Hoy me he despertado y he dicho: “¡Anda, si hoy es sábado! ¡Qué bien!”. Y mi loro, Puto Bocazas, me ha dicho:
- ¿Cómo sábado? Si hoy es jueves
- ¿Puedes demostrarme que es jueves? - le he dicho yo.
- Mira el calendario, capullo. Jueves, 13 de marzo.
- ¿Y qué? Esa fecha no es más que una convención. Seguro que hay países donde, ahora mismo, no es jueves. Es miércoles, o viernes. ¿A qué sí?
- Bueno, claro, por el cambio horario…
- ¿Y qué sentido tiene eso, Puto Bocazas? Si es jueves, es jueves, tío. ¿Cómo va a ser jueves aquí y en otro sitio no?
- A ver, Troglo, no empieces con tus gilipolleces.
- Fíjate los chinos. O los musulmanes. ¡Si viven en un año diferente! Si para nosotros es 2008, y para Ku Ñao es, a lo mejor, 30015. Joder, pues si ni el año coincide, ¿por qué tiene que ser jueves? A ver, ¿quien tiene razón, estamos en 2008 ó en 30015?
- Bueno, depende del punto de vista, de cuando empieces a contar…
- Ahí está, si yo puedo empezar a contar por donde me salga de los huevos, entonces hoy puede ser sábado perfectamente. ¿O no?
- Bueno, visto así…
- Además, ¿cuantos jueves ha habido desde el principio de la Creación?
- ¡Yo que sé! ¡La hostia!
- ¿Ves? Tantos, que es chungísimo contarlos. Y además por el medio ha habido guerras y follones de todo tipo, luego es facilísimo que se haya perdido la cuenta varias veces, ¿no?
- Sí, cuando lo de la bomba de Hiroshima seguro que perdieron la cuenta.
- O en Vietnam, tío. A ver, si a ti te están tirando napalm y agente naranja por un tubo, te vas a preocupar si es jueves o martes, no jodas. Seguro que perdieron la cuenta y luego empezaron otra vez al tun tun, por un lunes, por ejemplo. Así que hoy puede ser perfectamente sábado, o cualquier otro día.
- ¿Sabes qué? Me has convencido. Vamos a seguir sobando.
¡Riiing!¡Riiing!¡Riiing!
- ¡Coge el teléfono, Puto Bocazas!
- ¿Y por qué no lo coges tú, si a mí nunca me llaman? ¡Grrr! ¿Sí? ¿Dígame?
- ¿Oiga? Soy la madre de Troglo, ¿con quien hablo?
- Soy Puto Bocazas, señora Jones.
- ¿Dónde está mi hijo?
- Está sobando, mayormente.
- ¿Ya está otra vez con la gilipollez esa del jueves que es sábado?
- Mismamente.
- ¡Yo! (esto quiere decir “la madre que lo parió”, pero dicho por tu propia madre suena raro). ¡Dile que se levante ahora mismo y se vaya a currar, que como vaya yo para allá se va a cagar!
Así que me he venido a la oficina. ¡Vaya mierda de sábado!
- ¿Cómo sábado? Si hoy es jueves
- ¿Puedes demostrarme que es jueves? - le he dicho yo.
- Mira el calendario, capullo. Jueves, 13 de marzo.
- ¿Y qué? Esa fecha no es más que una convención. Seguro que hay países donde, ahora mismo, no es jueves. Es miércoles, o viernes. ¿A qué sí?
- Bueno, claro, por el cambio horario…
- ¿Y qué sentido tiene eso, Puto Bocazas? Si es jueves, es jueves, tío. ¿Cómo va a ser jueves aquí y en otro sitio no?
- A ver, Troglo, no empieces con tus gilipolleces.
- Fíjate los chinos. O los musulmanes. ¡Si viven en un año diferente! Si para nosotros es 2008, y para Ku Ñao es, a lo mejor, 30015. Joder, pues si ni el año coincide, ¿por qué tiene que ser jueves? A ver, ¿quien tiene razón, estamos en 2008 ó en 30015?
- Bueno, depende del punto de vista, de cuando empieces a contar…
- Ahí está, si yo puedo empezar a contar por donde me salga de los huevos, entonces hoy puede ser sábado perfectamente. ¿O no?
- Bueno, visto así…
- Además, ¿cuantos jueves ha habido desde el principio de la Creación?
- ¡Yo que sé! ¡La hostia!
- ¿Ves? Tantos, que es chungísimo contarlos. Y además por el medio ha habido guerras y follones de todo tipo, luego es facilísimo que se haya perdido la cuenta varias veces, ¿no?
- Sí, cuando lo de la bomba de Hiroshima seguro que perdieron la cuenta.
- O en Vietnam, tío. A ver, si a ti te están tirando napalm y agente naranja por un tubo, te vas a preocupar si es jueves o martes, no jodas. Seguro que perdieron la cuenta y luego empezaron otra vez al tun tun, por un lunes, por ejemplo. Así que hoy puede ser perfectamente sábado, o cualquier otro día.
- ¿Sabes qué? Me has convencido. Vamos a seguir sobando.
¡Riiing!¡Riiing!¡Riiing!
- ¡Coge el teléfono, Puto Bocazas!
- ¿Y por qué no lo coges tú, si a mí nunca me llaman? ¡Grrr! ¿Sí? ¿Dígame?
- ¿Oiga? Soy la madre de Troglo, ¿con quien hablo?
- Soy Puto Bocazas, señora Jones.
- ¿Dónde está mi hijo?
- Está sobando, mayormente.
- ¿Ya está otra vez con la gilipollez esa del jueves que es sábado?
- Mismamente.
- ¡Yo! (esto quiere decir “la madre que lo parió”, pero dicho por tu propia madre suena raro). ¡Dile que se levante ahora mismo y se vaya a currar, que como vaya yo para allá se va a cagar!
Así que me he venido a la oficina. ¡Vaya mierda de sábado!
