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domingo, 1 de febrero de 2009

Melba Liston, el jazz y las mujeres

Bueno, pues hoy me toca una mujer del jazz. “Ah, una cantante”. Pues no, no es una cantante. ¿Mujer, jazz, y no es cantante? Pianista, entonces. Pues no, tampoco es pianista. ¿No es pianista? ¿Ni organista? Ni organista. ¿Flautista, quizá? Tampoco es flautista. ¿Pues qué era? Trombonista. ¿Una mujer tocando el trombón? ¡Anda, vete por ahí!


Pues sí, aunque no sea nada habitual, mujeres hubo que se dedicaron al trombón, y más de una, pero quizá la más conocida haya sido Melba Liston. Y a punto estuvo de no serlo, ya que durante un tiempo tuvo que trabajar como administrativa. ¿Por qué? Adivinad. Le era muy difícil encontrar curro de trombonista porque...efectivamente, porque era una mujer. Agradezcamos a Dizzy Gillespie, entre otros, que la diera trabajo.


¿Por qué, tantos años después, sigue habiendo tan pocas instrumentistas en la música, y en el jazz en particular? En clásica hay ya muchas mujeres. En jazz vocal, están más que bien representadas, pero, excepto en el piano y afines con las Krall, Elias, Mary Lou Williams, Bley, Akiyoshi, etc, hay poquísimas en el resto de instrumentos. ¿Acaso es el piano un instrumento más “femenino”? Hay algunas excepciones, como las saxofonistas Candy Dulfer (mega-smooth) o Carolin Breuer, o baterías como Susie Ibarra, pero son muy contadas. ¿Por qué? ¿Alguien lo sabe?


Bueno, misterios aparte, y siguiendo con Melba, además de trombonista, fue una arreglista y compositora excepcional, (de lo que pueden dar fe tanto Dizzy como Randy Weston, por ejemplo) a la que aún no se ha reconocido lo suficiente.


Quizá no es este “Wonder why” el tema que me parece más característico suyo, pero es que en la mayoría de las grabaciones que tengo de ella toca integrada en una orquesta, o con tres o cuatro trombones más, con lo cual es francamente difícil oirla, o los solos son demasiado cortos. Aquí, por lo menos, os hacéis una idea de su sonido, ya que lleva toda la melodía. La acompañan ¡tres! trombones más, que quedan en un segundo plano, Jimmy Cleveland, Slide Hampton y Frank Rehak, el pianista Ray Bryant, George Tucker al bajo y Frank Dunlop a la batería.Allá vamos.