Pues estaba yo echando una partidita de póker con mi loro, Puto Bocazas, cuando de repente abrió su malvado pico y dijo:- ¡Jua, jua, jua! Te vuelvo a fundir, Troglo. Tengo Pentateuco de reyes. ¡Hala, apoquina!
El Pentateuco de reyes es una jugada bastante espectacular, que consiste en tener cinco reyes de cada palo. Sí, esto supone que el loro tiene 20 cartas en sus tramposas garras.
- Puto Bocazas, ¿no puedes ser un poquito más discreto haciendo trampas? Tienes más morro que un consultor. Además, eso de ahí no es un rey, es un cupón de la ONCE.
- Ejem, bueno, vale, es un cupón de la ONCE, pero sale el careto de Carlos Quinto, así que cuenta como rey.
- ¡Qué Carlos Quinto ni Chindasvinto! Si es un dibujo de la catedral de Santiago.
- Vaya, Troglo, je, je, no se te pasa una, tienes vista de águila culebrera. Bueno, pues mejor me lo pones. ¿Quién vive en la catedral de Santiago? Pues Dios. ¿Y no es Dios un rey? ¡Coño, es Rey de Reyes, o sea que fíjate! Mejor jugada todavía.
- O sea que la única manera de ganarte sería tener una escalera de arcángeles lo menos, ¿no?
- Yo diría más bien que un full de Sagrada Familia y Arcángeles.
- Me rindo, Puto Bocazas. Tus chifladuras son demasiado para mi delicada mente. ¿Por qué no dices algo profundo, que es lo que busca la gente en este blog?
- Entonces debo recomendarles la lectura de las obras completas de Vagazo Zanganoff, el filósofo ruso que demostró científicamente que el trabajar produce cansancio, además de mala hostia.
- Efectivamente, Puto Bocazas, aquí somos fieles seguidores de Zanganoff, y procuramos no clavarla. Me encanta su “Tumbado en las estepas del Asia Central”. ¿Y que me dices de Perrunno Vagonetti y su magna obra, “Piu vaggo che la ostia”? En ella sostiene que “si Dios sólo curro seis días en toda la eternidad, ¿por qué voy a currar yo más?”. ¡Así se habla!
- Sublime obra. Cuenta la leyenda que a Vagonetti le crecieron patatas en las zapatillas, de no moverse.
- Tampoco es eso, Puto Bocazas. ¿No crees tú que, igual que en las cajetillas de tabaco, en los contratos de trabajo tendría que venir una advertencia sobre lo malo que es el trabajo para la salud? Algo así como “Trabajar acorta su vida”. O “Trabajar provoca impotencia”. A ver si así escarmienta la gente, que no hace más que currar.
- O “Trabajar aumenta su mala hostia y la de los que están a su alrededor”, je, je.
- Sobre todo, hay que educar a las nuevas generaciones, que son el futuro ¿Qué les recomendarías a los niños que nos leen, Puto Bocazas?
- Amiguitos, no trabajéis nunca, es malísimo para todo. Si necesitáis dinero, robarlo. Pero mejor, no salgáis de la cama y así nunca necesitaréis dinero para nada. Y no olvidéis multigarrafonizarse y entorrijarse.
- Amen.
Niños y niñas, hacer caso al loro.
P.D.: Imagen tomada prestada de dougsart.blogspot.com.
