
Estimados amigos, buenas noches. Soy el loro Puto Bocazas, y les doy la bienvenida una vez más a esta modesta columna que trata de analizar las burradas humanas desde una perspectiva loruna. El tema que me ocupa esta semana es la serie de mensajes repetitivos (hasta la naúsea, añadiría) y que vienen a decir algo así como:
“La falta de lluvia dispara los niveles de contaminación”.
El mensaje parece inocente a simple vista pero, a vista de loro, la cosa es abracadabrante. Porque parece que viene a decir que la culpable de que haya contaminación es la lluvia, que la muy asquerosa no ha hecho los deberes. Yo creo que un mensaje más coherente y constructivo sería algo así como:
“¡Dejen el coche en el garaje, hostias, que nos vamos a asfixiar!”
Por supuesto, esto es un imposible, porque supondría que entonces tenemos responsabilidad, y eso no mola. Por tanto, podemos seguir yendo solitos en un coche de cinco plazas, que se va más ancho, y poniendo las calefacciones a toda cera aunque haya veinte grados en la calle (a los loros nos encanta porque nos recuerda nuestras tropicales patrias). Así se aumenta el producto interior bruto.
Amigos, me despido por esta noche, porque llevo ya mucho rato sobrio. Relájense, fúmense un puro y enciendan la tele si quieren seguir recibiendo maravillosos y descerebrados mensajes.
“La falta de lluvia dispara los niveles de contaminación”.
El mensaje parece inocente a simple vista pero, a vista de loro, la cosa es abracadabrante. Porque parece que viene a decir que la culpable de que haya contaminación es la lluvia, que la muy asquerosa no ha hecho los deberes. Yo creo que un mensaje más coherente y constructivo sería algo así como:
“¡Dejen el coche en el garaje, hostias, que nos vamos a asfixiar!”
Por supuesto, esto es un imposible, porque supondría que entonces tenemos responsabilidad, y eso no mola. Por tanto, podemos seguir yendo solitos en un coche de cinco plazas, que se va más ancho, y poniendo las calefacciones a toda cera aunque haya veinte grados en la calle (a los loros nos encanta porque nos recuerda nuestras tropicales patrias). Así se aumenta el producto interior bruto.
Amigos, me despido por esta noche, porque llevo ya mucho rato sobrio. Relájense, fúmense un puro y enciendan la tele si quieren seguir recibiendo maravillosos y descerebrados mensajes.






