
Sarah Vaughan. ¡Uau, uau! Iba a llamar a esta cosa “La noche que conocí a Sarah Vaughan”, pero me suena que eso ya lo he hecho alguna vez. Así que no.
¡Qué voz, criaturas, qué voz! Cuando Sarah Vaughan era un bebé y lloraba a grito pelado, los vecinos abrían las ventanas para poder oírla. ¡Qué voz, criaturas, qué voz! Era capaz de cantar la sintonía de Mazinger Z y hacerte saltar los lagrimones de felicidad. Además de cantar, interpretaba. Una actriz de la voz.
¿Cómo lo hacía? Sin ningún esfuerzo aparente, era capaz de pasar de lo más alto a lo más bajo. Era ultrasónica, supersónica, subsónica. Emitía notas que todavía no podemos oír. Cuando la raza humana evolucione y nos convirtamos en enormes orejas con gafas, es posible que lleguemos a captar todo lo que cantó.
Para los que no sepan lo que es el “scat”, escúchenmela improvisar. Para los que no sepan lo que es el “swing”, ¿quien tenía más swing que Sassy?
- ¡Ella Fitzgerald!
Ya salió el listo. Esperar un momento que tape con un edredón insonorizado la jaula de este loro bocazas que tengo. Está bien, de acuerdo, Ella es la definición del swing, ¡pero nadie más swingeaba mejor que Sarah!
Y ya vale de rollos, vamos a lo que importa. En la foto podéis ver a Sassy con parte del grupo que la acompaña en esta grabación: el flautista Herbie Mann, ese trompeta escondidillo que ya deberíais haber identificado como Clifford Brown, y el saxofonista Paul Quinichette, el hombre que tocaba más parecido a Lester Young que el mismo Lester Young, y al que Lester Young le puso el cariñoso apodo de “Miss Q”. Bueno, cariñoso, no, se lo puso con bastante mala hostia. El resto del grupo, que se movió y no salió en la foto, son Jimmy Jones al piano, Joe Benjamín al bajo y Roy Haynes en la batería.
Este tema se llama “Lullaby of Birdland”. Flipad con sus improvisaciones a partir del 2:14, más o menos. Creo que Herbie se tragó la flauta, y hubo que sacársela con un imán. Salud.
¡Qué voz, criaturas, qué voz! Cuando Sarah Vaughan era un bebé y lloraba a grito pelado, los vecinos abrían las ventanas para poder oírla. ¡Qué voz, criaturas, qué voz! Era capaz de cantar la sintonía de Mazinger Z y hacerte saltar los lagrimones de felicidad. Además de cantar, interpretaba. Una actriz de la voz.
¿Cómo lo hacía? Sin ningún esfuerzo aparente, era capaz de pasar de lo más alto a lo más bajo. Era ultrasónica, supersónica, subsónica. Emitía notas que todavía no podemos oír. Cuando la raza humana evolucione y nos convirtamos en enormes orejas con gafas, es posible que lleguemos a captar todo lo que cantó.
Para los que no sepan lo que es el “scat”, escúchenmela improvisar. Para los que no sepan lo que es el “swing”, ¿quien tenía más swing que Sassy?
- ¡Ella Fitzgerald!
Ya salió el listo. Esperar un momento que tape con un edredón insonorizado la jaula de este loro bocazas que tengo. Está bien, de acuerdo, Ella es la definición del swing, ¡pero nadie más swingeaba mejor que Sarah!
Y ya vale de rollos, vamos a lo que importa. En la foto podéis ver a Sassy con parte del grupo que la acompaña en esta grabación: el flautista Herbie Mann, ese trompeta escondidillo que ya deberíais haber identificado como Clifford Brown, y el saxofonista Paul Quinichette, el hombre que tocaba más parecido a Lester Young que el mismo Lester Young, y al que Lester Young le puso el cariñoso apodo de “Miss Q”. Bueno, cariñoso, no, se lo puso con bastante mala hostia. El resto del grupo, que se movió y no salió en la foto, son Jimmy Jones al piano, Joe Benjamín al bajo y Roy Haynes en la batería.
Este tema se llama “Lullaby of Birdland”. Flipad con sus improvisaciones a partir del 2:14, más o menos. Creo que Herbie se tragó la flauta, y hubo que sacársela con un imán. Salud.
