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sábado, 17 de marzo de 2012

Cosas que podrían pasarle a usted en algún sitio

Elvis Kindergarten trataba de meterse en su durísima mollera de estudiante de Ingeniería Chorrinaútica los coeficientes de frotamiento del estropajo de níquel cuando se vio sobresaltado por unos fuertes porrazos en la puerta.

- ¡Pom, pom, catapom! – sonaban los porrazos.
- ¿Será posible? ¿Quién será ahora? ¡Como sea otro que viene a contarme que Dios me ama, lo defenestro!
- ¡Pom, pom, catapom, chin-pom! – arreciaron los porrazos.
- ¡Ya voy, ya voy! ¿Quién es? – dijo Elvis Kindergarten sin abrir la puerta, ya que era un muchacho muy prudente.
- ¡Policia! ¡Abra la puerta!

Ni que decir tiene que Elvis Kindergarten sintió el espontáneo deseo de salir por la ventana, que es lo que uno siente cuando se encuentra con la policía en la puerta. Sin embargo, respiró hondo y trató de buscar rápidamente en su memoria si en alguna borrachera podía haber cometido alguna burrada que justificara esta aparición policial. Como no encontró nada, se relajó un poco y abrió una rendija.

- ¿Sí? ¿Qué desean?
- ¿Elvis Kindergarten?
- Sí, soy yo, ¿qué pasa?
- Venimos a hacerle entrega de esta notificación.
- ¿Qué es esto? ¡Tiene pinta de multa!
- Como que es una multa. Por permanecer ilegalmente en el país.
- ¿Ilegalmente? ¿Pero qué dice?
- Y aquí tiene una orden de expulsión. Tiene que salir echando patas en un mes. Usted es de Chorrivía, ¿no? Pues hala, echando lechugas para su país.
- ¡Yo que voy a ser de Chorrivía! ¿Es que se han vuelto locos? ¿De qué va esto?
- ¡Esta juventud no se entera de nada! ¿Es que no ha oído que hoy entraba en vigor la nueva ley del presidente Kafkaloni?
- Pues no, yo no veo la tele.
- ¿Es posible? ¿Y cómo se entera de lo que hace Belén Esteban?
- La verdad es que me la bufa Belén Esteban.
- ¡No se pase de listo, amiguete, a ver si todavía lo empapelo!
- ¡Perdón, perdón!
- ¡Grrr! ¡Decir que se la bufa Belén Esteban! ¡Atienda, mastuerzo! Sus padres son de Chorrivía, ¿no?
- Sí, pero llevan aquí la tira de años trabajando.
- Ya, pero no tienen la nacionalidad.
- Pero tienen permiso de trabajo.
- Como si tienen una etiqueta de Anís del Mono. No tienen la nacionalidad, así que usted, por ser su hijo, es chorriviano.
- ¡Si yo he nacido aquí!
- Eso da igual, porque la nueva ley dice que lo que cuenta es el derecho de sangre, no donde nace uno. Así que usted, aunque haya nacido aquí, es chorriviano porque sus padres lo son. Así que, puerta.
- ¡Pero si vivo aquí desde que nací! ¡No he estado nunca en Chorrivía! ¡Si ni siquiera hablo chorriviano!
- Pues mala suerte, pero tiene que aligerar en un mes. Hala, que seguro que en Chorrivia hace muchos amigos. Nos vamos, pero recuerde que si no se ha pirado en un mes, volveremos a por usted.

Elvis Kindergarten cerró la puerta. Respiró hondo, se rascó el culo, se subió los pantalones, sacó el kalashnikov del armario y se echó al monte, para que lo expulsaran por algo.

P.D.: ¿Ciencia-ficción? No, amiguetes, esto ya se ha planteado alguna vez, en Italia, sin ir más lejos. Ya sabéis, las personas pueden ser ilegales. El odio, en cambio, es legal.

lunes, 5 de marzo de 2012

La malvada lluvia, o las hojas por el rábano


Estimados amigos, buenas noches. Soy el loro Puto Bocazas, y les doy la bienvenida una vez más a esta modesta columna que trata de analizar las burradas humanas desde una perspectiva loruna. El tema que me ocupa esta semana es la serie de mensajes repetitivos (hasta la naúsea, añadiría) y que vienen a decir algo así como:

“La falta de lluvia dispara los niveles de contaminación”.

El mensaje parece inocente a simple vista pero, a vista de loro, la cosa es abracadabrante. Porque parece que viene a decir que la culpable de que haya contaminación es la lluvia, que la muy asquerosa no ha hecho los deberes. Yo creo que un mensaje más coherente y constructivo sería algo así como:

“¡Dejen el coche en el garaje, hostias, que nos vamos a asfixiar!”

Por supuesto, esto es un imposible, porque supondría que entonces tenemos responsabilidad, y eso no mola. Por tanto, podemos seguir yendo solitos en un coche de cinco plazas, que se va más ancho, y poniendo las calefacciones a toda cera aunque haya veinte grados en la calle (a los loros nos encanta porque nos recuerda nuestras tropicales patrias). Así se aumenta el producto interior bruto.

Amigos, me despido por esta noche, porque llevo ya mucho rato sobrio. Relájense, fúmense un puro y enciendan la tele si quieren seguir recibiendo maravillosos y descerebrados mensajes.

miércoles, 25 de enero de 2012

Esto es Joligú (o Las Vegas)


- Puto Bocazas – le dije a mi loro, Puto Bocazas - ¿se puede saber dónde vas con mi smoking puesto? ¡Grrrr, vas arrastrando las mangas por el suelo, me lo vas a poner perdido! ¿No sabes que un ex-director tiene una reputación que mantener?
- Calma, Troglo, que es por una buena causa. Me he disfrazado de Frank Sinatra para ver si me contratan en esa sucursal de Las Vegas que dice tu presidenta que van a abrir por aquí.
- Cuidadito con eso de “mi presidenta”, Puto Bocazas. ¿Y también va a dirigir ese chiringuito la mafia de Chicago? ¡Qué glamour!
- Reconocerás que no es lo mismo el Bigotes que la mafia de Chicago, Troglo. Es un salto cualitativo.
- Y creo que el capitoste que lo quiere construir pretende que le regalen el suelo. A mí tampoco me vendrían mal unas hectáreas, para tumbarme un rato.
- Hombre, Troglo, es que va a crear 200.000 empleos, y ya se sabe. Eso lo justifica todo.
- Pero ese suelo es de todos.
- Que se chinchen, haber creado 200.000 empleos.
- Ya veo. ¿Lo de cambiar el modelo productivo basado en el ladrillo y en la especulación por otro más coherente era esto?
- Claro, dónde va a parar. Este modelo es mucho más sólido, ya que se basa en el juego, el alcohol y los burdeles, los tres pilares de una economía saneada.
- También creo que pide un 95% de reducción en el impuesto de transmisiones, que le autoricen licencias sin concurso y que le acorten los trámites que le molesten.
- 200.000 empleos es lo que tiene, Troglo. ¿A quién hay que matar?
- ¿Y por qué los demás tenemos que comprar el suelo y pagar los impuestos?
- Porque soís unos pringaos que no creáis 200.000 empleos.
- Eso de “empleos” es relativo, Puto Bocazas. El pájaro quiere exenciones a la Seguridad Social y hasta que le modifiquen la Ley de Extranjería, para poder traer curritos más baratos de otros países. Un chollo, vamos.
- Más vale ser esclavo que parado, Troglo. 200.000 son 200.000.
- También he leído que no piensa pagar el IBI, ni la tasa fiscal de juego, ni que los jugadores tributen por las ganancias que pillen en sus casinos. Está bien eso, porque así uno puede blanquear pasta sin problemas.
- Ya sabes, por 200.000 empleos, si blanquea un poco de pasta, pelillos a la mar, hombre. Yo creo que lo mejor es que pongan una frontera y hagan un estado paralelo, Espelandia, por ejemplo, y que el menda ponga sus propias reglas, como en el Far West. Así se agilizan mucho los trámites. Pero todo en aras del interés general y de acabar con el paro, ¿eh? Y si hay que modificar la Constitución para que pueda dar latigazos al personal, criar gorilas radiactivos o que use el museo del Prado de caballerizas, se modifica, qué coño.
- Tienes razón, Puto Bocazas, si se crea empleo eso es lo más importante. A mí siempre me pareció un error dejar de fabricar bombas de racimo, ¡con la de empleo que creaba eso! Fíjate, no sólo los que fabrican las bombas, también los hospitales, los fabricantes de prótesis, los enterradores, etc, etc. Es verdad que son un poco bestias, pero el empleo lo justifica.
- Pues claro, Troglo. No sólo no deberían prohibirse, las bombas de racimo deberían llevar desgravación en el IRPF. Y lo que habría que poner en marcha sería ponernos a fabricar bombas atómicas. ¡Eso sí que es crear empleo altamente cualificado! Además, con la cantidad de peña que matan cuando tiras una, fíjate la de empleo que se crea. Y de paso, reduces parados, que seguro que unos cuantos de los que te cargas lo son.
- Hay que apoyar estas iniciativas, porque gracias a estos preclaros gobernantes viviremos en el país de las maravillas, Puto Bocazas.
- Ya te digo. Y al que no le guste, que se pire a Cuba.

martes, 20 de diciembre de 2011

Un cuento de reyes

Érase una vez un día que se reunieron todos los reyes y reinas que en el mundo han sido. Estaban los Reyes Magos y los Reyes Godos, el Rey Lear y el Rey Midas, la Reina de Saba, la Reina Mora, la Reina de los Mares y Juanita Reina. En fin, toditos. Y fue que celebraron un banquete, como suelen hacer los reyes, y al final estaban bastante borrachos, lo cual también suele ser habitual. Y entonces, el Rey de Bastos dio un par de porrazos en la mesa, para llamar la atención de todos los presentes:

- ¡Majestades, por favor! ¡Un poco de atención! Estamos aquí para tratar un asunto urgente, y que puede ser muy perjudicial para nuestros intereses. Todos sabéis que me refiero a los tejemanejes del malvado infante consorte Unmalandrín, que han dejado la reputación de la familia real a la altura del betún.
- ¡Es que la familia no da más que disgustos! – dijo el Rey León, mientras bebía de la Copa del Rey y le tiraba los tejos a la Abeja Reina.
- Tengo yo una sota que me tiene frita – dijo la Reina de Tréboles – El otro día…
- ¡Grrr! ¡Ya basta! – dijo, muy enfadado, el Rey Que Rabió – Se ha hecho demasiada publicidad sobre nuestras reales personas, y eso no conviene en absoluto. ¡Hay que buscar una solución urgentemente!
- Cierto – intervino el Anciano Rey de los Vinos – Con tanto estar en candelero, la gente podría darse cuenta de que somos unos inútiles que llevamos siglos viviendo del cuento.
- Sobre todo, que no me toquen la pasta – dijo el rey de oros.
- Sí, que los plebeyos son muy brutos cuando se cabrean – terció el rey Arturo - ¿A alguien se le ocurre alguna idea?

Los reyes pensaban pero, como no estaban acostumbrados, pues no se les ocurría nada. Hasta que levantó la mano el Rey Salomón:

-Yo tengo una propuesta. Hagámonos transparentes.
- ¿Transparentes? – se sorprendió la Reina del Baile.
- Exacto. El populacho ama la transparencia. Creen, y con razón, que escondemos cosas y que tenemos negociejos ocultos. Así que hagámonos transparentes ante ellos, y así ganaremos su confianza.
- ¿Y eso cómo se hace? – preguntó el Rey del Sofá-Cama.
- Bueno – dijo el Rey Salomón – creo que hay que concentrarse y apretar fuerte, así. ¡Umrrgg! ¡Umrrgg! ¿Qué? ¿Se me ve más transparente?
- ¡Sí, sí! ¡Se te ve como más difuso! ¡Es una gran idea! ¡Vamos a hacernos todos transparentes!

Y allá que se pusieron todas las reinas y reyes a apretar, ¡umrrgg!, ¡umrrgg!, y se iban haciendo cada vez más transparentes. Pero resulta que siguieron y siguieron apretando, porque querían ser más y más transparentes. Y se hicieron tan transparentes, tan transparentes, que se difuminaron, se hicieron invisibles y desaparecieron de la faz de la tierra.

Y así fue como se extinguieron todos los reyes y reinas. Y por eso los demás fuimos felices y comimos perdices.

Amén.

martes, 6 de diciembre de 2011

Arriba y abajo


Gobierno de Chorrivía.
Secretaría General de Trapicheos Numéricos, Vaciladas Plausibles y Demagogía Social.

PARA GENERAL CONOCIMIENTO

El presente documento se publica con la intención de salir al paso de infundadas malinterpretaciones con respecto a los resultados de desarrollo económico obtenidos en los últimos años.

De desatinadas se han de tildar, especialmente, las interpretaciones que se han hecho con respecto al último informe publicado por la OCDE. Cierto que este informe concluye que ha habido un aumento de la desigualdad, esto es, que los ricos son cada vez más ricos y los pobres, cada vez más pobres. Según algunas fuentes, este resultado pone de manifiesto el gran fracaso de las medidas tomadas por los distintos gobiernos y la profunda injusticia social de las mismas. Nada más lejos de la realidad, sin embargo.

Podemos comparar esta interpretación con la de aquel niño que, yendo en un tren, piensa que los árboles y las casas se desplazan hacia atrás, cuando sucede exactamente lo contrario, es él el que se desplaza hacia delante.

Porque, aplicando los más simples mecanismos de inversión lógica propios de las ciencias econoflaúticas, planteemos el problema en sus justos términos. Por supuesto que una de las labores fundamentales de los gobiernos es la redistribución de la riqueza. Pero, al contrario de lo que piensa el desinformado votante, no se trata de una redistribución hacia abajo, sino hacia arriba.

La lógica de tal estrategia cae por su propio peso. Sabido es que los creadores de riqueza y empleo son los estratos ricos de la sociedad, que son los que tienen dinero para invertir. Por tanto, cuanto más capital acumulen estas rentas altas, más invertirán y más dinero habrá para todos. Desde esta perspectiva, y a la vista de los datos, debemos decir con orgullo que las acciones llevadas a cabo por los sucesivos gobiernos han sido un completo éxito.

De hecho, se debería profundizar en esta línea, hasta conseguir llegar al punto en que absolutamente toda la riqueza haya sido redistribuida hacia una sola persona. Así, este inversor tendrá tal capacidad de generar empleo y riqueza que, indudablemente, viviremos un periodo de bonanza desconocido hasta la fecha. O dicho en términos técnicos, la rehostia.

Y si no cuela, pues me puedo inventar otra cosa.

Chorrivía, a 6 de diciembre.
Falacio Patrañas, Secretario General del Asunto.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Que no me representen, oiga

- Puto Bocazas – le dije a mi loro, Puto Bocazas – prepárate, que otra vez nos toca ejercer nuestros derechos democráticos.
- ¡Ah, la democracia, Troglo, esa superstición tan extendida! ¿Ya toca votar otra vez? ¡Cómo pasa el tiempo!
- Pues sí. Enorgullecete, que ya sabes que votar es la máxima, por no decir la única, manera que tiene la peña de hacer política. No te quejes, que otros no pueden votar.
- Eso es cierto, nosotros por lo menos podemos votar antes de obedecer. Otros obedecen directamente.
- Je, je, cierto. Yo, cada vez que voto, me siento participante en la política de mi país. ¿Qué digo participante? ¡Protagonista! ¡Actor principal! Cada vez que meto un papelajo en una urna, me siento un Kennedy.
- Digo yo que por qué no establecen un turno rotatorio de gobierno y se dejan de rollos.
- ¡Uy, no sería democrático! Además, nos perderíamos buena parte de la sociedad del espectáculo.
- Eso sí. Por cierto, tengo aquí un montón de panfletos y estaba pensando en votar a Marqués del Chori, del Partido Butanerista.
- ¿Estás mal de la cabeza, Puto Bocazas? ¿Un anarquista como tú, votando? Además, ese partido no va a salir ni de coña.
- Por eso mismo, Troglo. Si hubiera la más mínima posibilidad de que saliera, no le votaría. Es más, yo votaré al candidato que me garantice que no va a obtener representación parlamentaria.
- Explícate, Puto Bocazas.
- En los partidos políticos está la salvación, Troglo. Necesitamos mogollón de partidos políticos, cuantos más, mejor.
- ¿Qué disparates dices?
- Imagina que todos hacemos lo mismo, Troglo. Conseguimos que se presenten miles, o millones de partidos, y toda la peña distribuye su voto, de forma que ningún partido obtenga el suficiente porcentaje de votos para obtener representación. ¿Te imaginas? De este modo, las elecciones quedarían desiertas, y yo reinaría supremo.
- Querrás decir “reinaríamos”.
- Claro, qué despiste, je, je.
- Puto Bocazas, es una burrada de aquí te espero. Claro que, comparado con lo de Grecia, es hasta coherente.
- Pues claro, Troglo. Lo dicho, hay que votar al candidato que no te pueda representar, al que te garantice que tu voto será inútil.
- ¿No sería más fácil abstenerse?
- Pero entonces mi voto no es inútil, simplemente se lo pasan por el forro. Yo quiero un voto que paralice el sistema al no obtener nadie la representación necesaria.
- Puede ser, puede ser, pero yo creo que algo se les ocurriría. En la duda, yo creo que hay que volver a los clásicos políticos, Puto Bocazas: tres litros de cubata y kalashnikov en ristre.
- ¡Ah, “Los hermanos Kalashnikov”, qué buen libro! Y hablando de cubatas, ponme quince.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El cuento de las elecciones (y va con segundas)


Érase una vez que se celebraron elecciones a la presidencia de Chorrivía. La gente estaba muy ilusionada, porque era la primera vez, y ya se sabe. Así que se preparó una gran campaña electoral, los partidos salieron a la calle a dar cientos de mítines, se tiró confeti, y el presidente en funciones dio un emotivo discurso:

- ¡Chorrivianos! ¡Este es un momento histórico en la historia de nuestra patria! ¡Por primera vez tenemos el derecho y el privilegio de elegir a nuestros representantes! ¡Somos totalmente libres para decidir quién guiará los destinos de nuestro país! ¡Os pido que ejerzamos este derecho con responsabilidad!

Y llegó el día de las elecciones, y los chorrivianos fueron en masa a votar. Cuando se cerraron las votaciones, y como era un momento histórico, el presidente en funciones hizo acto de presencia en un céntrico colegio electoral.

- ¡Chorrivianos! ¡En este momento histórico y solemne, vamos a proceder a la apertura de la primera urna y al recuento de los primeros votos de la historia de nuestra joven democracia!

La sala estaba abarrotada. Prensa, televisión, ciudadanía, de todo. El presidente en funciones dijo:

- ¡Procédase a la apertura de la urna!

Así se hizo, y el presidente en funciones introdujo su mano en la misma, y dijo:

- ¡Aquí extraigo el primer voto! ¡Quede para la posteridad este momento! Veamos, el voto es para…¿eh? ¿qué pone aquí?, “mi hermano Paquito, que hizo Ciencias Econoflaúticas y es buena persona”. ¿Pero qué es esto? Bueno, señores, no pasa nada, sacaré otro y esto será mera anécdota, je, je. A ver, éste…¡será posible! “A doña Conchádula, la del estanco, que es muy responsable”. ¿Qué está pasando aquí?

Presa de los nervios, el presidente en funciones empezó a sacar votos a toda velocidad.

- “A Serafín Cascarilla, que le conozco hace muchos años y es de fiar” ¡Grrr! “A Centrudis Tabernas, que tiene mucha paciencia” ¡GRRR! “A mi perro, que ese siempre te será fiel”. ¡Pero qué burrada de elecciones son estas! ¡Esto es un sabotaje democrático!
- Pero, señor presidente en funciones, - dijo un ciudadano presente en la sala - ¿Qué le pasa? ¿No teníamos libertad para votar a quién quisiéramos?
- ¡A los que quisieran entre los candidatos que presentan los partidos, ceporro, no al vecino del quinto!
- Pero es que los candidatos de los partidos no nos gustan – dijo otro ciudadano.
- Son muy feos – añadió una señora.
- ¿Es que no entienden que son libres de elegir, pero entre los candidatos de los partidos, merluzos? ¡Esto es una democracia representativa!
- Pero, señor presidente en funciones, entonces no seríamos libres de elegir, como usted nos prometió – dijeron los ciudadanos - ¿Elegir a un candidato que otros eligieron antes por mí, por una razón u otra, es ser libre para decidir quién quiero que me gobierne? ¿Por qué tengo que votar a un candidato que fue elegido por otra persona? ¿Cómo sé quién es ese señor o por qué razón está ahí? Nos dijo que podríamos votar a quien nos diera la gana, y es lo que hemos hecho.
- ¡Será posible! – dijo el presidente en funciones - ¡Ustedes han estado leyendo! ¡Ya sabía yo que ese vicio traería malas consecuencias! Venga, hombre, no sean así, que los partidos han elegido sus candidatos con mucho cariño, no les den este disgusto.
- De eso, nada – dijeron los ciudadanos – Nos dijo que votáramos con responsabilidad, y es lo que hemos hecho. Así que, hale, a contar.

Y es por esto que Chorrivía no sale en los mapas.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Escritos blasfemos y más

Mi loro, llamado Puto Bocazas, lleva un rato escribiendo furiosamente. Como no me fío de él, voy a cotillear un poco:

- ¿Qué corchos estás escribiendo, Puto Bocazas?
- Troglo, acabo de demostrar de forma inequívoca la no existencia de Dios.
- ¿Y eso? ¿Has hablado con el Papa cuando estuvo por aquí?
- Yo no hablo con teloneros, Troglo, yo me ocupo directamente del pez gordo.
- Menos loros, digo lobos, y a ver esas pruebas irrefutables.
- Verás, se supone que Dios creó al hombre. Bueno, antes creó al loro, por supuesto. Pero, a lo que iba, Dios creó al hombre...
- Tengo mis dudas de que a los loros los creara Dios, Puto Bocazas. Pero sé políticamente correcto: Dios creo al hombre y a la mujer.
- Troglo, no te documentas. La Biblia dice claramente que Dios creó al hombre. A la mujer la hizo después, de una costilla, como si estuviera en una barbacoa cualquiera.
- Anda, sigue, que nos van a cerrar el blog.
- A ver, se supone entonces que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, ¿no?
- Eso se dice.
- Por tanto, tú, que eres un hombre, estás hecho a imagen y semejanza de Dios, ¿no?
- Modestia aparte.
- Sin embargo, no hace falta un análisis psicológico muy profundo para darse cuenta de que eres un peligroso chiflado, ¿correcto?
- ¡Grrrr!
- Así que, si estás hecho a imagen y semejanza de Dios, ¿significa esto que Dios es un peligroso chiflado, además a nivel cósmico?
- Tal como andan las cosas, no lo descarto.
- Pero eso choca con nuestras informaciones sobre la pluscuamperfección de Dios, Troglo. Dios es perfecto, así que no puede ser un peligroso chiflado, pero los hombres, que están hechos a su imagen y semejanza, lo son. Esta contradicción no se la salta un gitano, Troglo. A ver que dice ahora Benedicto.
- Dirá que es cuestión de fe, y a otra cosa.
- Así cualquiera. Si es por fe, puedo creer en el Gazpacho Celestial. Me olvidaba de que siempre salen con eso.
- Sí, Puto Bocazas, es como cuando vas perdiendo y te llevas el balón porque es tuyo. Irrefutable.
- Más bien es como cuando jugabas a pillar y decías “¡casa!”, je, je. No hay quien te pille.
- En fin, yo no sé si estaré hecho a imagen y semejanza de Dios, pero voy a convertir esta combinación de líquidos en un cubata monstruoso.
- ¡Oh, milagro! El mío, que sea cuadruple.

Y es que ya lo decía Violeta Parra.

lunes, 29 de agosto de 2011

Poema horrible de Don Meopongo


Caminando por el puente
un vejete me decía:
esta juventud de hoy día
ni es juventud ni es valiente.
Les gobiernan los ladrones
y en vez de la rebelión,
organizan botellones
de Dyc y fanta limón.
En mis tiempos, muchachote,
peleamos como leones,
corriendo ante los garrotes
de grises y de marrones.

Pero entonces, cierta vez,
la juventud se movió.
Y el viejo, cachis en diez,
he aquí lo que me soltó:
¡Juventud de analfabetos!
En lugar de trabajar,
no muestran ningún respeto
y salen a berrear.
¿Perroflautas y anarquía?
¡Qué vengan los militares!

Por eso fue, señoría,
que lo tire al Manzanares.

martes, 23 de agosto de 2011

Músicas del mundo


- Puto Bocazas – le dije a mi loro, el deslenguado Puto Bocazas - ¿qué es ese aparatejo que tienes ahí?
- Troglo, como tenía 10 minutos antes de la siesta de las 12 de la mañana, he inventado una burrada de las mías: el DMM.
- ¿Ein?
- Son las siglas de Digeridor de Mierdas Musicales, pero DMM queda como más comercial. En esencia lo que hace el cacharro es que cuando le metes cualquier disco, por mierdoso que sea, le hace automáticamente un arreglo que lo hace agradable al oído humano y loruno.
- ¿Podría uno escuchar a Julio Iglesias, entonces?
- Hasta a Enrique Iglesias, Troglo, je, je. ¿Te das cuenta? Ya no tendrás que ser un marginado social, un raro que sólo tiene discos de jazz o de clásica. Podrás tener discos de Bisbal, que sonará como latin jazz, o de Shakira, que sonará como Shakira Vaughan, je, je.
- Eso es demasiado bueno para ser verdad, Puto Bocazas. Con Shakira no puede ni Duke Ellington. Vamos a probarlo, que lo creeré cuando lo oiga.
- Vamos con la prueba de fuego, Troglo. Voy a ponerle este disco de Paulina Rubio. Pásame las pinzas, que no lo quiero tocar, a ver si va a ser contagioso. Bueno, ya está. Vamos a darle a ver que sale.
- ¡Puto Bocazas, si suena como el Fary cantando una jota!
- ¡Grrr! ¿Qué le pasa a este cacharro? ¡Le ha metido un arreglo de flamenco-fusión! Lo controlaré manualmente. A ver, voy a meterle violines a punta pala...
- ¡Para ya, parece la abeja Maya cantando con una orquesta zingara! A eso le falta barroco, Puto Bocazas, métele barroco.
- ¡Y dale con el barroco! ¡Para ti a todo le falta barroco, Troglo, venga a echarle barroco a todo! ¡Si te parece le pongo un clavicordio! Voy a meterle un arreglo jevimetalero, a ver si así....
- ¡Virgen Santa, Puto Bocazas!
- ¡Joder, si suena como si Ozzy Osbourne se hubiera puesto de parto! ¡Pásame el Arreglador Supremo, corre!
- ¿Te refieres a este mazo enorme?
- ¡Trae acá! ¡Muere, monstruo!

¡CATACROOC!

- ¡Uf, qué descanso!
- En fin, Troglo, el fracaso es la madre de la ciencia. La moraleja es que hemos aprendido que hay cosas que no tienen arreglo posible. Así que tendremos que seguir siendo unos marginales, je, je. Y, por cierto, en este post todavía no nos hemos tomado ningún cubata, así que dale al invento.
- Amén, Puto Bocazas.


domingo, 31 de julio de 2011

Vacaciones

- ¡Troglo! – me dijo mi malvado loro, Puto Bocazas - ¿Dónde corchos está el post de que nos vamos de vacaciones? ¿Por qué no lo has subido todavía? ¡Que siempre lo dejas todo para última hora!
- Puto Bocazas, este año nos quedamos de vacaciones urbanas, así que...
- Así que nada, Troglo. El post hay que subirlo de todas, todas. Que se pierden las buenas costumbres. Y, a todo esto, ¿por qué este año no nos vamos a la playa a hacer el burro, que se me ha olvidado?
- Alguna escapadita haremos, Puto Bocazas, pero hay mucho que hacer por aquí. Además, acuérdate de que la revolución no avanza sin nosotros. Imagínate que te pilla la revolución social en el chiringuito. ¿Tú te imaginas a Bakunin con la sombrilla y el cubito?
- Está bien, Troglo, todo sea por la causa. Pero, ¿no tendrás pensado trabajar?
- No pienso dar golpe, Puto Bocazas.
- Así me gusta. ¿Y qué haremos para refrescarnos?
- Cubatita va, cubatita viene, y zambullida en la bañera.
- La estoy usando para destilar güisqui.
- A mi, plim. Échale hielo, y al agua, patos.
- Será al güisqui, loros, je, je.
- Pues eso.

¡CHOF!


Felices vacaciones, amiguitos.

viernes, 22 de julio de 2011

El misterio de la bestia nocturna


Era un día típico inglés, gris y desapacible. Cerca de los muelles, en la calleja llamada Gazuzing Street, había una actividad inusual. La policia había cortado la calle, y concentraba sus efectivos investigadores en “Cogorhouse”, un tabernucho de mala muerte que parecía haber sido atacado por un tornado la noche anterior. Fue entonces cuando, con la parsimonia en él habitual y dando furiosas chupadas a su pipa, llegó al escenario del crimen el famoso detective Troglo Jones, acompañado de su inseparable ayudante, el loro Putobocatson.

- Saludos, inspector Despistrade – saludó Jones – Parece que nuestro visitante nocturno ha vuelto a atacar.
- Pues sí, Jones – dijo el inspector, mirando con cierta desconfianza al famoso dúo – Parece que ha cogido carrerilla.
- ¿Qué ha ocurrido esta vez?
- A medianoche, asaltó y destruyó un bar en Very Eggs Square. Posteriormente, atacó al banquero Sir Emil Littleboot cuando éste llegaba a su domicilio.
- ¿Cómo se encuentra Sir Littleboot?
- Grave. Por lo visto, le propinó una colleja de tal categoría que le incrustó la calva en la barbilla. No sé si saldrá de esta. Después, tomó por asalto esta taberna. Y aquí le perdemos la pista.
- ¿Algún testigo?
- Varios, pero las mismas descripciones vagas e increíbles de siempre. Mirada terrible, voz aterrorizante, aspecto terrorífico,...Todos los que hemos interrogado concuerdan en que no es un ser humano, sino algún tipo de bestia salvaje, o un monstruo, con aspecto espantoso y feroz.
- Y una enorme facilidad para escabullirse, Despistrade.
- Cierto, Jones, cierto. En cuanto se da la alarma y nos ponemos en marcha, parece que se lo hubiera tragado la tierra.
- O el aire.
- ¿Qué quiere decir, Jones?
- Nada, inspector, nada. Cosas mías. Le quedo muy reconocido por la información, buenos días.

La singular pareja se alejó del lugar de los hechos, dejando al inspector con sus pesquisas. Ante el semblante caviloso de Jones, Putobocatson preguntó:

- ¿En qué piensa, Jones?
- En nuestro nocturno amigo, Putobocatson.
- ¿Cree que hay algo de cierto en eso de que es una bestia, un ser inhumano?
- Aunque parezca increíble, los indicios apuntan a ello, Putobocatson. Recuerde cuando atacó y desvalijó las destilerías. Aquellas marcas en la puerta...ninguna mano humana ni ningún instrumento deja esa marca. Era una marca de garra.
- ¿Garras, eh?
- Elemental, Putobocatson. ¿Y recuerda cuando descalabró al gobernador Cramps?
- ¿El hombre de los mil trajes? Sí, claro.
- Le atizó en la cabeza con algo duro, contundente y afilado. De nuevo, la marca no cuadra con ningún tipo de cuchillo o de instrumento que yo conozca. Creo que ese ser le mordió, o algo parecido.
- A ver si va a ser un unicornio, Jones, je, je.
- Dejesé de burradas, Putobocatson. No, nada de unicornios, mis conjeturas van por otro lado. Nuestro nocturno personaje debe tener una boca muy particular...
- Jones, a todo esto, ¿por qué seguimos dando vueltas por estos callejones?
- Porque seguimos pistas, Putobocatson. ¿O es que no ha visto en el suelo aquella botella que acabamos de pasar?
- ¿Una botella en el suelo? ¿Y qué? Estas calles están llenas de basura.
- Esa botella es de güisqui de garrafa “Livercracker”. Sólo en un tascucio como el asaltado “Cogorhouse” sirven ese güisqui infecto. Estoy seguro que nuestro amigo afanó esa botella, se la bebió y luego la tiró. Así que pasó por aquí.
- ¡Vaya!

De repente, Jones se paró en seco. Dio un par de chupadas a la pipa, y se agachó.

- Fíjese, Putobocatson, mire esto.
- ¿Qué es? ¿Una huella?
- Nuestro monstruo debió de pisar ese charco, y ha ido dejando algunas huellas.
- ¿Qué clase de huella es esa?
- Elemental, Putobocatson. La de una garra.

Jones siguió caminando, hasta que la calle llegó a un punto en el que no había salida. Desembocaba directamente al borde del río.

- Parece que aquí acabó su viaje, Putobocatson. Ya no hay por donde seguir. A menos que...
- Jones, creo que deberíamos irnos ya. Está anocheciendo muy deprisa.
- Ya lo veo, Putobocatson. No se preocupe, sólo será un momento más. Dejeme ver...

Y entonces, ocurrió. A la vista de la luna, Troglo Jones empezó a temblar de pies a cabeza. Sus pies se transformaron en garras, su cara se estiró, convirtiéndose en un afilado pico, su cuerpo se cubrió de plumas y, con un esfuerzo supremo, sus brazos se transformaron en alas. La espeluznante transformación había terminado. La bestia estaba suelta de nuevo.

- ¡Putobocatson, me he convertido en un loro enorme!
- Elemental, Troglo. Te pasa todas las noches. ¡Eres un hombre-loro!
- ¿Qué me dices?
- La maldición del hombre loro empieza cuando un loro te arrea un picotazo en un martes y trece. A partir de entonces, cada noche te conviertes en loro y la armas, liándola pardísima en todos los garitos y atacando a prohombres y promujeres.
- ¿Y tú lo sabías?
- ¡Pues claro, si voy contigo cada noche, je, je!
- ¿Y la maldición incluye que cuando vuelvo a convertirme en humano por las mañanas pierda la memoria de mis andanzas?
- ¡Qué maldición ni niño muerto! Lo que pasa que te agarras unas tajás tan descomunales que luego no te acuerdas de nada.
- ¡Vaya! Sorprendente desarrollo de acontecimientos. Pero en fin, si estoy maldito y soy un hombre-loro habrá que tomárselo con flema británica y aprovecharlo, Putobocatson, así que vamos a liarla, je, je. Hoy me beberé hasta los floreros y luego pienso arrearle un picotazo de primera división a la presidenta Hope Aguirre.
- Je, je, me pido la coronilla.

jueves, 23 de junio de 2011

Pestilencia

- ¡Troglo! – me dijo mi loro, el avieso Puto Bocazas - ¿A ti no te huele mal en esta casa?
- Sí que huele raro, sí. ¿Será el desagüe? A ver...¿Eh? ¡Con razón huele mal, Puto Bocazas! ¿No ves que te has dejado encendida la tele? ¡Y en el telenoticias, nada menos!
- ¡Yo no he sido!
- ¡Ya! ¿Y todos esos periódicos del revistero? Llevas semanas sin sacar la basura mediática, y así apesta. ¡Joder, si yo creo que se mueven!
- ¡Cuidado, que ahí va un editorial de Cesar Vidal, písalo, corre!
- ¿Eh? ¡Toma, bicho! ¡Uf, qué pestazo!
- ¡Ven, Troglo, que en la tele te están llamando perroflauta!
- ¿Ah, sí? Pues este perroflauta también financia esa mierda de cadena. Me temo que hay que llamar al exterminador, Puto Bocazas. Al Ángel Extermnador. Así que traeme las gafas de sol, el chaleco del coronel tapioca, el armamento pesado y 10 cubatas, y pon algo de música relajante.
- A mí me inspira mucho aquella de “Kalashnikov”, je, je.
- Je, je, es que hay música que te emociona.


P:D: El tema es del gran Goran Bregovic, y lo interpretan Antonio Serrano a las armónicas y Federico Lechner al piano. Y sí, se titula “Kalashnikov”. Por si acaso, el enlace.

domingo, 17 de abril de 2011

Otra vuelta de tuerca

Muy buenas tardes, damas y caballeros. Soy el loro Puto Bocazas, ilustre economista, y hoy estoy aquí para explicarles el célebre algoritmo de Embudaki o, como cantaba aquel, me matan si no trabajo, y si trabajo me matan. El sencillo gráfico que ven a continuación ilustra la primera parte del algoritmo, según la cuál el descenso de beneficios en una compañía da como resultado el que los trabajadores se van a la puta calle.



Sin embargo, ¿qué pasa cuando la compañía tiene unos beneficios de la hostia? Observemos el gráfico.



Curioso, ¿verdad? Resulta que el aumento de beneficios también da como resultado el que los trabajadores se van a la puta calle. Esto es lo que se conoce como la paradoja de Trilefónica, y será fácil de comprender si echamos un vistazo superponiendo las dos gráficas.



Efectivamente, si prolongamos la línea de beneficios mierdosos hacia abajo y la de beneficios de la hostia hacia arriba vemos que acaban encontrándose en la zona de confluencia mierdoso-bestial, lo cual demuestra que un descenso en los beneficios es igual a un aumento en los beneficios, siempre que se dé un coeficiente de petrificación de rostro de 9 o superior en la escala de Jétar. Resumiendo, que puedo hacer un ERE siempre que me salga de los huevos mientras me calzo un bonus del copón, que para eso es mío. Eso sí, con el dinero de los demás.

Que ustedes lo pasen bien.

domingo, 27 de marzo de 2011

Cambio de hora

Los que tenéis loros sabéis que tienen tendencia a irse de juerga y volver a las tantas, pero lo de mi loro, Puto Bocazas, pasa de castaño oscuro. Cuando venga le voy a echar una bronca que se le van a caer las plumas. Um, parece que abren la ventana desde fuera, así que tiene que ser él:

- ¡Hace tres días con hooy, que yo vengo parrandeaandoo...!
- ¡Puto Bocazas, loro degenerado! ¿Se puede saber qué horas son estas de llegar?
- ¿Qué dices, Troglo? Si sólo son las 12 de la noche.
- ¿Se te ha ido la mano con el güisqui de garrafa? ¡Son las 12 de la mañana!
- No, porque hoy era lo del cambio de hora.
- ¿Y eso que tiene que ver? El cambio de hora era que a las 2 de la mañana pasaban a ser las 3.
- Pero vamos a ver, Troglo, ¿eso no se hace para ahorrar energía?
- Eso dicen. ¿Y qué?
- Pues yo, como soy un buen ciudadano, en lugar de adelantar el reloj una hora, lo he adelantado 13, y así ahorraré mucho más, ¡je, je, je!
- ¡Burrada salvaje!
- Además, eso del cambio de hora se hace de forma totalmente arbitraria. Pues para seguir el criterio arbitrario de otro, sigo el mío.
- ¡Menuda jeta tienes, Puto Bocazas!
- Es que los humanos os lo montáis mal, Troglo. Sois esclavos del reloj, que os dice lo que teneis que hacer en cada momento. Los loros hacemos al revés: yo, si me lo estoy pasando en grande, atraso el reloj unas horitas para poder seguir de juerga. Sin embargo, si un pelmazo como tú me está dando la paliza, lo adelanto un par de horas y digo, uy, qué tarde, me tengo que ir, je, je.
- ¿Así que los loros cambiáis la hora según vuestras necesidades? Ahora que lo pienso, no está mal el sistema. Es mucho más racional.
- Pues claro. Imagina, cuando llegas al curro, adelantas el reloj 10 horitas y ya es la hora de salir.
- Mejor aún, cuando suene el despertador por la mañana, lo adelanto 16 horitas y así no hace falta ni que me levante de la cama, porque vuelven a ser las 12 de la noche. ¡No veas la de energía que voy a ahorrar, je, je!
- Pues yo tengo hambre, así que voy a poner el reloj en las nueve de la noche, ceno algo, y me voy de juerga otra vez.
- Pues yo voy a adelantar el reloj 25 días, con lo cual ya estoy de vacaciones de Semana Santa. ¡Hazte unas torrijas, Puto Bocazas!

domingo, 20 de marzo de 2011

Discurso de un loro ante la asamblea de la ONU


Excelencias, vuecencias, excrecencias, truculencias, incontinencias y flatulencias varias:

Son momentos duros. Llegó el momento de las grandes decisiones y de las grandes palabras. Hablemos claro. A todos nosotros nos importa un huevo de loro el bienestar del pueblo libio. O de cualquier otro pueblo, para el caso. Lo que nos importa es el poder y la pasta, como es natural. Así que ha llegado el momento, una vez más, de meter mano a saco. Esta vez en Libia.

Habrá que gritar mucho que queremos evitar sufrimiento. Por supuesto, ninguna intervención nuestra ahorra sufrimiento a nadie, más bien al contrario. Ahí tenemos Afganistán o Iraq. Evitar sufrimiento no es el negocio. El negocio es la guerra interminable. Y el negocio es el negocio, no jodamos. Aunque la gente no aprecie nuestros esfuerzos, aunque las decisiones sean duras, debemos perseverar. Unos cuantos miles de amistosos misiles con el logo de Hello Kitty, y todos los libios serán felices y tendrán derecho a dos teléfonos móviles.

Sí, es lamentable que nos hayamos caído del guindo ahora, y nos demos cuenta de repente de que Gadaffi era un malandrín, cuando lleva dando por culo desde una fecha tan erótica como el 69. Pero hombre, un despiste lo tiene cualquiera. También pensábamos que Mubarak era un tío muy majete, en fin, qué decepción más grande, je, je. Cuando nos pregunten, nosotros diremos que no los conocíamos, y haremos un exorcismo gritando seiscientas sesenta y seis veces la palabra “dictador”. Esto nunca falla.

La intervención se hace necesaria, amigos. Además, imaginaros que quitan a Gadaffi y ponen a alguien que no nos gusta. Quita, quita. Hay que garantizar el proceso democrático. El proceso democrático que yo diga, quiero decir. Disculpen un momento, que beba un poco. ¡Glú, glú! Lo siento, es que me ha dado una arcada, es un efecto secundario de los discursos, ya saben. Aprovecho para decirles que lo mejor para las arcadas es una operación de extirpación de conciencia, por si alguno todavía tiene, je, je. Disculpen la broma sus prepotencias, que ya sé que no tienen esas mariconadas.

Voy concluyendo, porque tengo ganas de emborracharme. Por supuesto, ni puto caso a lo que hagan en Arabia Saudí, o Bahrein, que eso es otra cosa. Y que ningún demagogo me mencione a Israel, eh, que me cabreo. Así que, hala, a preparar los pepinos que sólo matan gadaffianos, y aquí paz, y después pasta.

Por cierto, si alg
uien ha visto a Bin Laden, que llame al 091, porfa.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Insurrección en los grandes almacenes

- ¡Troglo! – me dijo mi loro, Puto Bocazas, al tiempo que se bebía un cubata de quince litros (los loros pueden hablar y beber cubatas a la vez, son ventrílocuos) - ¿Has visto este libro de “La insurrección que viene”? Estaba en la Casa del Libro, 10 euros.
- Ya lo conozco. ¿No lo habrás comprado, Puto Bocazas? Me lo bajé de Internet hace mucho. ¡Uy, perdón, que no se puede decir internet! ¿O lo que no se podía decir era bajar? ¡Qué duda!
- ¿Comprarlo? Lo he mangado, obviamente.
- Ah, bueno. Una cosa es bajarse cosas de internet, pero robar no pasa nada.
- Me lo he leído y es un libro de lo más revolucionario e insurreccionista. Casi que vengo con ganas de tomar la Bastilla.
- Así es, Puto Bocazas. Allons enfants de la patrie, y demás familia.
- Pero aquí hay algo que no me cuadra, Troglo. Hasta insinúa que en Francia han detenido gente por tener ese libro.
- Sí, algo así. Acuérdate de la policia del pensamiento.
- No lo dudo pero, un libro tan la leche de antisistema, ¿y se vende en la Casa del Libro o en el Corte Inglés? Si escribes un libro revolucionario, un libro que sea una andanada al sistema, ¿lo haces en una edición guapetona y lo vendes a 10 euros en grandes superficies?
- Tal que suena paradójico, Puto Bocazas. Pero ya sabes que el capitalismo te vende hasta la soga para ahorcarle.
- No le busques tres pies al loro que no tiene sentido, Troglo. ¡Y no te bebas mi cubata! Si tu objetivo es difundir la insurrección lo regalas, lo repartes por la calle en fotocopias, lo distribuyes por Internet, o lo tiras desde un globo.
- ¿Te huele a insurrección para exquisitos, Puto Bocazas?
- Me huele a revolución de salón, Troglo, a camiseta del Che de Dolce&Gabanna, para progretas que buscan emociones prohibidas. ¡Ah, fíjate, me pueden detener por tener este libro, qué malo soy, qué emoción! Pero para mí que eso de ser antisistema es otra cosa. ¿Qué es ser antisistema, Troglo?
- ¿Qué es antisistema, Puto Bocazas? ¿Y tú me lo preguntas? Antisistema eres tú.
- Que no toques mi cubata.

martes, 22 de febrero de 2011

Breve gilipollez

Paseaba yo por la calle del Macacoide Guripa cuando una idea brotó en mis alteradas meninges:

- Este mundo es absurdo – me dije – y me tiene harto. Pero puedo hacer una cosa, inventarme un mundo más absurdo aún, de modo que éste fuera agradable por comparación. Así, cuando me empezara a cabrear con el mundo, sólo tendría que compararlo con el mundo imaginario y así se me reduciría el cabreo.

Así que me puse a ello. Pero no me sale nada. ¿Peor aún? Ummm, sólo se me ocurre algo como esto:


lunes, 7 de febrero de 2011

El diablo y el loro y viceversa

Esta historia me la contó el otro día mi loro, Puto Bocazas, así que, con toda probabilidad, es mentira, pero bueno. Dice que iba dando un tranquilo paseo cuando sintió sed y se metió en un bar a refrescarse el gaznate. Cuál no fue su sorpresa al descubrir en aquel bar, acodado en un rincón de la barra, al Demonio.

Veréis, el loro siempre ha sido conocido por sus malas compañías, por lo que él y el Demonio se tratan bastante. Así que, ni corto ni perezoso, se acercó hasta el Maligno, y le dijo:

- ¡Pero hombre, Satanás! ¿Tú por aquí? ¡Cuánto me entristezco de verte!

Claro, al Diablo no se le puede decir “cuánto me alegro de verte”, sería un insulto. En fin, a lo que iba. El Diablo dijo entonces:

- ¡Hombre, si es Puto Bocazas! Yo también me entristezco de verte. Tómate algo, que invito yo.
- Se agradece, Belcebú. Y ¿qué haces por aquí? ¿Cómo es que no estás maquinando grandes maldades, o tentando a ermitaños, o introduciendo pensamientos libidinosos en las mentes jóvenes?
- ¡No me hables! ¡Este trabajo ya no es lo que era, Puto Bocazas! Ahora hay demasiada competencia. Cualquier tontainas con un poco de mala baba se cree ya el Señor de las Moscas.
- ¿Qué me dices?
- No es broma. Entre Berlusconis, Bushes, y demás familia, me están dejando sin trabajo. ¡Todo está lleno de diablos de medio pelo, Puto Bocazas! ¡Como esos jefecillos que putean a sus empleados y se creen que son algo! ¡O esos chupatintas que deshaucían a la gente, y ya se sienten la releche! ¡O esos politiquillos que choricean, maquiavelos de vía estrecha! ¡O esos hombrecitos de negocios que te estafan! ¡Y ni siquiera tienen carrera, que yo soy Ángel Caído! ¿Eso es maldad, Puto Bocazas, eso es maldad? ¡Eso es una mierda! ¡Para hacer el Mal hay que tener clase!

Al ver al Diablo tan alterado, Puto Bocazas le dio unos golpecitos en la espalda:

- Bueno, Satán, bueno, no te pongas así. La verdad es que ya no se valora el trabajo bien hecho, tienes toda la razón. Está todo lleno de malotes de opereta, te lo reconozco. El Mal, con mayúsculas, ya no existe. Lo de ahora no tiene glamour.
- ¡Ahí, ahí iba yo! ¿Tú te crees que el Mal puede ser representado por un tío calvo, con gafas, con barriga, que firma hipotecas? ¡No me jodas!
- Se me ocurre una cosa, Pedro Botero. ¡Vamonos de juerga a montar la de dios, uy, perdón, la del diablo!
- ¿Invitas tú? – ya sabéis que, como el diablo tiene todos los defectos, también es gorrón. Paga la primera para que te confies.
- Invito yo, que le he robado la cartera a Troglo (¡Grrr! ¡Maldita sea su loruna estampa!). ¡Vamos a hacer el mal a la antigua usanza!
- ¡Je, je, je! Van a saber lo que es ser profesionales.

Por suerte, había cancelado las tarjetas, pero les dio igual, porque se fueron sin pagar de todos los sitios. Y es que ya nada es lo que era, tiene razón el Diablo. Hasta para ser malo hay que tener categoría. Yo conozco muchos diabluchos de garrafón, ¿vosotros no? Si ya lo decía Facundo Cabral.

sábado, 22 de enero de 2011

Money is in the air

Hemos de reconocer que, tras años y años de mal uso, el aire que respirábamos estaba hecho unos zorros. Industrias, calefacciones, tubos de escape y mierdas varias habían polucionado el asunto de mala manera. El motivo de este desastre era muy sencillo: el aire no se cuidaba porque, como era de todos, pues ancha es Castilla, todo el mundo pasaba y hacía lo que le daba la gana. Ya se sabe, lo público nadie lo cuida. Así que se decidió privatizar el aire, que es como las cosas funcionan. El mercado lo arregla todo.

Ahora, las distintas empresas te ofrecen su aire, que te llevan a casa en cómodas bombonas. Puedes elegir entre diferentes modelos: si tienes pasta, “Aire de los Alpes”, “Abril en los Pirineos”, o mi favorito, “Triple Aire”, con 3 veces más oxígeno que cualquier otro aire. El aire que respiras habla de ti, y éste es un aire con glamour. Si estos modelos no están a tu alcance en el momento actual, no te preocupes, hay ofertas para todos los bolsillos. Tienes el modelo “Metro”, “Atasco en Tokio”, el “Ciudad de Méjico”, y, para los que de verdad quieren ahorrar, el “Pozo Minero”. Si tu poder adquisitivo tampoco llega para los formatos económicos, el mercado sigue teniendo soluciones, con el circuito de aires de segunda mano y seminuevos, donde puedes encontrar gangas apenas respiradas.

En el caso de que estés tan pillado que tampoco puedas acceder al aire de segunda mano, no te preocupes. Corporación Mierdoestética te implanta unas branquias y te las financia a 4 generaciones. ¿No es éste un mundo feliz?