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sábado, 30 de enero de 2010

A Jotadé, con amor y sordidez

¿De verdad les interesa lo que voy a contarles? Debo advertirles que soy el mentiroso más fantástico que puedan imaginarse. Es terrible. Quizá por eso me han mandado aquí, a este lugar reposado y tranquilo, a reponerme un poco.


Las cosas empezaron cuando me eché. El directorio de operaciones es un lugar con mucho nivel, de verdad. Me advertí muchas veces que tenía que aplicarme, pero no me hice caso. Así que me expulsé a mí mismo. Esto fue en el año, er, pues no me acuerdo exactamente, pero bueno. Fue justo antes de la guerra con los esquimales. Del día me acuerdo muy bien. Era un día de cielo azul tan azul que recordaba casi el periodo azul de Daumier-Smith, en serio. Pensé, vaya, qué día tan perfecto para el pez platano, y yo aquí, dirigiendo operaciones. Así que me dije: levantad, carpinteros, la viga del tejado. Y eso fue todo.


Mi loro, Puto Bocazas, viene a verme casi todos los fines de semana. Me cuenta como le va al tío Wiggly en Connecticut, las historias de la familia Glass, Frany y Zooey, o las extrañas aventuras del hombre que ríe. Y me trae whisky. De centeno, por supuesto.


Tiene gracia. No cuenten nunca nada a nadie. En el momento que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo. Creo que hasta al chiflado de J.D. le extraño un poco.

jueves, 1 de enero de 2009

Pues Feliz Año Nuevo


Pues eso, Feliz 2009 a todos, y muchas gracias por pasar por aquí. Espero que sigamos dándole caña mucho tiempo.


Acabé 2008 con un adios, el de Freddie Hubbard, y quiero empezar 2009 con algo más agradable, con un cumpleaños. Hoy cumple 90 añazos de “enfant terrible” Jerome David Salinger, ese tipo tan raro que, hace ya años, me dejó sin aliento con una novela llamada “El guardián entre el centeno”. Felicidades.