¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!- ¿Diga? ¡Al habla Lolo Marrones, Director de Operaciones! (siempre digo frases ocurrentes cuando cojo el teléfono, como “Instituto Anatómico Forense, ¿dígame?” o cosas por el estilo. A lo mejor por eso me llama tan poca gente).
- ¿Troglo? Déjate de chorradas, que soy yo.
- ¡Hombre, Puto Bocazas, el loro errante! Oye, ¿no me estarás llamando desde el futuro, que seguro que cuesta un pastón la conferencia?
- No, ya estoy de vuelta en el presente.
- ¿Sí? Pues hay algo que no me cuadra. ¿Por qué no te has materializado directamente en casa? ¿Y por qué he recibido tantos avisos de que te han visto por ahí? ¿No será que no has estado en el futuro ni nada, sino que te has pasado una semana por ahí de juerga y llamas porque te has quedado sin dinero? ¿Eh? ¿Eh? ¿Eh?
- ¡Qué no, coño! En primer lugar, los avistamientos de loros son muy comunes, además de que seguro que los que me han visto son reconocidos chiflados, de esos con los que te relacionas tú. En segundo lugar, hay un motivo científico para que no me materialice en casa. Ya te explique que en el futuro España es un Carrefour en toda su extensión. Entonces es jodidísimo apuntar porque todo es igual, lleno de estanterías por todas partes. Así que el tejido espaciotemporal se pone de oferta y apareces siempre en un Carrefour.
- ¿O sea que si vuelves atrás desde el carrefuresco futuro siempre reapareces en un Carrefour del presente?
- Sí. Además en uno cualquiera, al azar.
- Son la hostia, con tal de que compres, lo que inventan. ¿Y en cuál has aparecido tú?
- En el del Puerto de San Glorio.
- ¿En San Glorio hay un Carrefour?
- Justo encima de los osos. Los ecologistas se iban a oponer, pero es que lo tienen todo tan barato últimamente que es irresistible. ¡Fíjate, Troglo! ¡Dos pares de guantes de lana por 1,95! ¿No es increíble?
- ¿Y para qué quieres tú guantes si no tienes dedos?
- Me los podría poner en las patas.
- Puto Bocazas, ¿tú te has parado a pensar el aspecto tan ridículo que tendrías con los guantes de lana en las patas? ¡Parecerías un palmípedo!
- ¡Grrr! ¡Eres un aguafiestas! Bueno, voy para allá. Quería avisarte de que pongas el vídeo a grabar, que hoy me entrevistan en la tele.
- ¿Qué? ¿En qué programa?
- Me va a hacer una entrevista en directo Ñaki Vacilondo.
- ¿Ñaki Vacilondo, nada menos? ¿A santo de qué te va a entrevistar a ti?
- ¿No está claro? ¡Por ser el primer loro que viaja al futuro!
- ¡A ver, a ver si nos entendemos, Puto Bocazas! Tú eres una invención mía, así que si a alguien tiene que entrevistar Ñaki Vacilondo es a mí.
- ¿Detecto cierta envidia porque tú sólo has salido en la hoja parroquial de tu empresa?
- ¡Eh! ¡Qué yo he salido en el Metro, y en el 20 Minutos! ¡Y en la revista “Glamour”!
- Ya ves tú qué cosa. Además, ya sabes que muchas veces los personajes superan a sus autores. ¿Se acuerda alguien del tío que inventó a Superman? Pues lo mismo pasa aquí. Yo no tengo la culpa de que el personaje tenga una personalidad más atractiva que el autor, Troglo.
- ¡Serás idiota! ¡Tú eres una parte de mi personalidad! Y además, igual que te creé a ti, puedo eliminarte, y crear otro personaje.
- Ni hablar, Troglo. Mis fans te colapsarían el mail, y tendrías que resucitarme. Estamos condenados a seguir juntos. ¡Qué le vamos a hacer! Ya comentaré en la tele que, si no hubiera sido por ti, yo no sería nadie y eso, esas cosas que se dicen en la ceremonia de los Oscar, y que nadie se cree, je, je.
- ¡Grrr!
- ¡Corto y cierro, que la fama me espera!
- ¡Espera! ¿No hay nadie de ONO por ahí?
- Pues no parece, ¿por qué?
- Bueno, si ves a alguien de ONO, le metes una hostia de mi parte, que siguen sin ponerme la ADSL.
- ¡Hecho! Y ahora sí que me piro.
……..(bueno, ahora hay que esperar que pase el tiempo y empiece el programa. Tic, tac, tic, tac,…)
Bueno, ya empieza el programa del Ñaki Vacilondo. Todavía no me lo creo pero, efectivamente, ahí está el Puto Bocazas, sentado en un sillón al lado del mismísimo Ñaki.
- Señoras y señores, esta noche vamos a poder entrevistar al primer loro que ha viajado al futuro. Señor Puto Bocazas, buenas noches.
- Hola, Ñaki.
- Puede llamarme señor Vacilondo.
- Sí que podría, Ñaki, pero lo cierto es que paso.
- ¡Grrr! En fin, vamos a lo que nos interesa. ¿Cómo es el futuro?
- Pues verás, Ñaki, el futuro es un desastre, lo que no tiene nada de raro si uno se fija en el presente. El problema principal es que el planeta está regido por imbéciles, en lugar de estarlo por loros, pero esto va a cambiar porque tengo unos planes de dominación del mundo brutales. La primera medida…
- Gracias por su tiempo, señor Puto Bocazas, ahora tenemos que pasar a publicidad.
- ¿Cómo?
- Claro. De los quince minutos de entrevista, catorce son anuncios.
- ¡De eso nada! He aprendido en el futuro un método de hipnotismo a través de las ondas hertzianas, y lo voy a poner en práctica ahora mismo para dominar el mundo. ¡Escuchadme, habitantes de la Tierra…!
- ¡Seguridad! ¡Llévense a este loro comunista que no deja salir la sagrada publicidad!
¡Ayvá, el Vacilondo le está señalando con el dedo, con lo que le molesta eso al Puto Bocazas!
- ¡Aayy! ¡Ay, qué picotazo! ¡Mi dedo, qué dañooo!
¡Jo, jo, jo, jo! Lo veía venir. ¡Y ahora hay un montón de gente intentando coger a Puto Bocazas, pero ha despegado, y está soltando picotazos en vuelo rasante! ¡Jo, jo! ¡Ay, coño, creo que me he desencajado la mandíbula de reírme! ¡Jo, jo, jo! ¡Ah, el loro se escapa por un conducto de ventilación! ¡Jo, jo, jo, jo!
¡Ay! Se me caen los lagrimones de risa. Debía esperarme algo así, este bicho es un terrorista. ¿Eh? Oigo unos picotazos en la ventana. A ver…
- ¡Ábreme ya, coño, qué hace frío!
- ¡Puto Bocazas! ¡Dame un abrazo, tío! ¡Jo, jo, lo que me he reído! Debí figurarme que tenías algún plan de los tuyos.
- ¡Yo no le veo la gracia! ¡Me han censurado y no he podido poner en práctica mi plan! ¡Se van a cagar!
- Cuando le metiste el picotazo en el dedo al Vacilondo, creía que me moría de risa.
- Sí, ¡je, je! Le di con todas mis ganas. ¡Pues no se pone a señalarme, el gilipollas! Se va a tener que contar los trozos de uña con calculadora, ¡Jo, jo!
- ¡Jo, jo! ¡Vaya noche! En fin, ¿no me vas a contar tus aventuras en el futuro?
- Es que tengo mono de jazz, Troglo. Vamos a tocar algo y luego te cuento. Lo primero, me voy a hacer un cubata jandermétal. Y toma, te he traído un saxo tenor nuevecito del futuro.
- ¡Qué detalle, Puto Bocazas! Pero es exactamente igual que los que hay ahora.
- Pues claro, ¿qué esperabas, una central nuclear con lengüeta? Los instrumentos siguen siendo como está mandao. Eso sí, puedes presumir de tener el saxo más nuevo del mundo, porque como es del futuro ni siquiera se ha fabricado todavía.
- ¿Y cómo lo puedo tener en las manos entonces?
- ¡No empecemos con las paradojas, que las carga el diablo! Vamos a lo nuestro.
- A mí se me está poniendo cara de Wardell Gray.
- Y a mí de Dodo Marmarosa, por ejemplo. ¿Dónde está mi piano? A por ello. “One for Prez”.
Y así fue la cosa, más o menos.
PD: Ante las insistentes preguntas que nos han llegado, la receta del cubata jandermétal es la siguiente: se llena el vaso hasta arriba de whisky de garrafa, te lo bebes, y luego se introduce el dedo (la garra en el caso de que seáis loros) en una botella de Coca Cola y te lo chupas.
Y es verdad que ha salido en la revista “Glamour”. Hala, poneros a buscar.
Por cierto, debido al Alzheimer, resulta que también tengo repetido el “A swinging affair”, de Dexter Gordon. ¿Alguien lo quiere?
