- Puto Bocazas – le dije a mi loro, el deslenguado Puto Bocazas - ¿qué es ese aparatejo que tienes ahí?
- Troglo, como tenía 10 minutos antes de la siesta de las 12 de la mañana, he inventado una burrada de las mías: el DMM.
- ¿Ein?
- Son las siglas de Digeridor de Mierdas Musicales, pero DMM queda como más comercial. En esencia lo que hace el cacharro es que cuando le metes cualquier disco, por mierdoso que sea, le hace automáticamente un arreglo que lo hace agradable al oído humano y loruno.
- ¿Podría uno escuchar a Julio Iglesias, entonces?
- Hasta a Enrique Iglesias, Troglo, je, je. ¿Te das cuenta? Ya no tendrás que ser un marginado social, un raro que sólo tiene discos de jazz o de clásica. Podrás tener discos de Bisbal, que sonará como latin jazz, o de Shakira, que sonará como Shakira Vaughan, je, je.
- Eso es demasiado bueno para ser verdad, Puto Bocazas. Con Shakira no puede ni Duke Ellington. Vamos a probarlo, que lo creeré cuando lo oiga.
- Vamos con la prueba de fuego, Troglo. Voy a ponerle este disco de Paulina Rubio. Pásame las pinzas, que no lo quiero tocar, a ver si va a ser contagioso. Bueno, ya está. Vamos a darle a ver que sale.
- ¡Puto Bocazas, si suena como el Fary cantando una jota!
- ¡Grrr! ¿Qué le pasa a este cacharro? ¡Le ha metido un arreglo de flamenco-fusión! Lo controlaré manualmente. A ver, voy a meterle violines a punta pala...
- ¡Para ya, parece la abeja Maya cantando con una orquesta zingara! A eso le falta barroco, Puto Bocazas, métele barroco.
- ¡Y dale con el barroco! ¡Para ti a todo le falta barroco, Troglo, venga a echarle barroco a todo! ¡Si te parece le pongo un clavicordio! Voy a meterle un arreglo jevimetalero, a ver si así....
- ¡Virgen Santa, Puto Bocazas!
- ¡Joder, si suena como si Ozzy Osbourne se hubiera puesto de parto! ¡Pásame el Arreglador Supremo, corre!
- ¿Te refieres a este mazo enorme?
- ¡Trae acá! ¡Muere, monstruo!
¡CATACROOC!
- ¡Uf, qué descanso!
- En fin, Troglo, el fracaso es la madre de la ciencia. La moraleja es que hemos aprendido que hay cosas que no tienen arreglo posible. Así que tendremos que seguir siendo unos marginales, je, je. Y, por cierto, en este post todavía no nos hemos tomado ningún cubata, así que dale al invento.
- Amén, Puto Bocazas.
- Troglo, como tenía 10 minutos antes de la siesta de las 12 de la mañana, he inventado una burrada de las mías: el DMM.
- ¿Ein?
- Son las siglas de Digeridor de Mierdas Musicales, pero DMM queda como más comercial. En esencia lo que hace el cacharro es que cuando le metes cualquier disco, por mierdoso que sea, le hace automáticamente un arreglo que lo hace agradable al oído humano y loruno.
- ¿Podría uno escuchar a Julio Iglesias, entonces?
- Hasta a Enrique Iglesias, Troglo, je, je. ¿Te das cuenta? Ya no tendrás que ser un marginado social, un raro que sólo tiene discos de jazz o de clásica. Podrás tener discos de Bisbal, que sonará como latin jazz, o de Shakira, que sonará como Shakira Vaughan, je, je.
- Eso es demasiado bueno para ser verdad, Puto Bocazas. Con Shakira no puede ni Duke Ellington. Vamos a probarlo, que lo creeré cuando lo oiga.
- Vamos con la prueba de fuego, Troglo. Voy a ponerle este disco de Paulina Rubio. Pásame las pinzas, que no lo quiero tocar, a ver si va a ser contagioso. Bueno, ya está. Vamos a darle a ver que sale.
- ¡Puto Bocazas, si suena como el Fary cantando una jota!
- ¡Grrr! ¿Qué le pasa a este cacharro? ¡Le ha metido un arreglo de flamenco-fusión! Lo controlaré manualmente. A ver, voy a meterle violines a punta pala...
- ¡Para ya, parece la abeja Maya cantando con una orquesta zingara! A eso le falta barroco, Puto Bocazas, métele barroco.
- ¡Y dale con el barroco! ¡Para ti a todo le falta barroco, Troglo, venga a echarle barroco a todo! ¡Si te parece le pongo un clavicordio! Voy a meterle un arreglo jevimetalero, a ver si así....
- ¡Virgen Santa, Puto Bocazas!
- ¡Joder, si suena como si Ozzy Osbourne se hubiera puesto de parto! ¡Pásame el Arreglador Supremo, corre!
- ¿Te refieres a este mazo enorme?
- ¡Trae acá! ¡Muere, monstruo!
¡CATACROOC!
- ¡Uf, qué descanso!
- En fin, Troglo, el fracaso es la madre de la ciencia. La moraleja es que hemos aprendido que hay cosas que no tienen arreglo posible. Así que tendremos que seguir siendo unos marginales, je, je. Y, por cierto, en este post todavía no nos hemos tomado ningún cubata, así que dale al invento.
- Amén, Puto Bocazas.






