y comentar varios posts del tirón, je, je.

Salud.