Bueno, para cerrar este mes de mujeres y jazz (esto no significa que a partir de ahora no vaya a sacar ninguna) vamos con una de la casa: la bajista Giulia Valle.
Aunque Giulia nació en Italia, en la bonita ciudad de San Remo, donde se celebra ese festival de la canción tan....tan...., bueno, el festival de San Remo, aunque ella nació en Italia, decía, lleva ya muchos años en Cataluña, haciendo su aportación al jazz patrio. Además de tocar el contrabajo, también compone, y bien, por cierto.
A pesar del cierto revuelo que provocó en los últimos años la aparición de Esperanza Spaulding, no hay muchas mujeres contrabajistas, la verdad. Parece un instrumento más de hombres fornidos, je, je. Quizá también es un instrumento en apariencia poco atractivo. Vale, parece un poco soso, pero su función es importantísima. Realmente, el bajo manda, es el “ancla” del grupo, el que te dice por dónde andas. Y eso resulta más evidente cuando el/la bajista es el líder del grupo, claro está. Por supuesto, puede hacer muchísimas cosas más, el contrabajo también “canta”, que se lo digan a pioneros del arte como Jimmy Blanton, o Cachao, sin los cuales las cosas no hubieran sido lo mismo.
Pero hablábamos de Giulia Valle. Os invito a descubrir su bajo en este “Ramblin”, tema de Ornette Coleman, en el que la amiga Giulia se acompaña de los saxofonistas Martí Serra y “Pintxo” Villar, el pianista Guillermo Klein y el batería David Xirgú. Aguzar las orejas.
