sábado, 4 de junio de 2011

Portadas que le gustan al loro


- ¡Puto Bocazas! – dije, llamando a mi malvado loro, Puto Bocazas - ¿Has sido tú el culpable de subir este disparate de portada?
- Troglo, siempre me sorprende tu agudeza mental. ¿Cómo lo has podido averiguar? ¿Te ha dado la pista lo de “Portadas que le gustan al loro”?
- ¡Menos guasa, listo! ¿No sabes que en este blog sólo se suben portadas de arte y ensayo? ¿Cómo se te ocurre subir ésta?
- Para evitar la catástrofe, Troglo. Eres tan vago que llevas un siglo sin publicar nada, por lo que las audiencias caen en picado, así que era urgentísimo poner un post, el que fuera, para volver a primera línea. ¿Así me lo agradeces?
- ¿No sabes que estoy muy ocupado haciendo la revolución? Mira, pedimos que se cambie la ley electoral.
- ¿Cambiar la ley electoral es hacer la revolución? ¡Ni me acerques ese papel, so reformista!
- ¡Je, je, je, ya sabía yo que te ibas a cabrear! Pero no me cambies de tema, Puto Bocazas. ¿Cómo se te ha ocurrido subir esa alucinógena portada de Rogerio Duprat y su banda tropicalista? ¡Mira el careto de Rogerio, con ese pedazo de gafas, mirando con codicia a la muchachota de arriba! ¡Qué cosa!
- Porque los loros somos tropicales, Troglo, así que nos gusta lo tropicalista. Y, además, me sirve para rendir homenaje a mi pariente Rogerio.
- ¿Qué pariente ni qué niño muerto?
- Troglo, eres un ignorante. Rogerio Duprat era un loro.
- ¿Qué era un loro? Puto Bocazas, ya te he dicho que no te bebas el limpiacristales cuando se acaba el güisqui, que no te sienta bien.
- ¿No me crees, Troglo? Pues mira esta foto de la contraportada y alucina.



- ¡Por las barbas de Esperanza Aguirre! Subido a una mesa, con esa postura chulesca, pecho henchido, mirada aviesa y alucinada, ...
- Y mira esos brazos en forma de alas.
- Sí, sí. Brazos en forma de alas, paticorto,...¡Increible, pero cierto, era un loro!
- ¿Qué es eso de paticorto? ¡Grrr! Pues claro que era un loro, pero de incógnito.
- ¡Un momento, aquí algo no cuadra! Bien sabido es que los loros no pueden sobrevivir en un ambiente privado de güisqui de garrafa, y no veo garrafa alguna al alcance de las zarpas de Rogerio. ¿Cómo se explica eso?
- No seas cándido, Troglo. ¿No te llama la atención ese extraño extintor sesentero? Servían para llevar güisqui de garrafa a alta presión sin que cantara mucho.
- Ya veo. Por eso lo mira medio de reojillo, deseando insuflárselo en cuanto se vaya el de la foto. Está bien, Puto Bocazas, me has convencido, era un loro, pero este post no deja de ser una burrada. Encima, no te habrás privado de subir una cancioncita, claro.
- Como debe ser, Troglo, he subido la canción más estupefaciente del disco, un mix de “Cançao para inglês ver / Chiquita Bacana” en colaboración con Os Mutantes.
- ¡Tú sí que eres un mutante, Puto Bocazas!
- Adefesio, Os Mutantes eran aquel grupo de los hermanos Dias Baptista donde cantaba la amiga del compadre Armando, Rita Lee. Allá vamos...
- ¿No pensarás darle al play?
- Ya te digo y, si no funciona, al enlace. Y, además, me voy a poner a bailar. Yo con esto, tomo la Bastilla.
- ¡San Revolucio nos asista!

lunes, 16 de mayo de 2011

Portadas que me gustan

Buenas. Ya me tocaba poner alguna un poco peculiar, je, je. Aquí, Reid Miles, autor de foto y diseño, disfraza al bueno de Grant Green de...bueno, no sabría decir de qué. Es una especie de mezcla de gaucho con canotier de ala ancha y pañuelo pamplonica. Aunque el sombrero, yo creo haberlos visto parecidos en Chile, seguro que alguno lo sabéis mejor que yo. Pero la cosa tiene su encanto.

A Green parece que la crítica musical no le tuvo demasiado aprecio, es uno de esos músicos que casi aparecen por casualidad en las enciclopedias: que si no tenía una técnica depuradísima, que si no sé qué. Yo creo que tenía grandes cualidades, y que con el tiempo se le van reconociendo. Grant, el hombre aferrado al blues, al R&B, o incluso al soul, entra aquí en el toque latin-jazz. Veis que lleva unos acompañantes de postín, buenos conocedores del asunto latino, con el toque exótico del chekere de Garvin Masseaux. El disco no está mal, y no creáis que se hizo aprovechando la moda del jazz-bossa o similares, que este disco se grabó incluso antes que el “Jazz Samba” de Stan Getz and company. En fin, ahí va todo un clásico en las zarpas de Grant Green, “Tico Tico”, je, je. Veréis como se la acaba llevando a su terreno

Y el enlace, que no se me olvide.



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domingo, 8 de mayo de 2011

Portadas que me gustan


Una portada con un aire un poco tal que así. Foto de Jane Grauer con ese signo de admiración aprovechando la boca del trombón. Es un poco extraña, pero me gusta. El diseño es de Paul Bacon, por cierto. El disco es del 56 y lo firma el trombonífero Mathew Gee, el único disco que grabó como líder. Uno de esos músicos ocupados al principio de su carrera y que luego van desapareciendo. Tocó en bastantes ocasiones con la orquesta de Ellington, lo podéis oir, por ejemplo, en el “Back to Back”, que también puse por aquí hace un tiempo.

Realmente, en este disco hay dos sesiones, una con quinteto, con Ernie Henry al alto, Joe Knight al piano, Wilbur Ware al bajo y Art Taylor a la batería (sale en la foto de portada, ya le véis), y otra con septeto donde repiten Knight y Taylor y entran Kenny Dorham a la trompeta, Frank Foster al tenor, Cecil Payne con el saxo barítono y John Simmons al bajo. Con esta formación subo “Kingston Lounge”, original del tío Mathew y donde le pegan con bastante swing. Pues eso, un disco un poco olvidado de un músico bastante olvidado.

P.D: Está vez pongo reproductor y enlace, por si acaso.


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sábado, 30 de abril de 2011

Ernesto Sábato

Ahora sí que el héroe descansa en su tumba, tras casi 100 años. Creo que nunca alguien que escribió tan pocas novelas en tantos años ha tenido tanta influencia en la literatura. Supongo que no es necesario decir más cuando ya lo has dicho todo. Podrás seguir leyendo esas novelas dentro de otros cien, o mil años, y seguirán dejándote sin aliento.

“¡Yo soy un anarquista! Un anarquista en el sentido mejor de la palabra. La gente cree que anarquista es el que pone bombas, pero anarquistas han sido los grandes espíritus como, por ejemplo, León Tolstoi”.

Pues un abrazo, compa. Descansa.

domingo, 24 de abril de 2011

Portadas que me gustan


De nuevo, foto de Esmond Edwards para esta portada de Doug Watkins. “Soulnik” es un disco del año 60 en el que el bajista Doug toca ese instrumento raro en el jazz, el cello. Está muy elegante en esa foto tan “blue”, y es que el cello tiene su elegancia característica. Dice la leyenda que había cogido por primera vez el instrumento tres días antes, pero no sé si creerlo, je, je. Watkins tocó el bajo con Barry Harris, los Jazz Messengers y varios más. Prometedor tipo, pero un accidente de coche le costó la vida a los 27 años.

En fin, acompañan a Doug el gran Yusef Lateef, flauta y oboe, Hugh Lawson al piano, Herman Wright al bajo y Lex Humphries a la batería. Este tema se llama “Andre´s Bag” y tiene un aire misterioso, como gitano, a ratos.

domingo, 17 de abril de 2011

Otra vuelta de tuerca

Muy buenas tardes, damas y caballeros. Soy el loro Puto Bocazas, ilustre economista, y hoy estoy aquí para explicarles el célebre algoritmo de Embudaki o, como cantaba aquel, me matan si no trabajo, y si trabajo me matan. El sencillo gráfico que ven a continuación ilustra la primera parte del algoritmo, según la cuál el descenso de beneficios en una compañía da como resultado el que los trabajadores se van a la puta calle.



Sin embargo, ¿qué pasa cuando la compañía tiene unos beneficios de la hostia? Observemos el gráfico.



Curioso, ¿verdad? Resulta que el aumento de beneficios también da como resultado el que los trabajadores se van a la puta calle. Esto es lo que se conoce como la paradoja de Trilefónica, y será fácil de comprender si echamos un vistazo superponiendo las dos gráficas.



Efectivamente, si prolongamos la línea de beneficios mierdosos hacia abajo y la de beneficios de la hostia hacia arriba vemos que acaban encontrándose en la zona de confluencia mierdoso-bestial, lo cual demuestra que un descenso en los beneficios es igual a un aumento en los beneficios, siempre que se dé un coeficiente de petrificación de rostro de 9 o superior en la escala de Jétar. Resumiendo, que puedo hacer un ERE siempre que me salga de los huevos mientras me calzo un bonus del copón, que para eso es mío. Eso sí, con el dinero de los demás.

Que ustedes lo pasen bien.

sábado, 2 de abril de 2011

Portadas que me gustan


Más que gustarme, sobre todo me hace gracia la foto de Ray. Se la hizo Esmond Edwards, y en esa cara con esa sonrisa y en esos calcetines de rombos se ve lo que Ray Draper era por aquel entonces: un chavalín de 17 años que tenía la osadía de querer convertir la tuba en un instrumento importante en el jazz. Creo recordar que ya había grabado otro disco como líder antes que éste, aunque aquí tiene el morro suficiente para tocar al lado de todo un John Coltrane, que en este 1957 ya eran palabras mayores. La cosa prometía, pero a Ray se le apagó la luz cuando las drogas empezarón a formar parte de su vida en los 60, y grabó muy esporádicamente. Ray fue un ejemplo más de la mala estrella que ha acompañado a muchos músicos de jazz: en 1982, y cuando parecía que se había librado por fin de la heroína, un grupo de atracadores le disparó en plena calle después de robarle. Tenía 42 años. Dicen que el chico que le disparó tenía 13.

Pero en fin, en este disco Ray tiene aún 17 años y está bien vivo. Además de Trane, la acompañan Gil Coggins al piano (otro de corta carrera y que estuvo desaparecido muchos años), el bajista Spanky de Brest, uno de los favoritos de Art Blakey, y el batería Larry Ritchie, que tocó con Jackie McLean o Freddie Redd.

A Ray también la gustaba la cosa de componer, así que ahí va un trabajo suyo, de nombre tan curioso como “Filidia”. A ver si GoEar no da la lata.