Haiti es un país que está al lado de la República Dominicana. Hoy, se calcula que unas 100.000 personas han muerto a causa de un terremoto.
Esto nos asombra y causa pavor. Es lo que tienen los grandes números. Sin embargo, hay números que siempre están ahí, pero no los vemos. Por ejemplo, el 80% de la población está por debajo del umbral de la pobreza. Más del 50% ni siquiera llega a eso, está por debajo del umbral de la ¿miseria? Más de dos terceras partes de la población activa viven de la ¿economía? sumergida o, llamémosle informal. Este es también el primer país en que los propios esclavos abolieron la esclavitud, de forma perdurable. Y el segundo país de América en conseguir su independencia, tras los Estados Unidos. El país que derrotó a los ejercitos de Francia, España y Gran Bretaña El mismo donde la esperanza de vida de un varón es de 59 años, siendo muy optimistas. El mismo al que ya sólo le quedan un 2% de sus bosques.
Como véis, en Haití no preocupa mucho la cuesta de enero. O la crisis de las hipotecas. Se mueren de asco en cualquier época.
Yo estuve allí, hace ya tiempo. Y confieso que no veía el momento de irme. Sólo ir por la calle es abrumador. El infierno existe, tíos. Está a la izquierda, según se mira, de la República Dominicana.
Nuevamente, y como siempre, una desgracia nos viene a recordar que existen. A mí, el primero. Ya sé que es una burrada, pero a lo mejor ellos dicen, bueno, por lo menos, cuando hay terremoto, o huracanes, u otras putadas, se nos ve un poco en la tele y nos mandan ayuda. Algo es algo.
Esto es Hatí. Y no es una catástrofe puntual. Es una catástrofe permanente. Crónica.
- Y ahora, ¿qué vas a hacer, Troglo?
Esa es, como no, la voz de mi loro, Puto Bocazas. Le puse bien el nombre.
